Lissidini: "En la Aduana uno sospecha de todo el mundo"

El programa «Prohibido mentir», que conduce el periodista argentino Jorge Lanata y que se emite todos los lunes por TVLIBRE, presentó ayer una entrevista en la cárcel de Colonia al ex director de Aduanas, Víctor Lissidini, procesado con prisión como coautor de un delito continuado de usurpación de funciones.

En la oportunidad el ex jerarca habló sobre la situación de sus asesores, sus informantes y la supuesta «aduana paralela» que investiga la Justicia de nuestro país.

Lissidini dijo que no tiene idea si la Justicia o Inteligencia Policial le están cobrando algo, pero dijo que si es así «es problema de ellos» porque, según el ex jerarca, «el que vive envenenado se muerde la lengua y muere envenenado».

Lissidini dijo que ni él ni sus asesores tenían la clave para modificar el sistema informático «Lucía» porque no le interesaba tener semejante responsabilidad y afirmó que «solamente los funcionarios aduaneros tenían el acceso», y que, según el jerarca, «eran unos 10 o 12 aduaneros».

Al ser consultado sobre la gestión de la Receptoría de Aduana de Salto, Lissidini dijo: «Lamentablemente en la Aduana uno sospecha de todo el mundo».

Lissidini indicó que con dicha clave «cualquier persona puede abrir una aduana paralela en cualquier país del mundo».

También manifestó que «en cualquier país del mundo los grupos de Inteligencia obtienen información de informantes que normalmente estuvieron o están en la delincuencia».

Además indicó que «no es de ahora, sino de toda la vida que se le paga a los informantes para obtener datos» por eso, dijo Lissidini.

«Existe una partida de gastos confidenciales», que ronda en los 70 mil pesos, y que «cuando el resultado era bueno se les pagaba».

Por su parte el abogado defensor de Lissidini, Gustavo Salles, que estaba en el estudio de TVLIBRE señaló que él entiende que «Lissidini no cree que sea el mejor momento» para decir los nombres de quienes intentaron sobornarlo con coimas.

En la segunda parte de la entrevista, Lissidini confesó que «usaba armas en procedimientos peligrosos» con el debido permiso del Ministerio del Interior y que «por un tema de peligro nadie quería ser mi chofer».

El ex jerarca aduanero está preso en la cárcel de Punta de los Indios, duerme junto a dos policías que se quedan a pasar la noche en esa dependencia, porque viven muy lejos, y realiza todas las tareas normales de un preso como por ejemplo trabajar la tierra de la huerta de la penitenciaría.

Declaró en la entrevista que tiene bienes por «200 mil dólares», que viene de una familia de dinero y que en la Aduana ganaba un sueldo de «20 mil pesos».

 

Respaldo de ediles de la 15

Ayer, la bancada de ediles por Montevideo de la Lista 15 salió en defensa de Lissidini y cuestionó al juez Carlos Colmenero. En una declaración se afirma que Colmenero procesó a «un hombre honrado, con un criterio estrictamente formalista» y «para nosotros esto tiene olor a venganza». Los ediles quincistas sostienen que a Lissidini «le están pasando una factura por su desempeño al frente de la Dirección de Aduanas y los zares de la droga y el contrabando han utilizado como vehículo para su venganza a integrantes del Poder Judicial». En el comunicado se agrega que desde que se fue Lissidini en los barrios de Montevideo «podemos observar cómo las ferias vecinales están nuevamente repletas de productos de contrabando».

«Sería muy triste que detrás del procesamiento por tecnicismos administrativos de contratos, se escondieran otros negros intereses», finaliza el comunicado.*

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