Oliver North ya comenzó a operar en Buenos Aires y mantuvo una serie de encuentros con Jorge “Corcho” RodrÃguez, novio de Susana Giménez, cuyo padre Ernesto fue secuestrado. El militar norteamericano se encuentra acompañado por su esposa Betsy y su hijo Scotty, con quienes se hospedó en el Alvear Palace Hotel.
El confeso agente de la CIA uruguayo John Battaglia indicó a Página/12 que North mantuvo una reunión de trabajo en el Country San Diego de la localidad bonaerense de Moreno, donde no negó que hayan participado dirigentes polÃticos, miembros de las Fuerzas Armadas y de servicios de inteligencia. “Nuestra participación no tiene nada que ver con temas polÃticos. No nos interesa interferir en el gobierno democrático. Lo que pretende el señor North es contribuir, en base a su experiencia, a producir el fin de la delincuencia que tiene al paÃs inmerso en el caos. Para eso quiere invertir en diferentes compañÃas de seguridad que están con dificultades económicas y asesorar a ejecutivos locales y empresas, porque este paÃs necesita asistencia”, dijo
ÂLe repito, mi querido amigo. Acá no hay nada extraño. Este paÃs necesita ayuda. Es un caos, donde los policÃas mueren como moscas y hay que terminar con la delincuencia. El problema es que los integrantes de la PolicÃa Federal, que es excelente, reaccionan a veces de manera exagerada porque la PolicÃa es latinoamericana.
ÂPero usted es latino. Y la excelente policÃa es la misma que tiró al Riachuelo a un adolescente sólo porque…
Â(Grita.) ¡Ya lo sé, ya lo sé! Por eso acá no se puede aplicar la polÃtica de tolerancia cero. Es el subdesarrollo. Un estado mental.
ÂUsted llama estado mental al “gatillo fácil”.
ÂLa subversión fue combatida. Se cometieron errores, excesos. Pero volvamos al presente. ¿Usted se imagina lo que piensa un turista norteamericano cuando ve a los piqueteros con el rostro tapado y con remeras que tienen la foto del “Che” Guevara?
ÂQuizás no en la desigualdad extrema.
Â(RÃe.) Mire, cuando pienso en el “Che”, me quito el sombrero. (A los gritos:) ¡Ese hombre es el único que respeto porque fue un gran comandante! Todos esos que llevan la camiseta son putos Âdice mientras acentúa la letra “u” y Lucas reafirma con su cabezaÂ. Los verdaderos revolucionarios eran aquellos que soportaban los ocho miligramos de pentotal y después caÃan conscientes sin decir una palabra.
¿Usted se refiere a los vuelos de la muerte?
Battaglia hace un largo silencio. Bebe su whisky, mira a “TÃo Lucas”, a quien no se le mueve un músculo. Respira profundo y dice:
ÂSÃ, sÃ… Âvuelve a tomarse unos segundosÂ. En cambio estaban esos putos que no dudaban en salir a marcar a sus compañeros.
La palabra “tortura” en boca del periodista provoca la reacción de “TÃo Lucas”, que levanta su mano gruesa y redonda. Una corta pero profunda cicatriz al costado derecho de su labio resalta cuando habla.
¿A usted alguna vez lo torturaron? Âpregunta con tonada uruguaya.
ÂNo.
ÂPues a mÃ, sà Âdice, pero cuando se le pregunta cuándo, quién y por qué, “Lucas” recurre al cinismo: “Fue mi mujer”. *
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