Embajador de México: "El Tratado con Uruguay fue el más importante punto de avanzada en América"
«Las relaciones bilaterales de México y Uruguay alcanzan, en estos precisos días, el más alto nivel y contenido que hayan tenido en mucho tiempo: nos hemos convertido en los vectores que conectan América Latina de norte a sur», afirmó el saliente embajador de ese país ante el gobierno uruguayo.
El embajador Jesús Puente Leyva asegura que su mayor logro ha sido «que se negociara en tiempo récord, en menos de 18 meses, el tratado de libre comercio entre ambos países, el primero que negocia y firma el gobierno del presidente Fox, y el primer tratado de libre comercio de tercera generación que firma un país del Mercosur con cualquier país del mundo».
Enfatizó en tal sentido el licenciado en Economía de 66 años, que de esta forma «Uruguay y México están siendo los países latinoamericanos que dan testimonio de su decisión de enfrentar al mundo con las reglas de juego que está imponiendo la globalidad, pero, al mismo tiempo, rescatando entre ambos países las virtudes competitivas que les asisten recíprocamente para integrar sus mercados, antes de dar prioridad a otros procesos y a otras negociaciones». El embajador asegura que este marco es aún más amplio en una «consistente concertación, una convergencia, de México con Uruguay en temas bilaterales que tienen que ver con la circunstancia política, social, y económica del mundo».
Para Puente Leyva el cambio de la posición mexicana en Aladi permite esa mayor convergencia que facilitará mayores inversiones. «La presencia y la actuación de México en Aladi está en uno de sus mejores momentos en décadas: hemos pasado de una vieja posición y presencia mexicana que buscaba asimilar consensos así fueran de un nivel discreto, para declarar el interés de que en Aladi se lleven a cabo procesos de negociación hacia la integración, instalados en conceptos que vayan más allá de la concesión arancelaria». Para este también técnico en planificación económica, «los aranceles se reducen entre países, pero pronto después de ocurrida la reorientación de comercio que corresponde, agotan posibilidades». Asegura que en ese contexto, nuestros países «están en las vísperas de experimentar el flujo de inversiones compartidas y de intereses en proyectos que van de uno a otro país. No hay dudas que para México, el tratado con Uruguay es al mismo tiempo nuestro más importante punto de avanzada en América Latina y, por ende, en el Mercosur». Entendió en este último ítem que el vínculo está permitiendo al país azteca «ser un actor vivo, con iniciativa, y con presencia en América del Sur».
Paradoja de un mercado
Dentro de la economía mexicana, Uruguay es sin dudas un aspecto bastante menor: en definitiva las exportaciones de ese país son 55 veces mayores que las nuestras. No obstante, para estos grandes importadores de lácteos (entre los dos primeros del mundo, junto con China), lo que vende Uruguay puede ser clave.
«Es una observación paradójica. A México, Uruguay le interesa no por lo que México le puede vender a Uruguay, sino por lo que Uruguay le vende a México. Nosotros importamos un gran valor en leche y compramos muy poco a Uruguay. Nos urge diversificar nuestra importación láctea y así lo hemos hecho saber a las autoridades de este país». Recordó que días atrás mantuvo una extensa entrevista con el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, al fin de la cual quedó clara la importancia de que «Uruguay diversifique su oferta láctea a fin de hacerla más atractiva a los importadores».
En cuanto al vital tema cárnico, entendió que «México está a punto de abrir el mercado de la carne para Uruguay, el cual cerró mi país no por gusto caprichoso, y que no ha reabierto en tanto se necesita cumplir un proceso que tiene que ver con condiciones fitosanitarias muy estrictas». Recordó en tal sentido que en la década de 1940, su país debió literalmente exterminar todo su stock bovino debido a la fiebre aftosa, «lo cual nos ha convertido en los más prudentes, entre los prudentes».
Puente Leyva asegura que desde el punto de vista geopolítico, México se ve beneficiado con el nuevo relacionamiento hacia Uruguay.
«México es un país que si quiere proyectar una iniciativa internacionalmente, lo mejor que le puede ocurrir es que se apoye y se impulse, desde la base desde la plataforma del consenso y el apoyo latinoamericano. Si no contamos con eso, salimos débiles al foro internacional. Para nosotros es muy importante tener iniciativas que no solamente sean afines a América Latina, sino que, por esas mismas raíces, merezca el apoyo en el contexto continental».
Rechazó la visión anticuada de un «México lejano. Lo cierto es que México es hoy el país que más inversiones tiene en América Latina: en Venezuela, Chile, Argentina, Perú». Aseguró que ese interés inversor en Uruguay ya se vislumbra: intereses mexicanos postularon en el reciente llamado a licitación para privatizar servicios en el Aeropuerto de Carrasco. La oferta mexicana entró en segundo lugar. «Y hay algo más importante que las inversiones a corto plazo: Uruguay, para aprovechar la apertura y el acrecentamiento de cupos del mercado mexicano, debe fortalecer su base productiva instalada. En el sector de privilegio competitivo, es mejor que fortalezca su base productiva, como una urgencia inmediata». Apuntó en tal sentido al stock bovino tradicional del país, situado entre las 12 y 13 millones de cabezas desde hace varios lustros. «Si esto no se impulsa bajo el estímulo que la propia devaluación en la crisis le ha dado a la exportación cárnica uruguaya, y no se estimula y acrecienta en función de mercados tan atractivos como el mexicano, lo demás no se va a instalar tan fácilmente. Esa es la plataforma natural de recuperación económico-inmediatista de Uruguay».
Otra posible «Meca»
En cuanto a la situación de miles de compatriotas dispuestos a emigrar, ante la continuación de la crisis, el embajador entendió que su país aún continúa abierto para los uruguayos. Recordó que su país ha sido un tradicional refugio en distintas situaciones mundiales, de las cuales la histórica más recordada es la oleada de españoles republicanos que buscaron allí asilo.
En épocas más recientes, miles de uruguayos, argentinos, centroamericanos, europeos orientales, y refugiados de dictaduras conocidas por todos, han encontrado refugio en la gran nación mexicana. «Aquello fue en la época crítica. Hoy, México sigue siendo un país abierto, no por razones filantrópicas, sino porque necesitamos mano de obra calificada». Enfatizó en tal sentido que, «si un uruguayo tiene una oferta de trabajo en México, no existe ningún problema en trasladarse allí para trabajar. Eso es un hecho». Reafirmó su convicción de que «si hay una oferta laboral, y esa oferta es concreta y transparente, no hay problema para conseguir una visa de trabajo en México».
La hora de la cosecha
En cuanto a lo que habrá de encontrar en Uruguay el embajador que le sucederá en el cargo, Puente Leyva lo calificó como «la hora de la cosecha» de los logros concretados en los últimos tiempos. «Además mi sucesor tendrá el privilegio de vivir en una ciudad como Montevideo que ofrece una excelente calidad de vida: en ningún país ya es fácil de encontrar la seguridad, la vida sin presiones, de una de las pocas bellas ciudades del mundo con una rambla de 30 quilómetros que es una delicia urbana, mirando a un río que parece mar, con un clima aunque extremoso en verano e invierno, nunca de plena incomodidad». Consideró finalmente a los uruguayos como una gente que «quiere al pueblo de México. Aquí hasta cantan canciones mexicanas, aquí donde tant
os amigos es posible hacer, y donde hay muchos mexi-uruguayos que vivieron muchos años allá o incluso allá nacieron en los años más difíciles. Todo hace un ambiente en el cual las raíces profundas de mi país se proyectan fácil y hondamente». *
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