Entrega de llaves de la ciudad con augurio de cambio político
Lula señaló que nadie imaginaba los cambios políticos ocurridos en Brasil, Argentina, Bolivia y Paraguay, y anunció en el caso uruguayo, que «hay más cosas para cambiar.» Mientras Kirchner manifestó que «ojalá que Dios no nos vea nunca más bajar los brazos ante los poderosos», el intendente Arana aseguró que en Uruguay «estamos en el umbral de un cambio político.»
En el acto de entrega de llaves de la ciudad de Montevideo a los presidentes, Néstor Kirchner (Argentina), Luis Inácio (Lula) Da Silva (Brasil), Carlos Mesa (Bolivia) y Nicanor Duarte (Paraguay) este último no participó del acto debido a que debió irse antes por problemas de horario en el vuelo los mandatarios confirmaron su posición de reafirmar el Mercosur y la posibilidad de negociar en bloque. Luego del acto protocolar, los presidentes salieron al balcón a saludar a los cientos de personas que aguardaban un mensaje de los mandatarios que no se concretó, y que al momento que estos ingresaron al interior de la Intendencia, la multitud coreó: «Â¡Y ya lo ve, el presidente es Tabaré!».
Lula: «No querremos hacer acuerdos bilaterales»
El mandatario de Brasil aseguró sentirse «feliz» en Montevideo, que fue «refugio para miles de brasileños» durante tiempos de «dictadura en mi país», dijo.
«Esperamos mandarles miles de brasileños, pero no por problemas políticos, sino por turismo», aseguró Lula. El mandatario definió a Montevideo como «la capital del Mercosur».
El presidente brasileño aseguró que el Mercosur «se ha visto fortalecido» en los últimos tiempos.
Para ello, «ha sido fundamental vencer las divergencias históricas y contemporáneas» para tener ahora un Mercosur «sin desconfianzas y sin temores», agregó Lula.
El presidente de Brasil, Luis Inácio «Lula» Da Silva afirmó que el Mercosur nunca estuvo acabado, lo que sí fracasó, aclaró el presidente, fueron las economías de los países de la región. Lula manifestó que una vez que esté consolidado el bloque regional, ningún país integrante querrá hacer ningún acuerdo bilateral, porque «no queremos un Mercosur que pierda de vista su relación con la Unión Europea y los Estados Unidos», o las alianzas con Africa y países árabes.
El presidente brasileño consideró que no había percibido en toda la historia de la región una autoestima tan elevada como la actual. Hizo relación a los cambios políticos registrados en los países del Mercosur desde hace algunos meses, con la asunción de gobiernos de corte progresista. «Hace unos meses, ningún cientista imaginaba qué pudiera suceder con ese caudal electoral. Que Lula no estaba predestinado para ser presidente, un Carlos Mesa, un Nicanor (Duarte) que rompió con la cultura tradicional de los partidos centenarios de Paraguay… y hay más cosas para cambiar», dijo Lula.
Afirmó que los gobernantes que representan a las fuerzas progresistas tienen una mayor responsabilidad, «porque lo que está en juego no es nuestro mandato, es nuestra historia».
Lula recomendó a los gobernantes no dar pasos «cortos, medidos, pesados», porque a su entender, «puede ser fatal» si se quiere contribuir con el quiebre de la tradición oligárquica que por tantos años gobernó nuestro continente.
Kirchner: «No enamorarse de los números»
El presidente argentino, Néstor Kirchner afirmó que la exclusión y la pobreza es fruto de sistemas que fueron direccionados por gobiernos militares y políticas que nacieron de los centros naturales de poder. En un acto de autocrítica sostuvo que «bajamos los brazos y permitimos que nuestros territorios fueran arrasados por las políticas de injusticia».
Kirchner hizo un llamado a no enamorarse más de los números y recordó lo que pasó en la región en los últimos 30 años.
El mandatario convocó a abrir las fronteras del Mercosur, para mantener un fuerte diálogo con México, con la Comunidad Económica Europea y «la potencia unipolar del mundo desde una posición de dignidad y de defensa de nuestros intereses».
Entiende que la columna vertebral del Mercosur debe darse a partir del fortalecimiento de los derechos humanos y la justicia; y auguró para que Dios «no nos vea nunca más bajar los brazos ante los poderosos».
Mesa: «Miopía de los gobernantes»
El presidente de Bolivia, Carlos Mesa manifestó su alineación y visión sobre un Montevideo, «integradora y sin vallas», y enfatizó que no existe integración sin ciudadanos que no entiendan sobre sus derechos. El mandatario hizo un diagnóstico de la crisis social que atravesó su país, afirmando que la misma fue fruto de la exclusión y de la miopía de los gobernantes de turno.
«Estamos en el umbral de un cambio político»
El intendente de Montevideo, Mariano Arana, afirmó que en los albores del siglo XXI se renuevan las esperanzas de cambio que a su entender, está cimentada en la integración de los pueblos.
Manifestó su convencimiento que el proyecto progresista en la región avanza por la profundización del Mercosur. «Estoy convencido de que estamos en el umbral de un cambio político en el Uruguay. Para quienes nos sentimos identificados con la idea de progreso y cambio social, se trata de un avance hacia una aspiración largamente acariciada y por la cual, varias generaciones de luchadores sociales entregaron lo mejor de sí», afirmó el intendente de Montevideo.
Brenta: a la región «le ha llegado la hora»
El presidente de la Junta Departamental de Montevideo, edil Eduardo Brenta citando al célebre Victor Hugo sostuvo que: «No hay fuerza mayor en la historia que una idea a la que le ha llegado su hora, y a esta a la que nos referimos, a la integración de América Latina, desgarrada por tantas fronteras y tantas incomunicaciones, le ha llegado la hora». Mantuvo su convencimiento en que quienes intenten obtener beneficios bilaterales con los «poderosos pueblos de la región» a costa de debilitar el proceso de integración regional, recibirán «pan para hoy y hambre para mañana». *
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