PIT-CNT inicia en el Parlamento "batalla" contra la ley de "flexibilización" del MTSS
Integrantes de la central obrera ya marcaron sus discrepancias con el contenido y el procedimiento que utilizó el ministro de Trabajo y Seguridad Social, Santiago Pérez del Castillo, al enviar al Poder Legislativo un proyecto de ley sobre la «distribución del tiempo de trabajo». La dirección sindical se molestó porque el secretario de Estado no los consultó antes de elaborar la norma legal y porque les solicitó su opinión después de presentado el proyecto. El propio titular de la cartera «confesó» ante miembros del PIT-CNT que se había equivocado. Pero lo cierto es que el proyecto está ahora en la órbita del Poder Legislativo.
Hugo Barretto Ghione, abogado laboralista y miembro alterno de la delegación de los trabajadores en la Junta Nacional de Empleo (Junae) opinó recientemente en LA REPUBLICA que las autoridades de gobierno, en especial el ministro Pérez del Castillo, no se atrevieron a señalar en la normativa presentada que se deroga la ley de ocho horas. El profesional afirmó que «la primera frase (del proyecto de ley) debería decir, con brutal ferocidad, ‘derógase la ley Nº 5.350, de 17 de noviembre de 1915′, una norma emblemática de nuestro derecho social, que permitió al Uruguay adelantarse a la legislación de países como Alemania, Francia, Suecia, Bélgica, Argentina, Brasil, etcétera».
Y agregó que «el reconocimiento de este derecho fundamental de los trabajadores, motivo de indisimulado orgullo del pequeño país, fue también componente de primer orden del democratismo y la sociedad amortiguadora, tan bien definida por Real de Azúa. Por eso, el escriba del proyecto no se animó a decir que derogaba la ley de 1915. Pero, no obstante, debía cumplir el designio de modificar profundamente la secuencia de tiempo que las personas dedican a trabajar en forma subordinada. Debía abrir la posibilidad de trabajar 10, 12 o más horas por día, sin derogar la ley que lo prohíbe».
Repitió el miembro de la Junae que «la primera frase, la que desvela a todo escritor, la que desencadena la cadencia del texto la cadencia es más importante que la metáfora, decía Borges tuvo en este caso un autor inspirado. En un verdadero hallazgo retórico, el proyecto que tira por la borda la limitación de la jornada establecida por la ley 5.350, comienza diciendo: ‘Sin perjuicio de lo dispuesto en la ley Nº 5.350, de 17 de noviembre de 1915, y demás regímenes particulares establecidos legalmente, la jornada de trabajo podrá diagramarse en la semana…».
Propuesta «maquiavélica»
El presidente de la Federación de Obreros y Empleados de la Bebida (FOEB), Richard Read, fue más lejos en sus apreciaciones y le dijo a LA REPUBLICA que el proyecto sobre distribución del tiempo de trabajo que presentó el ministro Santiago Pérez del Castillo ya le hizo un «daño maquiavélico» a los asalariados del país. Y afirmó que, con el mismo, el secretario de Estado ya «perdió credibilidad».
Read, además, rechazó la afirmación que hace el gobierno de que con esta normativa enviada al Parlamento se crean puestos de trabajo. Explicó que en una fábrica donde se quiera imponer un régimen laboral por el cual los trabajadores saben cuándo entran pero no cuándo salen, se estaría perdiendo un 18% de mano de obra. Lo que significa más desocupación. El régimen de ocho horas, luego de más de 100 años de conquistado, desaparecería y «estaríamos como el soldado que va a la guerra y no sabe cuándo ni cómo vuelve; si todavía lo hace».
Para el sindicalista, se estaría «africanizando» el trabajo uruguayo y se llevaría a los trabajadores a un régimen «zafral o de façon». El planteo es que cada persona rinda más en su lugar, y ello podría determinar que mientras se esté produciendo tendrá que estar en su puesto. Esto no generará horas extras, sino que se canjeará el tiempo de más del que fue contratado por horas libres. Lo que sí lograrían las empresas es abaratar costos, ya que quien es contratado para barrer, por ejemplo, sólo hará eso, y cuando termine, deberá retirarse.
Sostuvo el presidente de la FOEB que en 1991 en la fábrica de Pilsen, donde trabaja, se discutió una propuesta de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que apunta a «eliminar el tiempo muerto» del personal. Lo que significa que si se corta la producción en dos, tres o cuatro horas de las ocho que le corresponde, se tiene que ir y compensar el resto de la jornada en otra oportunidad. De esta forma la empresa abarata costos operativos, ahorra en energía y el prendido de las máquinas. Pero al trabajador le genera un «caos total en su vida, ya que su actividad diaria será organizada a través de las necesidades de los empresarios».
A modo de resumen, el sindicalista de la bebida afirmó que la propuesta de Pérez del Castillo «fue una guiñada para el sector empresarial. Lo que es algo muy grave. Ya que se le está diciendo a los patrones que todo lo que se propone en el proyecto de ley se puede aplicar, que contará con el apoyo del gobierno, que fue el que lo presentó».
Lo cierto es que los severos conceptos y las firmes posiciones de los dirigentes del PIT-CNT y profesionales del PIT-CNT sobre la ley presentada por el MTSS llevaron a que Pérez del Castillo «reflexionara», indicaron voceros sindicales. Lo que llevó a que, en contactos telefónicos y personales realizados en las últimas horas, el secretario de Estado reconociera su «error» en el procedimiento. Sin embargo, mantiene su posición sobre el contenido del proyecto.
Ahora, comienza la discusión a nivel parlamentario y el movimiento sindical presentará, a partir de mañana, su posición contraria a esta normativa, que lleva a «una mayor explotación de los trabajadores. A partir de la flexibilización total de las condiciones laborales, las cuales estarán enteramente en manos de las patronales», afirmaron los miembros del PIT-CNT consultados. *
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