Malestar del gobierno con Kirchner ante gestión por la nuera de Gelman
El hecho de que el gobierno de Néstor Kirchner anunciara que realizará un pedido al presidente Jorge Batlle para que investigue la muerte de la ciudadana argentina en el Batallón 13 de Infantería Mecanizada, fue considerado como «un error de jurisdicción y competencia» por el asesor presidencial Carlos Ramela.
A la vez, el canciller Didier Opertti dijo que no recibió aún ningún tipo de pedido desde Argentina, y se mostró molesto con el tema.
El sábado LA REPUBLICA informó que la directora de Derechos Humanos del Ministerio de Relaciones Exteriores de Argentina, Alicia Olivera, redactó una carta en la que pide al gobierno uruguayo que «resguarde» el 13 de Infantería, y «comience la búsqueda con expertos para recoger prueba y determinar la causa de la muerte» de la nuera del poeta argentino.
Ayer, en declaraciones a radio El Espectador y al diario argentino La Nación, el asesor presidencial y ex integrante de la Comisión para la Paz, Carlos Ramela dio el punto de vista del gobierno.
En ambos medios, el asesor del presidente Batlle dijo que el gobierno uruguayo está dispuesto a continuar todas las «investigaciones serias» sobre el caso de la nuera de Gelman, pero advirtió que «no estamos dispuestos a actuar frente a planteos ligeros y de liviandad hechos por un gobierno extranjero».
«Vamos a agotar todas las instancias para poder llegar a la verdad. Eso, por supuesto, no quiere decir que actuemos a instancias de otro gobierno, que tiene derecho a hacer planteos, pero que tiene que hacerlos en el tono y la medida que corresponde entre Estados soberanos. Esa carta, que ahora se dice que es un borrador, para mí en lo personal (no es una opinión oficial del gobierno), excedió un poco los términos normales, en la medida que invoca como verdad probada y absoluta una versión que invoca el señor Gelman; pero no puede decir ni Argentina ni nadie que sea la verdad sobre este tema», dijo Ramela.
Para el ex integrante de la Comisión que investigó la suerte de los detenidos desaparecidos durante la dictadura militar, «esto ha llegado al límite de lo tolerable» y Argentina no puede «tomar como verdad probada, una versión que da Gelman», que no tiene «comprobación ni bases serias».
«Es un error de jurisdicción y de competencias», manifestó Ramela. «Lamentablemente no ha habido comprobación que permita afirmar esa apreciación ligera y de liviandad; es un error poco entendible», agregó.
Según Ramela, Gelman utiliza una «estrategia» que consiste en: «Continuar su lucha, lograr una especie de abanderamiento político en este tema, recurriendo a amigos que tiene en Argentina y algunos en Uruguay. Es una vía. Nosotros nunca fuimos de la posición de darle un tinte político a este tema. Somos de los que creemos que los Derechos Humanos no son ni de izquierda ni de derecha ni de centro. Son derechos humanos a secas y tienen que ser respetados por todos», sostuvo.
El asesor de Batlle afirmó que la versión de Gelman sobre el caso de María Claudia no surge de datos verídicos o confirmados, sino de «deducciones y especulaciones».
Gelman, tras recibir el apoyo del presidente Kirchner, dijo que Batlle sabe quién es el asesino de su nuera y dónde estaban enterrados sus restos. Pero Ramela, sostuvo ayer que Gelman «después se desdice, porque dijo hace poco que el Presidente no sabía nada y que simplemente confirmó con un amigo un dato puntual.
Lo cierto es que desde el primer momento se manejaron muchas versiones, todos manejamos. Pero después de manejarlas (porque en aquel momento lo prioritario era ubicar a la nieta de Gelman y después tratar de confirmar cómo llegó su madre acá y cómo terminaron los días de su madre) tratamos de confirmar. Y lo cierto es que más allá de lo que uno pueda pensar o sentir, desde el punto de vista objetivo, no se pudo llegar a una confirmación», aseguró.
Ninguna medida
Quien también se refirió al tema, fue el ministro de Defensa, Yamandú Fau. El jerarca dijo desconocer el pedido argentino, y aseguró que «en lo que tiene que ver con las unidades del Ejército no se tomó ninguna medida especial, (y) no se tiene por qué tomar una medida».
«Aquí no hay materias pendientes, el país resolvió todos estos temas», afirmó Fau. Agregó que «los cuarteles no están para abrirse o para cerrarse, los cuarteles dependen del mando superior y ahí se hace lo que el mando superior dispone, de manera que no creo que estas cosas deban manejarse con liviandad, sino que son cosas demasiado serias como para manejarnos con especulaciones».
Ramela también se mostró contrariado por la decisión de Kirchner de llevar el tema a las Naciones Unidas. Rodolfo Mattarollo, jefe de gabinete de la Secretaría de Derechos Humanos de la Argentina presentó el tema ante el grupo de trabajo sobre desapariciones forzadas en la Comisión de Derechos Humanos de Organización de las Naciones Unidas (ONU).
«No parece muy lógico, muy justo y muy equitativo que el gobierno argentino tome una bandera de un caso puntual y no entienda que ésta es una realidad que se inscribe en un contexto más amplio donde todos tenemos nuestras limitaciones, empezando por los argentinos que no pueden darnos una versión oficial sobre 150 casos de uruguayos» desaparecidos en ese país, afirmó Ramela.
«Toda pista y todo rastro que obtengamos lo comunicaremos inmediatamente a las personas interesadas, porque el gobierno uruguayo está preocupado en serio en resolver estos temas y no porque lo pida un gobierno extranjero con planteos ligeros que da como verdad absoluta simples especulaciones», dijo Ramela.
Reunión
El asesor presidencial informó además, que el miércoles pasado se reunió con la nieta de Gelman y le ratificó el compromiso del gobierno de hacer todas las investigaciones posibles sobre lo que ocurrió con su madre.
Ramela aseguró que la joven está molesta con el poeta argentino por la forma en que se manejó el tema. «Gelman hace mucho tiempo que ni siquiera viene a Uruguay. No tiene contacto directo ni con su nieta, ni con su ex abogado y tampoco parece tener ninguna intención de tenerla con el gobierno uruguayo.
Respetando su dolor y su lucha, que nadie puede negar, él tiene otra estrategia que evidentemente apunta a otras finalidades. Nosotros con él no tenemos previsto ninguna reunión en este momento».
Según investigaciones de Juan Gelman y su compañera, Mara La Madrid, y otra de LA REPUBLICA, los restos de María Claudia estuvieron enterrados en una zona cercana a un arroyo en los fondos del Batallón 13.
En ese lugar funcionó lo que se denominó «El Infierno Grande», un galpón dependiente del OCOA donde se torturaba a cientos de presos a la vez. *
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