Desencuentro entre gobierno y oposición sobre postura a llevar a reunión de la OMC
Así quedó de manifiesto en la sesión de la Comisión de Asuntos Internacionales del Senado del pasado miércoles con la presencia del canciller Didier Opertti, y del subsecretario Guillermo Valles.
«Se informó que un grupo de países, entre los cuales estaban Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, China, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, India, México, Paraguay, Perú, Filipinas, Tailandia y Sudáfrica planteaban una propuesta alternativa de metodología para el tratamiento de los temas, con un calendario distinto para la aprobación del Capítulo Agrícola», sostuvo Opertti.
Dijo tener la impresión de que «la propuesta promovida por Brasil ha conseguido el respaldo de un conjunto de países que representan la mitad de la población mundial, más del 30% del comercio agrícola mundial, alrededor del 20% del PBI y el 60% de la población mundial que se dedica a la agricultura».
«No siempre esta visión cuantitativa coincide con nuestra visión cualitativa del interés nacional. Y aquí hay una visión cualitativa del interés nacional, que implica que éste tiene como eje la defensa del acceso de la producción agrícola. Pues bien, en esta materia nos sentimos más reflejados en el Grupo de Cairns que en este otro grupo», replicó el canciller Opertti.
Sostuvo que «el Uruguay es consciente de la importancia de la negociación internacional comercial, tanto a nivel regional, interregional, hemisférico, como universal. Asimismo, sabe de la necesidad de mantener coherencia, deber fundamental en una política exterior en este terreno».
«Esa coherencia transcurre por un eje principal, que es defender el interés nacional, que es coordinar en lo regional tanto como sea posible y que es influir en la negociación hemisférica y universal alineándonos con quienes defienden intereses comunes que nos permitan repotenciar nuestra capacidad negociadora», señaló. Por ejemplo, «eso representa el Grupo de Cairns en el tema agrícola, y el Mercosur en la negociación con la Unión Europea en materia de subsidios y de protección a las exportaciones, tema que está en discusión desde hace mucho tiempo».
Gargano insistió en que «no es menor el hecho de que el Uruguay defina qué orientación es la que va a apoyar, porque este documento, suscrito por Brasil, Argentina, Chile, India, etcétera, tiene una fuerza muy importante y refleja la opinión de una masa muy importante de población del mundo y la posición de los países emergentes o en desarrollo, como dice el documento. No lo suscribieron Nueva Zelanda ni Australia, y me explico las razones por las cuales no lo hicieron: estos países son los principales proveedores de productos cárnicos de los Estados Unidos y de Europa».
También expresó Gargano que «el documento de la Unión Europea y los Estados Unidos contiene elementos que tratan en forma diferenciada a los países que tienen exportaciones agrícolas; en definitiva, trata en forma distinta a los países competitivos de los que no lo son». «Eso fue dicho por los delegados brasileños y de otros países, a quienes les pareció una barbaridad que se introdujera una tesis de esa naturaleza. Por ejemplo, en materia de carnes, de soja o de arroz, a nosotros nos colocan en una situación diferente a la de otros países», estimó el parlamentario encuentrista.
Según Gargano, «cuando aquí se explican las razones por las cuales no se suscribe toda la estrategia del documento que sí suscriben China, India, Brasil y otros países, se agrega que el documento contiene algunas cláusulas en las que se da un tratamiento específico a algunos productos. Por ejemplo, se dice: ¿Este es un producto específico al cual le aplico un arancel diferencial al que tienen en general los otros productos agrícolas?».
Para el senador socialista «si todos esos países se ubican detrás de una propuesta de esa naturaleza, seguramente será para hacer más fuerza, porque en la OMC hay 146 países representados. Y los que representan a la mitad de la población del mundo, cuando hacen una propuesta, ¡vaya si pesan!».
Luego preguntó «si hay alguna otra razón de naturaleza política que nos inhiba de firmar y apoyar un documento como ese».
«Caballo de Troya»
El subsecretario Valles dijo que «el Uruguay siempre ha manifestado que le interesa tanto el comercio con los mercados de los países desarrollados como el comercio con los países en desarrollo, reconociendo que hay categorías de países menos adelantados que obviamente deben tener una categoría especial y tratamiento especial y diferenciado, tema en el que hemos bregado». Sin embargo, «otra cosa es aceptar que, por la vía de la inclusión de nuevos ‘aliados’ en esta batalla por la liberalización del comercio agrícola, nosotros comencemos, en esta etapa delicada, a buscar apoyos en quienes nos van a brindar, más que un apoyo, un concepto que, en definitiva, puede terminar siendo una suerte de ‘caballo de Troya'». *
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