La columna de Sherlock

El secreto bancario: un «filtro» que no se respeta

* -Este es un país difícil, donde los intereses presionan para que no se cumpla la Ley.

-¿De qué me habla?

-Le explico. Usted sabe que a los damnificados del Banco de Crédito les han ofrecido pagarles con bonos que vencen, en algunos casos, en 2011.

-Claro que lo sé. Eso es de público conocimiento.

-Y sabrá también que todos los ahorristas acorralados, en esa situación, están recibiendo cartas de corredores de bolsa que le ofrecen la compra de esos bonos, si es que los aceptan.

-También lo sabía. No me está diciendo nada nuevo.

-¿Pero se dio cuenta del detalle? Que para enviar esas cartas los corredores de bolsa deben tener listados de quiénes son los damnificados, nombres que deberían estar amparados por el secreto bancario.

-Tiene razón.

-Que le parece. ¿Habrá alguna investigación sobre este tema? ¿O sólo se sancionará a Rovella, el funcionario del Banco de la República, al que sólo se le probó que trabajó en una computadora en la que tenía acceso a información sobre los retiros de fondos de parte de políticos?

 

La Corporación y los balances secretos

* Parece que hay indignación en el Tribunal de Cuentas con la Corporación para el Desarrollo.

-Ni me lo diga, ¿otro lío?

-Es que luego de diez años en que la Corporación no le pasó información al Tribunal, en el año 2000, levantó la veda y comenzó a enviarle los balances. El Tribunal de Cuentas auditó el 2000 y el 2001, con resultados catastróficos. De los mismos surgieron datos muy negativos, estimándose que la Corporación había perdido siempre, en cada asistencia financiera que realizó. También saltó el tema de Mi Granja y todas sus connotaciones.

-¿Y?

-Que desde esa vez el Tribunal no pudo auditar ningún balance más porque la Corporación para el Desarrollo se cerró a cal y canto.

-¿Cómo?

-Es así. Parece que prefieren lavar sus trapitos en casa, que nadie sepa lo que está pasando entre las cuatro paredes de las oficinas de la calle Rincón 528, aunque los fondos que utiliza sean del Estado y se sospeche que en muchas ocasiones hubo préstamos que se dieron por «amiguismo» y sin las garantías mínimas para su recuperación. Un verdadero caos.

-Aquello que denunció el diputado del Partido Independiente, Pablo Mieres.

-Claro. Y desde ese día no se conoce nada más de lo que está ocurriendo. Si está en actividad, si cerró sus puertas, si recuperó algún préstamo. Lo único que se sabe es que sus directivos siguen cobrando sus sueldos y se presume que los funcionarios también.

-¿Y?

-Me enteré también, ante el cariz que están tomando las cosas, que habría opinión en algunos ministros del Tribunal de Cuentas de tratar de analizar, «in situ», las finanzas de ese organismo.

-¡Ir al lugar! Ocurrirá como antes, no los van a dejar entrar.

-Puede ser, pero así se harán responsables de los posibles desaguisados que, obviamente, se destaparán durante el próximo gobierno.

-En eso tiene razón.

 

Un importante político fue «invitado» por Parmalat

* Vio la noticia que publicó LA REPUBLICA el viernes sobre la revelación en Italia de que Parmalat «apoyó» a gobernantes uruguayos.

-«Apoyó», con todas las connotaciones que puede tener esa palabra… Y los sinónimos directos o rebuscados que se pueden buscar para la misma.

-Claro, el tema es muy grave. La información fue publicada por la revista italiana «L’Espresso» y el diario «La Repubblica». Son parte de las confesiones de Fausto Tonna, el ex director financiero de la quebrada multinacional italiana Parmalat, y del ex dueño y fundador del gigante lácteo, Calisto Tanzi.

-¿Y?

-Según ese diario, el declarante empresario dijo que Parmalat «no corrompía con dinero», sino que patrocinaba y financiaba eventos, adquiría sociedades para ayudar a terceros e invitaba personalidades, lo que le permitió formar parte de la «elite» italiana.

-Todo un camino para obtener adhesiones y «santificar» negocios que, ahora se sabe, no han sido nada «cristianos» Pero, ¿a qué viene todo este relato? Para mí no es nada nuevo, yo también leí LA REPUBLICA.

-Es que alguna gente me estuvo por decir el nombre de un político, del más alto nivel, que viajó a Italia con todos los gastos pagos, a cuerpo de rey. Lo único que le faltó fue una carroza de cristal tirada por briosos caballitos de mar. A ese político Parmalat le puso Italia a sus pies.

-¿Cuándo ocurrió eso?

-Hace algún tiempo. Y me dijeron que tirando de ese hilo se puede llegar a una madeja de influencias que aclararía muchas cosas en este país, especialmente cómo se ha obtenido la «gracia» de algunos políticos con influencia decisiva.

-¿Y por qué no le dijeron el nombre?

-Es que están tirando del hilo y lo que aparece es bastante sucio. Es seguro que en poco tiempo estallará un nuevo escándalo político. Más que una madeja parece una telaraña extendida

-¡Otra más!

-Y más que eso también.

 

Isaac Alfie y el «corralito» que afecta a los argentinos

* -¿Sabe qué dijo el ministro de Economía frente al micrófono de una radio?

-No.

-Dijo que la banca uruguaya estaba firme y que cualquier descalabro en la Argentina ahora no la afectaría. Además agregó que del otro lado del río la situación de los grupos financieros era también mejor.

-Y eso, ¿qué tiene de malo?

-Es que el periodista le indicó que en el país hermano todavía se estaban viviendo «el corralito» y «el corralón» de los depósitos.

-¿Y?

-Fue allí cuando Alfie dijo algo insólito, de otro planeta. Afirmó que por suerte en el Uruguay no se había vivido ese problema de «corralito».

-¡Dijo eso!

-Se imagina cuántos damnificados del Banco de Crédito habrán apagado la radio.

-Sí claro, incontables. ¡Y los que la habrán tirado por los aires!

 

Otra ley que no se cumple: Y van…

* Recuerda que el Parlamento aprobó una Ley en la que se establece la obligación de que todas las empresas pertenecientes al Estado deben publicar sus balances elevándolos, además, al Tribunal de Cuentas.

-Me imagino, no pasó nada, ¿verdad?

-La Ley rige desde 2002 y hasta ahora no hay información de casi ninguna empresa, comenzando por el Nuevo Banco Comercial, que es el cien por ciento del Estado. Tampoco se sabe nada de las 18 empresas que son de Ancap o en las que participa, muchas de ellas entrelazadas entre si. También Antel tiene algunas empresas y también falta la información.

-¿Nadie puede hacer cumplir una ley?

-Claro, la Justicia. Pero en este caso no pasa nada.

-Fíjese que hay otro hecho sintomático en torno al Nuevo Banco Comercial.

Existe la obligación del Banco Central de, mensualmente, poner en su página Web la situación patrimonial de todos los bancos que funcionan en el país.

-Claro, ello es resultado de un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional o con el Banco Mundial: no recuerdo bien el origen.

-¡Es así! Sería bueno que usted se tomara el trabajo de ingresar a la página del Banco Central y buscara la información sobre el Nuevo Banco Comercial. Comprobará que no está ni que nunca estuvo.

-¿Cuál es esa dirección?

-http//www.bcu.gub.uy

-Gracias.

 

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