La columna de Sherlock
El «Mintur» y la aparición de gente «muy nerviosa»
* -Recibí una llamada. Hay gente muy nerviosa con la investigación que impulsa el ministro Pedro Bordaberry en el Ministerio de Turismo.
-¿El «Mintur»?
-Parece que en el Ministerio hay una especie de de hormiguero de nerviosos. Parece que según una reciente observación del Tribunal de Cuentas se reflotaron los hechos sobre la estafa que fue una promoción turística por la que se debían pagar a una empresa de publicidad argentina, según un contrato, seis dólares por cada turista que ingresaba al país.
-Fue un escándalo bárbaro.
-Sí claro, se descubrió que había personas que ingresaban dos y más veces. Algunas ingresaban en automóvil por Paysandú, hacían migración y en dos horas por la ruta 26 estaban en Brasil donde vacacionaban. Luego, de vuelta a la Argentina, hacían migración en Rivera. Si eran cien personas se contabilizan doscientas
-Lo que son las cosas…
-A esto se agrega que en el talón de migración para ingresar al país no hay ningún ítem sobre el motivo del viaje. Por ello era imposible saber si el que ingresaba al país era remesero, ejecutivo, turista, o uruguayo con documentación extranjera.
-Por cada una de estos ingresos se pagaban los seis dólares a la empresa publicitaria argentina. ¿verdad?
El Tribunal de Cuentas observó en doce oportunidades el pago de este convenio. Claro, la Asamblea General nunca se expidió. Los expedientes duermen desde hace años en los archivos de Luis Hierro López.
-Está entre los 16 mil expedientes…
-Claro, debe estarlo. Además se probó que la agencia argentina, de los sesenta meses de vigencia del contrato, por treinta meses no cumplió con la pauta publicitaria. contratada, lo que significó una pérdida para el país de dólares 5.340.000
-Qué barbaridad.
-Si el escándalo fue tan mayúsculo que el ministro Ignacio de Posadas rescindió el contrato. Pero luego, pese a tener todas las de ganar, el Estado resarció a la empresa con varios millones de dólares por la caída del contrato.
-¿Cómo fue eso?
-El abogado de la empresa fue el doctor Delpiazzo. En el problema estarían involucrados el ex ministro José Villar, el ex director de la CDR, Fernando Mier y quien era el jefe de jurídica de Villar, quien legalizaba estas irregularidades con sus informes.
-¡Mi Dios!
-Además está el tema de las subvenciones dadas por el Ministerio de Turismo a personas e instituciones a las que no se le pedían rendiciones de cuentas.
-Y ahora se está investigando.
-Es lo que creo. Además está el tema de las subvenciones del Ministerio otorgadas a personas e instituciones. Se reiteraban partidas que se extraían del Fondo de Fomento Turístico, con lo que se eludía el control del Tribunal de Cuentas.
-También grave.
-A esto se le agrega el otorgamiento de declaraciones de «complejos turísticos» a proyectos inexistentes, que luego se vendían como sociedades anónimas con el beneficio otorgado.
Tarjetas de crédito: un tema del que no se habla
* –Hay un hecho significativo de lo ocurrido en Punta Cala, cuando el equipo económico de gobierno dio a conocer algunos elementos de la política que implementará en los próximos meses.
-Hecho significativo, no recuerdo ninguno, si dijeron lo que todos ya sabíamos. Que «tout va tres bien», que el país está creciendo, que se mantendrá la rigurosidad fiscal, el costo de la reforma bancaria que, obviamente, tendremos que pagar todos.
-¿No se acuerda cuando un integrante de la audiencia le preguntó a Alfie cuándo se aprobará la ley contra la usura, para así hacer que los brutales intereses de las tarjetas de crédito se reduzcan?
-Algo recuerdo…
-¿No recuerda la respuesta de Alfie?
-Sí, dijo, que de eso no se habla. Con esas ocho palabras mostró que el gobierno sigue favoreciendo al sistema financiero que, mayoritariamente, es el emisor de las tarjetas, que siguen cobrando intereses de alta usura.
-Claro, y ahora recuerdo, lo que dijo el presidente Batlle, ante más de uno de los azorados escuchas.
-¿Qué dijo?
-Recriminó a la audiencia, diciendo: «Esas cosas no se preguntan».
Ramela y las declaraciones coordinadas contra Argentina
* -Es la polémica de estos días. ¿El doctor Carlos Ramela dijo lo que dijo por decisión propia o fue un partiquino dentro de un juego macabro para deteriorar el Mercosur?
-¿Usted qué opina?
-Si Ramela dijo lo que dijo por inspiración propia estaríamos ante un personaje insólito, que sin ser funcionario de carrera, ni tener algún cargo público habla sobre cosas que pueden determinar graves perjuicios al país. Estaríamos ante un irresponsable. Pero…
-¿Pero qué?
-Que me parece que el asunto es más complicado. Nadie actúa de esa manera, si no tiene un enfermizo afán de protagonismo, que no es el caso. Seguramente que Ramela coordinó con el presidente Batlle para hacer lo que hizo. Quizás le debamos a sus palabras romper relaciones con Argentina, que es un hecho inédito en la historia de los dos países. Además esa posición expresada por Ramela puede estar jugando un papel importante en el propio Mercosur, poniendo en el medio del bloque regional a un país, como el nuestro que tendría el viejo papel de Estado tapón entre los dos grandes de América Latina. Pero, finalmente, Ramela fue el cafeza de turco. La declaración del gobierno lo deja bastante mal parado.
-¿Y?
-Que para resolver el asunto, es evidente, habrá que leer el contenido de la próxima carta de intención a firmarse con el Fondo Monetario Internacional. Ahí puede estar la clave del entredicho. Si la dádiva es grande…
-Claro. ¿Y vio lo que dijo Batlle en ADM, tratando de cumplir una de las primeras exigencias del FMI?
-¿Qué?
-Anunció que no habrá «carnaval» electoral.
– Bueno, eso habrá que verlo… Mientras tanto sigamos analizando lo de Ramela.
-Si usted lo dice.
Hernán Patiño Mayer y un
cliente que se va
* El «Rosti Bar» ese mediodía se encontraba más que tranquilo. Por ello fue elegido por nuestro sabueso para almorzar, luego de realizar un análisis financiero para calcular los recursos para lo que falta del mes.
Cuando Sherlock se sentó a una mesa de la pequeña casa de comidas de Bartolomé Mitre y Buenos Aires, un personaje conocido se sentó a otra. Nada menos que el embajador de Argentina, Hernán Patiño Mayer. Nuestro sabueso, más que sorprendido, entendió que allí podía estar una pequeña información para su columna.
Cuando el diplomático llamó al mozo, Sherlock fue todo oídos. El hombre, con aire señorial, solicitó una ensalada, y además una medida de whisky y una copa de vino blanco.
Un momento después el embajador llamó por su celular, seguramente a algún secretario, solicitándole información sobre tareas a realizar en la tarde.
-A las 19.00 tengo una grabación dijo.
Todo siguió en el mismo tono. El embajador, luego del whisky, atacó a la ensalada combinándola con pequeños tragos de vino blanco.
Cuando llegó la hora de pagar, Sherlock escuchó a uno de los responsables del local.
-Lástima que con estos problemas con la Argentina, perdamos a un cliente tan jerarquizado.
Es que también a Patiño le habían entregado una tarjeta promocional por la cual, cada cinco almuerzos, uno es sin cargo.
Las manos esquivas de el Pepe y el Cuqui
*-¿Es verdad que el Pepe Mujica y e
l Cuqui Lacalle no se saludan desde hace largo tiempo?
-Por lo que vi en la fiesta de fin de año de la Asociación de Carniceros, en el local de Rivera y Ponce, la relación de los dos políticos es más que tirante.
-¿Y qué vio?
-La fiesta fue muy linda, además el lugar ayudaba. Se sirvió asado y achuras picadas en braseritos. Todo muy bien regado… por supuesto,
-Cuando llegó el Cuqui al lugar comenzó a saludar uno a uno a los presentes. En la rueda que estaba el Pepe, al único que no le dio la mano fue a él, lo que fue ostensible, porque literalmente lo salteó.
-¿Y Mujica?
-Estaba en la misma honda, porque tenía las manos atrás y cuando se enfrentó con Lacalle, no cambió de posición.
-Pero, ¿qué fue lo que pasó?
-Realmente no lo sé, la verdad es que los dos políticos se encuentran enemistados y en forma ostensible no se dan bola. *
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