Brasil y Argentina reivindicaron un Mercosur fuerte; Batlle quedó aislado
Ayer quedó en evidencia que el presidente Jorge Batlle quedó aislado en esta cumbre. Los principales socios del bloque, Néstor Kirchner (Argentina) y Lula da Silva (Brasil), resolvieron no tener encuentros privados con el mandatario uruguayo. Lula tuvo unos breves contactos informales con Batlle al inicio de la reunión y al finalizar el encuentro, en las escalinatas del edificio Mercosur cuando se tomó la foto oficial. En tanto, con Kirchner ni siquiera existió tal acercamiento. El aislamiento quedó patentado con la presencia de los dos presidentes, más el de Bolivia, Carlos Mesa, en la Intendencia de Montevideo (ver nota página 4). También, ayer, tras la ceremonia de entrega de llaves en la comuna capitalina, Lula mantuvo un encuentro privado con el líder de la izquierda, Tabaré Vázquez.
Los mandatarios iniciaron su reunión a las nueve y media de la mañana, y terminaron la sesión de trabajo poco después de la una de la tarde.
Los presidentes aprobaron una declaración conjunta en la que reiteraron su «interés en avanzar hacia la conformación de un Area de Libre Comercio de las Américas, en enero de 2005, y ratificaron su voluntad de fortalecer la cohesión del bloque en el marco de las negociaciones hemisféricas, resaltando el esfuerzo realizado por los Estados parte en lo que respecta a la presentación común de una oferta mejorada de bienes y una inicial en materia de inversiones».
En esa declaración los mandatarios recalcaron su voluntad de negociar como Mercosur, acuerdos con la Unión Europea, la Unión Aduanera del Africa Meridional, India, China y el Caribe. También se resolvió invitar a Egipto a la próxima cumbre del Mercosur.
Los presidentes de Argentina y Brasil remarcaron la importancia de fortalecer al Mercosur como instrumento de negociación.
El Mercosur representa «un proceso irreversible de integración», aseguró Lula, en su discurso durante la cumbre. «El proyecto del Mercosur exige un permanente esfuerzo de negociación, atento a las necesidades de las economías menores», agregó.
El mandatario reafirmó su «compromiso de trabajar para que el Mercosur represente un factor de desarrollo para todos los países miembro, incluso para que las economías menores encuentren respuestas para el desafío del crecimiento» y llamó a «seguir profundizando la consolidación del Mercosur».
También indicó que es «uno de los desafíos más urgentes (…) es la reducción de los desequilibrios que caracterizan a nuestra región».
«Debemos perfeccionar las formas de financiamiento del desarrollo de América del Sur». «Estoy plenamente convencido de la importancia de Brasil de continuar estimulando las inversiones brasileñas en la región, por medio, incluso, de una participación creciente del Banco Nacional de Desarrollo», añadió.
«El Mercosur es hoy reconocido como un actor internacional relevante», dijo Lula, quien reiteró su deseo de que los países del G-20 que se reunieron la semana pasada en Brasilia, «estrechen sus vínculos por medio de preferencias comerciales o incluso de la creación de una amplia área de libre comercio, lo que sería aun mejor».
En tanto, el presidente Néstor Kirchner, señaló que la cumbre sirvió para tener «una voz fuerte, colectiva, de integración, de apertura y de fortaleza respecto de lo que tenemos que conversar para ubicar a América del Sur en el lugar que le corresponde».
Cuando se le consultó si Argentina y Brasil son los líderes de esta integración, Kirchner afirmó que la discusión «no pasa por liderazgos, pasa por tener políticas que puedan liderar las necesidades de los hombres y mujeres de esta región del mundo».
El presidente de Bolivia, Carlos Mesa, solicitó a los países mayores del bloque que generen oportunidades para los países más pequeños. «Probablemente un elemento fundamental es cómo generar integración entre naciones tan desiguales en su tamaño».
Batlle evalúa
El presidente Jorge Batlle evaluó como muy positiva la cumbre. Agregó que «uno de los caminos transitados con más éxito por el Mercosur en estos últimos dos años ha sido el perfeccionamiento de su institucionalidad; los avances en el establecimiento de un Tribunal Arbitral; la transformación de la Secretaría Administrativa en una incipiente Secretaría Técnica y la decisión de acreditar representantes permanentes para el Mercosur en su sede de Montevideo, son claros ejemplo de ello».
«Las nuevas etapas establecen que a fin de desarrollar mejor la función de representación del mismo, hayamos creado este año, un organo de carácter permanente dependiente del consejo que cumplirá una importante función en todas las actividades que el consejo le requiera. Hemos querido que esta comisión permita afianzar las relaciones económicas, sociales y parlamentarias, estrechando vínculos con los órganos que ya existen en las respectivas áreas», dijo Batlle.
El canciller Opertti, a su vez, dijo que la cumbre «no sólo (fue) exitosa, sino con una agenda extraordinariamente concreta. es necesario dejarnos de hacer el harakiri, y reconocer que el Uruguay está caminando en su política exterior con paso firme, con un horizonte que es la defensa del interés nacional».
En la reunión de ayer, se traspasó la presidencia pro témpore a Argentina. Además, el ex presidente Eduardo Duhalde, asumió como presidente de la Comisión de Representantes Permanentes del Mercosur.
Duhalde dijo que «sólo la efectiva integración regional es la garantía que la continentalización y la globalización sean más justas y favorables para la gente».
«Ya no cabe duda que sólo un Mercosur fuerte podrá ser actor de las negociaciones en curso y promotor de nuevas alianzas estratégicas para beneficio de sus miembros», agregó. *
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