Myra Tebot: "La protección del honor no es una prioridad del sistema"
La gerente general del BPS Myra Tebot denunció una campaña de ataques y «acoso periodístico» en su contra con el supuesto fin de que desista de cumplir con sus obligaciones como jerarca del organismo previsional. En una carta dirigida a LA REPUBLICA, fechada el día jueves pero recibida recién en el día de ayer (la carta también fue enviada a otros medios el miércoles como a el Observador, el semanario Crónicas y Ultimas Noticias), la jerarca deslizó que el sistema judicial no ampara al derecho al honor de las personas.
Lo que sigue es la carta de Myra Tebot:
«Montevideo, 29 de enero
En el día de la fecha (por ayer) en un medio de comunicación escrito se lanzan nuevamente contra mi persona falsedades, calumnias, verdades a medias, etc. Dicho medio de comunicación viene realizando contra mi persona, en tanto Gerente General del Banco de Previsión Social, una campaña de desprestigio desde hace tiempo, coincidentemente con actuaciones funcionales que me caben en cuanto a la responsabilidad que ejerzo y que es mi deber ejercer como máximo cargo jerárquico (no político). No he podido dar respuesta al acoso periodístico al que he sido y soy sometida por cuanto el Artículo 47 del Código Tributario me obliga a guardar secreto con referencia a la situación de los contribuyentes y de las actuaciones que sobre los mismos se realicen en el Organismo y de las que tenga conocimiento por el cargo que invisto, como asimismo es política de las autoridades de la Institución a la que pertenezco, que el personal no está autorizado a hacer declaraciones públicas en los medios de comunicación.
Pero hoy ya no sólo se me ataca desde el punto de vista de mis funciones como Gerente General del Banco de Previsión Social, sino que se realiza una serie de relatos fantasiosos e injuriantes que en varias páginas pretenden ensuciar también a otras personas, familiares (vivos y lamentablemente recién fallecidos), dignos compañeros de trabajo, etc. Por lo que no puedo mantenerme en silencio.
Soy una profesional mujer que he formado una familia, me he capacitado y he trabajado mucho y honestamente toda mi vida y por mí hablan las cosas que he hecho y estoy dispuesta a dar explicaciones a las autoridades que de acuerdo a la Constitución y a la Ley correspondan en cada caso.
No estoy dispuesta a contratar costosos servicios profesionales a fin de iniciar una serie de juicios que en el mejor de los casos dentro de mucho tiempo y luego de proceso oral y público y cuando ya nadie se acuerde de este episodio, logren que en alguna página del medio de comunicación salga una rectificación que nadie leerá.
La protección del honor, por cierto, no parece ser una de las prioridades de nuestro sistema.
No tengo el poder de que dispone un medio de comunicación que puede dedicarse a escribir y/o a que otros escriban, cuatro, cinco o seis páginas diarias, ensuciando y agraviando; además no está de acuerdo a mis principios tal proceder, ni la estrategia sensacionalista utilizada.
Es claro que toda esta campaña de ataques que tiene como propósito amedrentar a través del escarnio público a una funcionaria que ocupa un cargo no político ni de particular confianza, aunque sí con una enorme responsabilidad en lo que tiene que ver con la defensa de los recursos de la Institución y de la sociedad en su conjunto para cumplir con las obligaciones que debemos a los jubilados, pensionistas y trabajadores defendiendo sus derechos.
Debe quedar en claro, y así lo digo públicamente y con la mayor serenidad, que estoy dispuesta a cumplir con mi deber en forma irrenunciable por la responsabilidad que tengo conmigo misma, con todo el Directorio del Banco de Previsión Social y con todos los funcionarios que también han sido objeto de acoso y que están tan impedidos de defenderse como yo.
Quisiera además que esta nota y los hechos por los que injustamente se me acusa y que afectan mi integridad moral y la de mi familia, hicieran reflexionar a los Poderes
Públicos y los Medios de comunicación y a las Asociaciones Gremiales y Profesionales a fin de buscar los mecanismos y acciones que, sin afectar la libertad de prensa, permitan la cabal protección del honor, la dignidad y el decoro de las personas que ocupan cargos públicos.
Desconozco cuales serán los próximos ataques, inventos, injurias y difamaciones que me esperan procedentes del medio de comunicación de marras, pero desde ya anuncio que habré de seguir cumpliendo con mi deber.
Atentamente,
Myra Tebot
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