LA REPUBLICA, ante la campaña de calumnias contra trabajadores que no apoyaron la ocupación violenta e ilegítima del diario plural
Reg S.A. editora del diario LA REPUBLICA ante la campaña de calumnias desatada por un grupo de trabajadores de nuestra empresa que sólo representan al 8% de nuestro personal, y que ahora se ha ensañado contra sus propios compañeros porque no siguen su objetivo demencial de cerrar esta fuente de trabajo, declara a sus lectores y a la opinión pública:
1) Que en la sesión del miércoles último en la Comisión de Trabajo de la Cámara de Diputados, los cuatro delegados que ocuparon por la fuerza durante 11 días con apoyo de gente extraña, algunos de ellos armados, nuestras instalaciones, impidiendo el ingreso de la mayoría de nuestros trabajadores que intentaban editar el diario, denunciaron a tres de sus compañeros que no coinciden con sus objetivos, de ser uno de ellos (el jefe de la Sección Deportes, José Olivencia) votante del Partido Colorado, de ser otro de ellos (el cronista de Defensa del Consumidor, Albérico Barrios) un hombre «formado en la nefasta Escuela de las Américas» y de ser el último (el asesor de negocios televisivos y publicitarios Enrique Piqué) «asaltante de la Universidad y cercano a los escuadrones de la muerte de la dictadura y militante colorado».
El objetivo de esta serie de calumnias es amedrentar por un lado a la mayoría del personal que no está en conflicto y que trabaja normalmente y edita todos los días el diario pese a la decisión de no publicarlo resuelta por este grupo extraviado, y por otro lado probar el «doble discurso» de LA REPUBLICA y su director que «se dicen de izquierda». Dijeron en la comisión parlamentaria el miércoles y consta en actas: «El director de LA REPUBLICA, Federico Fasano, realiza un doble discurso cuando dice ser de izquierda y responsable de un medio de prensa plural y al mismo tiempo tiene a un militante colorado trabajando con él; no decimos que ser colorado es malo, lo que sí denunciamos es el doble discurso».
2) No toca a esta empresa asumir el rol de defender a las tres personas calumniadas. Ellas acudirán a la Justicia en defensa de su honor.
LA REPUBLICA tiene 181 trabajadores en planilla y aporta por todos ellos a los organismos previsionales. No le pregunta a ningún trabajador a quién vota, o con qué organización milita, ni cuál es su ideología. Sólo controla su idoneidad profesional y su calidad ética. El diario LA REPUBLICA es un diario de izquierda y lo seguirá siendo. Así lo anunció en su editorial fundacional donde adhirió a ese sueño milenario de justicia y libertad.
Durante 16 años sin un solo renuncio, sin una sola incoherencia, defendió las ideas de la izquierda uruguaya y del cambio social y fue actor principal en las grandes batallas en defensa de los derechos humanos, en defensa del patrimonio nacional, en defensa de la probidad pública, en defensa de los trabajadores y en defensa de los más desposeídos. Por ello sufrió más que nadie el embate organizado e inmisericorde del poder económico y político en todas sus formas más abyectas. Su director es un militante de las ideas socialistas desde hace más de 40 años y sufrió por ello clausuras inéditas, confiscaciones ilegales, repetidos atentados, detenciones y prisiones arbitrarias, persecución y destierro. Y construyó para la izquierda uruguaya desde 1966 el más grande conjunto de medios de comunicación de masas, con un auditorio con que jamás soñaron contar las fuerzas del cambio. LA REPUBLICA es el segundo diario en circulación, 1410 AM LIBRE (recuperada a la oligarquía que la había confiscado al Movimiento de Liberación Nacional para regalársela a los blancos) es la primera radio en audiencia y TV LIBRE es el único canal de televisión con que cuenta el pueblo uruguayo para no ser desinformado por el monopolio privado de la televisión o el canal del gobierno o el canal de Paco Casal.
Pero, tienen razón sus detractores, LA REPUBLICA no es un órgano partidario, no es un órgano parroquial, ni un órgano sectario ni perteneciente a secta alguna. Es un diario de izquierda y es un diario plural.
No cerramos nuestras puertas a ninguna idea o información que merezca ser difundida. Ello nos diferencia de la cerrada prensa de la derecha que sólo difunde lo que conviene a sus intereses. Y también nos diferencia de la secta seispuntista que posee dos medios de comunicación obtenidos con fondos entregados por el Estado sueco para otros fines y que fueron alevosamente desviados como lo probaremos en poco tiempo.
Esa prensa sectaria que tanto mal le ha hecho a la izquierda uruguaya ha iniciado una campaña feroz, de todos los días, en CX 36 y en el diario íntimo La Juventud, contra el Multimedio Plural, apoyando a Myra Tebot, para que CX 36 pueda volver a ocupar el lugar de donde la desalojó honestamente y sin trampas la 1410 AM LIBRE. Su obsesión por que cierre LA REPUBLICA es tal que no hay edición donde no destine ríos de tinta en su periódico inédito para mentir descaradamente. Y si tomamos en cuenta que para hacer su diario de 24 páginas todos los días sólo 2 trabajadores fueron registrados en el BPS y sólo 3 en CX 36, más le valiera callarse o fortalecer su alianza contra toda investigación con Myra Tebot que los protege contra toda investigación por su odio contra LA REPUBLICA.
Ahora dirigen una campaña contra tres de nuestros colaboradores a quienes acusa de votar al Partido Colorado o al Partido Nacional.
De nuestros 181 trabajadores y de los centenares que han laborado en nuestro diario durante los 16 años de LA REPUBLICA, sobran los dedos de la mano para contar a los que pertenecen a los partidos tradicionales. Y no es un mérito de LA REPUBLICA. Nos hubiera gustado un mayor pluralismo. Entre otras cosas porque el diario no hubiera modificado ni un ápice su proyecto libertario en defensa del cambio social y político, aunque todos sus trabajadores fueran votantes de los partidos tradicionales. Como no lo ha modificado ahora porque sólo tres de sus trabajadores fueran blancos o colorados.
El grado de ignorancia e intolerancia de estos energúmenos que creen que no se es de izquierda porque de los 181 trabajadores de LA REPUBLICA, tres son colorados o blancos, nos hace sentir vergüenza ajena, como también nos hace temer en el futuro por la presencia de estos trogloditas cuando se abran las puertas de la sociedad nueva que empezaremos a construir el año próximo.
3) No podemos dejar de informarle a la opinión pública nuestra relación profesional con esos tres trabajadores denostados por la calumnia.
José Olivencia, es el jefe de la Sección Deportes y un excelente productor publicitario. No creemos que su voto al Partido Colorado influya en la sección deportiva o en la orientación del diario.
Albérico Barrios ha trabajado en numerosos medios de comunicación y fue el periodista censurado por el Canal 5 porque se atrevió en el año 1994 a realizarle a Federico Fasano una entrevista contra el monopolio de la televisión en el programa que él conducía en el canal estatal.
Su actitud valiente le costó finalmente perder su trabajo. Labora en nuestro diario como periodista de Economía de consumo.
Fue socio y militante de la Asociación de la Prensa (APU) hasta que hace unos años, junto con muchos afiliados se borró de los registros harto de las traiciones de un gremio, bajo la batuta de Manuel Méndez, «personaje inepto y haragán que ha finteado cientos de despidos en la prensa sin una sola medida de lucha», como bien lo definiera el director de Caras y Caretas, Alberto Grille.
Pues bien, a este periodista lo acusan los que buscan la desaparición de LA REPUBLICA, de haber sido formado en la nefasta Escuela de las Amé
ricas, en enero de 1969.
Estos profesionales de la injuria, calumnian a sabiendas a su compañero porque ya en 1998, esta denuncia le fue formulada al director del diario, quien investigó el tema y descubrió que la información era falsa. No se trataba de Luis Albérico Barrios Pedreira, periodista de LA REPUBLICA, sino de Albérico Roberto Barrios Ramos, quien junto con el procesado por difamación coronel José María Baudean (nuestro director le inició acción penal que ganó en segunda instancia, actualmente a estudio de la Suprema Corte) revistó como cadete en el curso iniciado el 30 de enero de 1969 en la tristemente célebre School of Americas en Fort Benning, Georgia, EEUU.
Nuestro periodista en esa época tenía 16 años, carecía de pasaporte y nunca había viajado al exterior.
Todo esto fue comunicado a los denunciantes y el caso se archivó. Hoy reactivan la calumnia para poder decir que el Dr. Fasano no es de izquierda y como dijo La Juventud y CX 36 «está vinculado a personas de la dictadura y de la CIA y de la Escuela de las Américas».
Tanta bajeza y tanta maldad hacía tiempo que no veíamos en gente de izquierda; ese monopolio le pertenecía a la derecha.
Por su parte a Enrique Piqué lo acusan de hechos peores, de delitos terribles, como el de estar vinculado a escuadrones de la muerte.
Enrique Piqué es un viejo editor catalán, de raíz anarquista, director de Editorial Planeta, de Editorial Sudamericana, de Editorial Plaza y Janés, de Editorial Blanes, productor de programas de televisión, fundador de Charoná. Crónicas Económicas y Círculo de Lectores. Nos asesoró en la instalación de TV LIBRE y nos ayudó en el montaje del Departamento Comercial de LA REPUBLICA.
Sus ideas coloradas no intentó aplicarlas ni con una sola línea o coma de nuestro diario.
Tenemos la convicción de la total falsedad de las acusaciones que le formulan. Si una mínima parte de éstas fuera cierta jamás podría trabajar en LA REPUBLICA.
Piqué fue perseguido por la dictadura y militó contra el gobierno militar en las filas de la oposición blanda que protagonizaban los partidos tradicionales contra el gobierno de facto, mientras la izquierda era diezmada en todas sus formaciones.
En él y no en nosotros está la obligación de defender su honor. Estaremos a lo que resuelva la Justicia a la que sin duda alguna acudirá en defensa de su nombre.
Mientras tanto, pese a discrepar con sus preferencias políticas, que en nada han incidido en el contenido de este diario de izquierda, seguiremos contando con su apoyo en estos momentos críticos.
Y esperamos para bien de la izquierda uruguaya, para bien del sindicalismo uruguayo, la máxima condena a los calumniadores.
De ser ciertas las acusaciones contra nuestro colaborador, seremos los primeros en reconocer nuestro error.
4) Esta campaña es motorizada por la renegada Asociación de la Prensa del Uruguay (APU), hoy en manos de Búsqueda, con el apoyo de los medios de comunicación de la derecha y el diario invisible La Juventud y CX 36, radio de la secta seispuntista.
Esta entidad, APU, que no ha movido un solo dedo cuando despidieron a casi un millar de trabajadores en los diarios, semanarios, radios y canales de televisión, ni siquiera recientemente cuando Néber Araújo despidió a sus 36 trabajadores, ni cuando Canal 10 despidió ahora a 40 o los que acaba de despedir Canal 12, o los que despidieron El País, El Observador, Ultimas Noticias y el semanario Búsqueda. Sin embargo, ha emitido en los últimos días 12 comunicados contra LA REPUBLICA porque este diario en concordato en defensa de su subsistencia envió a 29 trabajadores al seguro de paro (7 en noviembre y 22 en febrero).
Ni un solo comunicado, ni un solo paro, ni una sola huelga y ni una sola ocupación apoyó APU contra los restantes medios de comunicación que siguen despidiendo trabajadores. Y esos medios ni están en concordato ni son asediados por el poder.
Esta entidad, APU, que el director de LA REPUBLICA, Dr. Federico Fasano Mertens, se honró en dirigir en la década del 60 junto a dirigentes del tamaño ético y gremial de Carlos Borche, Gutemberg Charquero, Ruben Acasusso y de la cual fue su Presidente del Tribunal de Honor y su representante en el exilio como Secretario de Cultura de la Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP), hoy ha caído en manos de quienes responden al semanario Búsqueda y a sus aliados, al punto tal que entienden que los periodistas no pueden participar en los paros generales porque pierden objetividad en sus informaciones.
Nos preguntamos cuál es la razón por la que Manuel Méndez y el grupo que destruyó al otrora gran sindicato de los periodistas, se ensaña contra LA REPUBLICA, 1410 AM LIBRE y TV LIBRE, mientras no mueve un solo dedo ante los despidos masivos en los demás medios de comunicación, donde todas las dirigencias fueron descabezadas.
Es cierto que Manuel Méndez ha dicho a quien lo quiera oír: «No pararé hasta que cierre LA REPUBLICA».
¿Piensa acaso con ello dar vida a un viejo rencor cuando en 1991 el Dr. Fasano adquirió la conducción de la operación de CX 30 La Radio, que le fue entregada libre de todo personal y el señor Manuel Méndez presionó a los nuevos propietarios amenazando con su condición de dirigente sindical para que fuera contratado como periodista en la nueva empresa?
El Dr. Fasano tenía intenciones de modificar a CX 30 La Radio, ubicada en esos momentos en los últimos lugares de la audiencia y transformarla en CX 30 Radio Nacional. Contrató para eso a los mejores periodistas, entre ellos Jorge Arellano y descartó a muchos aspirantes al cargo. El primero descartado por considerarlo un inepto para la función, fue Manuel Méndez, quien hoy utiliza su cargo de Presidente de APU para cobrarse viejas cuentas personales. Hace muy poco salió de testigo de Búsqueda contra LA REPUBLICA y ahora se vengó con creces al participar activamente en la ocupación del diario plural invadiendo personalmente nuestra casa, hollando con su presencia inaceptable una redacción que le queda grande y en la que nunca tendrá el honor de participar. Este personaje, bueno para nada, que dice ser periodista y nadie sabe dónde ejerce tan noble profesión, algún día tendrá que rendir cuentas de sus desmanes.
A Manuel Méndez que dirige personalmente esta campaña contra un medio que está en concordato, asediado por el poder económico y político y que lucha por seguir saliendo, en pleno año electoral, sólo le basta, como además lo ha sugerido, iniciar una campaña de boicot pidiendo a la gente que «no compre LA REPUBLICA, compre El País y Búsqueda».
5) En distintos medios de comunicación la APU y los cuatro delegados que dirigen este conflicto contra la opinión del 92% del personal de LA REPUBLICA (sólo 13 trabajadores en actividad de los 152 que actualmente trabajan acataron los paros), afirmaron que la segunda ocupación por la fuerza ocurrida el día 2 de febrero y de la cual se retiraron derrotados al ver que nadie los seguía, no fue ocupación sino un intento de hacer una asamblea dentro de los lugares de trabajo. Entrar por la fuerza a las 18 horas del lunes 2 de febrero, sin decisión de asamblea, golpeando y desarmando a uno de los dos policías del servicio 222 que se encontraba custodiando la entrada y abrir la puerta contra la voluntad de la guardia, dejando entrar a 14 empleados del diario que están en el seguro de paro conjuntamente con tres personas ajenas al diario, una de las cuales fue la que desarmó al policía, no tiene otro nombre que el de ocupación, a lo que hay que agregarle los tipos delictivo
s que define el Código Penal.
El informe policial a las autoridades así lo expresa. La prudencia de nuestra empresa les permitió durante siete horas permanecer en el predio del diario, hasta que comprobaron que nadie adhería a la ocupación y que el diario volvería a salir y entonces se aburrieron y se fueron.
LA REPUBLICA siguió exhibiendo tolerancia cuando se negó a presentar la denuncia penal respectiva que hubiera terminado con el procesamiento del periodista de LA REPUBLICA y del militante de la Corriente de Izquierda plenamente identificados que desarmaron a uno de los dos guardias del servicio policial 222.
Fue otra muestra de la intemperancia de los que no tienen razón y del aislamiento en que se encuentran, desautorizados por el 92% de un personal asqueado por la violencia que utilizan y las calumnias y mentiras que diseminan.
6) Han afirmado que la empresa desconoce al «Sindicato de Trabajadores del diario LA REPUBLICA».
Los que han desconocido a la dirección del sindicato han sido los propios trabajadores de LA REPUBLICA, no los representantes de la empresa, que desde el momento de su fundación producida el 9 de julio de 2002, con la firma de sólo 30 funcionarios en 250 trabajadores, siempre los han recibido y tratado con respeto.
Por lo menos el 92% de los trabajadores los desconoció totalmente. En la última asamblea donde decidieron paralizar las actividades del diario, sólo 13 de los 152 trabajadores en actividad acataron el paro y el diario salió los dos días que el sindicato había decidido que no fuera editado.
El fracaso de estos dirigentes sin dirigidos fue calamitoso.
Y lo fue porque los intereses de los cuatro delegados que lo dirigen a espaldas de lo que piensan los trabajadores de LA REPUBLICA, lo que buscan no es defender a sus representados sino el cierre de este diario para que sus aliados políticos de La Juventud y CX 36 pueden ocupar el lugar que hoy no les pertenece. Tenemos constancia de las reuniones que se han llevado a cabo con ese objeto.
Esos cuatro dirigentes llevaron con su irracionalidad a la organización que dicen representar, de fracaso en fracaso.
Ocuparon por la fuerza la casa de LA REPUBLICA apoyados por personas armadas que no pertenecían a la fuerza de trabajo del diario plural.
De esa manera destruyeron su propio sindicato, granjeándose el repudio de más del 90% de personal del diario. Durante 11 días amordazaron la libertad de prensa e impidieron que los trabajadores pudieran ingresar a editar el diario para defender el referéndum de Ancap, que tendría lugar pocos días después. Escribieron una página inédita en el periodismo uruguayo. Es la primera vez que un diario es ocupado por la fuerza evitando su edición.
Y el diario ocupado no era ni El País, ni Ultimas Noticias, ni El Observador, ni Búsqueda, ni la Juventud donde no existe sindicato alguno, donde se han despedido centenares de trabajadores, donde no existen asambleas, donde se ha descabezado toda organización sindical. El diario ocupado fue LA REPUBLICA. El único diario que admite la sindicalización de sus trabajadores. El único diario que ofreció la dirección del matutino a la central de trabajadores cuando hubiera paros generales. El único diario que siempre permitió la realización de asambleas en el lugar de trabajo -hasta la ocupación- y a las horas y con la duración que necesitaran. Y después de la ocupación la empresa también permitió las asambleas en horarios de trabajo pero fuera del local laboral para proteger sus instalaciones que ya fueron ocupadas por la fuerza en dos oportunidades. La empresa nunca descontó las horas no trabajadas en asambleas notificadas previamente y tampoco lo hizo aún en las asambleas no notificadas.
Todas las veces que un dirigente en seguro de paro pidió reunirse con el personal, después de la ocupación ilegítima, fue autorizado y se le facilitó el acceso.
Todas las veces que un dirigente en actividad solicitó permiso para retirarse en horas de trabajo para realizar gestiones sindicales fue autorizado.
Se acordó la instalación de dos carteleras sindicales en la propia empresa, donde el sindicato puso lo que le vino en gana; incluidos agravios a la empresa y a sus representantes. No existe en ningún diario cartelera sindical.
En ningún diario existe la libertad sindical que existe en LA REPUBLICA. De testigos ponemos a los propios trabajadores del diario.
7) También afirmaron faltando a la verdad que el diario LA REPUBLICA se convirtió en un cuartel y que los funcionarios policiales contratados mediante la modalidad 222 recorrían los lugares de trabajo intimidando al personal.
Mienten una y otra vez para ver si algo queda de la mentira a granel. Goebels sentiría envidia de sus imitadores.
El servicio policial 222 tiene prohibido recorrer las instalaciones del diario. La presencia de ese servicio en las puertas y sólo en las puertas del diario es una medida preventiva ante los numerosos enemigos que tiene LA REPUBLICA, medida resuelta mucho antes de la ocupación, cuando el jupista golpeador de los jubilados, Justo Medero burló la vigilancia del diario y entró a la fuerza en nuestras instalaciones llevándose sin permiso documentación que no le pertenecía, sin orden judicial alguna.
Cuando tuvo lugar la ocupación violenta de nuestras instalaciones durante 11 días, hicimos lo que haría cualquier empresa en defensa de su derecho al trabajo. Pedirle a quien tiene la obligación de defender a los ciudadanos agredidos, el Estado, que impida la ocupación violenta de nuestra casa. Desechamos el ofrecimiento de decenas de militantes de izquierda indignados, que querían sacar a los intrusos de cualquier manera. Optamos por la legalidad. Y prohibimos a las fuerzas de seguridad que usaran la violencia y que sólo se limitaran a disuadir.
¿Qué haría cualquier ciudadano si una patota, algunos armados, entran por la fuerza a su casa, le dañan las paredes de su recepción, le impiden sacar sus cosas durante 11 días y hablan contra usted y su familia con parlantes desde su propia residencia?
Lo menos que hace cualquier ser normal es tratar de que el secuestro de sus bienes y derechos no se vuelva a producir.
Es lo que hizo lo más pacíficamente posible LA REPUBLICA.
Y como sabían que había orden de evitar todo tipo de represión porque se trataba de un diario de izquierda retornaron a cometer la tropelía y el lunes 2 de febrero volvieron a ocupar por la fuerza.
8) Se nos presenta como una empresa intolerante. ¿Habría que preguntarles a nuestros trabajadores si lo somos? Y al respecto invitamos a todos los que quieran hablar con ellos sobre el clima de respeto entre empresa y trabajadores que se vive en el diario plural, que lo hagan sin inhibición alguna.
Pongamos un ejemplo por demás elocuente.
Uno de los trabajadores, el periodista Daniel Lema, destinado a las informaciones del Edificio Libertad y del Partido Colorado, que no fue enviado al seguro de paro y que apoyó activamente la ocupación violenta del diario reveló los otros días ante todos los medios de comunicación el tiraje de LA REPUBLICA e informó a nuestra competencia que había que denunciar a nuestro diario en los sectores de izquierda para que dejaran de leerlo. Y lo peor es que falseó nuestros tirajes para perjudicarnos. Obviamente sus declaraciones fueron ampliamente reproducidas por el semanario Búsqueda, representante orgánico de la derecha uruguaya, empresa sin sindicato alguno, productora de numerosos despedidos, amparada por el sindicato renegado conocido por la sigla APU.
El trabajador que se une a la competencia de su empresa para darle datos falsos que ésta difunde
perjudicando a la fuente de trabajo de su propio informante, no sólo falta a la ética profesional, sino que atenta contra la supervivencia de sus propios compañeros, revelando su catadura moral.
En cualquier empresa tal conducta sería motivo de despido con causa.
El periodista Lema no fue despedido y continúa cubriendo, en un lugar informativo vital, las noticias de Casa de Gobierno y del Partido Colorado.
El día 9 de febrero último escribió un artículo en el periódico La Juventud, con su propia firma, calumniando al diario LA REPUBLICA y a sus directivos. En cualquier empresa sería causal de despido por notoria mala conducta, deslealtad manifiesta, perjuicio industrial directo a la empresa contratante y clara violación del contrato de trabajo.
El periodista Lema no fue despedido y continúa normalmente sus tareas en LA REPUBLICA.
Esa es la empresa perseguidora de obreros y sindicalistas.
9) Finalmente una última reflexión sobre otra de las grandes mentiras que se lanzaron en este conflicto que LA REPUBLICA mantiene con el 8% de su personal. Afirman que hemos enviado 7 delegados al seguro de paro. No es cierto.
Si lo fuera, tampoco sería ninguna ilegalidad. Fueron 29 los trabajadores enviados al seguro de paro. Y lo fueron en virtud de la optimización de recursos ante la magnitud de la crisis y en función de las tareas que realizaban. El hecho de que algunos de ellos fuera delegado no les otorga un privilegio que implicaría la injusticia de elegir a otros trabajadores más aptos para la nueva función reestructurada, para ir al seguro de paro en lugar de ellos. Pero no es cierto. Fueron 4 delegados al seguro de paro en un total de 29.
El Sindicato se formó el 9 de julio de 2002 cuando 18 trabajadores de LA REPUBLICA en un total, en aquel momento, de 250 funcionarios, designaron a 12 delegados que aceptaron el cargo. La empresa los reconoció de inmediato.
El acuerdo con la empresa es que ésta reconocía al sindicato pero debían presentarse por escrito los nombres de los delegados y las firmas de los que iban a ser representados por ellos, debiendo elevarse al Ministerio de Trabajo el escrito respectivo.
Cualquier nueva representación también debía ser entregada por escrito tanto a la empresa como al Ministerio de Trabajo.
No hemos recibido ninguna otra designación documentada y con los requisitos previamente acordados. Ni figura tampoco en el Ministerio de Trabajo.
De esa lista sólo 4 delegados han sido enviados al seguro de paro.
Si designan delegados secretos que no nos comunican o si designan a los que van al seguro de paro en forma posterior para después poder decir que hay persecución sindical, es otra prueba de la mala fe con que actúan.
De la lista de delegados en poder del Ministerio de Trabajo, sólo cuatro están en seguro de paro y tres de ellos trabajan en medios de comunicación que compiten directamente con LA REPUBLICA. Lo hacen con otros nombres y lo podemos probar.
Lo paradójico es que son delegados de LA REPUBLICA, designados con 18 firmas en 250 funcionarios de aquella época, trabajan en otros periódicos que además compiten con LA REPUBLICA, pero no son delegados de esos medios, quienes además se benefician con la actividad sindical que estos delegados despliegan contra el diario en el que trabajan.
Y para colmo, dos de esos cuatro delegados son subsidiados por LA REPUBLICA, porque no tienen derecho al seguro de paro ya que además de trabajar en otros medios, poseen empresas con adeudos en el BPS.
LA REPUBLICA les paga como si estuvieran en seguro de paro.
¡Qué puede importarles a estos dirigentes cuando plantean la huelga y la ocupación violenta, la suerte de sus 180 compañeros cuando ellos tienen otro trabajo y además son subsidiados por la «terrible» empresa que persigue a sus trabajadores!
¿Qué fuerzas, qué motivaciones, qué virus produjo todo el espanto de un conflicto irracional contra una empresa en concordato y asediada por un régimen político decadente, por el delito de enviar a 29 trabajadores en 181 al seguro de paro?
Volvemos a juramentarnos ante nuestros lectores: el diario LA REPUBLICA seguirá saliendo pese a todo tipo de sabotaje, violencia e irracionalidad.
No lo duden.
REG S.A. – editora del diario LA REPUBLICA
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