Para el PS, no hay un diálogo posible con Batlle que sólo acepta directivas del FMI
En el marco del mes de la «lealtad socialista» la departamental de Montevideo del Partido Socialista inauguró anoche su nueva sede en Agraciada y César Díaz, con un homenaje al extinto dirigente socialista José Pedro Cardoso.
El acto contó con la presencia de dirigentes de los sectores encuentristas y con la palabra del intendente de Montevideo, Mariano Arana, el vicepresidente del FA, Jorge Brovetto, la dirigente socialista, María Ema Alba, el secretario general del PS, Roberto Conde y el presidente del sector, Reinaldo Gargano.
Todos los oradores centraron sus intervenciones en reseñar las características de luchador del ex senador Cardoso, así como su austeridad y firmeza.
En otro orden, el secretario general del PS dijo anoche, que tras cinco años de hundimiento económico y social del país, el gobierno trata de convencer que lo peor ha pasado y «con la misma prescindencia irresponsable esperan que el mercado» les resuelva la situación.
Para Conde, el Poder Ejecutivo busca repetir la receta del año pasado, cuando con una inflación del 26% otorgó un aumento salarial y «hoy promete un 2% para los funcionarios públicos», con una inflación varias veces superior a ese porcentaje.
Pero, el secretario socialista también se refirió a las declaraciones del asesor presidencial, Carlos Ramela, del que dijo mostró «toda la desnudez del régimen», cuando comentó que sus aliados le trabaron iniciativas políticas dirigidas a buscar un mejor diálogo con la izquierda.
No obstante recordó que Ramela no sólo habló de los socios de la coalición de gobierno, sino, además, de sectores del EP-FA que no se mostraron proclives al diálogo.
Conde expresó que hace dos años, su sector decidió que no valía la pena conversar por conversar, en tanto el gobierno cumplía con los lineamientos surgidos de los «espurios intereses norteamericanos».
Lo que no significaba, añadió, que no hubiera disposición para acordar una «plataforma de reconstrucción nacional», cosa desechada por una administración que sólo escucha al FMI.
Por su parte, el presidente del PS, Reinaldo Gargano, en parte de su intervención, se refirió al conflicto en la salud estatal, afirmando que todos saben que los hospitales públicos «son un desastre» y saludo la «heroicidad de la gente de Salud Pública, que es capaz de mantener la atención en medio de las ocupaciones». También criticó las calificaciones de «terroristas» utilizadas por el ministro del ramo, para referirse a los funcionarios.
Sin embargo, aclaró que no se trata de entrar en un corral de ramas y que la verdadera solución de los problemas llegará con un gobierno de la izquierda.
Finalmente, Gargano reiteró sus conceptos de que no debería haber revisionismo con los militares que violaron los derechos humanos, en tanto el tema fue resuelto en una consulta popular. Pero afirmó que debe continuar la investigación del paradero de los desaparecidos, tal como habilita el artículo 4º de la Ley de Caducidad. *
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