MPP: "Es una ley acordada entre blancos y colorados"
El MPP irá al Plenario Nacional del FA con la idea de no dramatizar las diferencias internas sobre la ley de Ancap. Incluso entiende que la definición de la campaña hacia el plebiscito debe darse en el marco de la precisión de políticas que diseñen las alianzas y contenidos programáticos de un gobierno de la Nueva Mayoría.
LA REPUBLICA conversó sobre estos tópicos con el dirigente del MPP, Eduardo Bonomi. Una primera precisión de Bonomi fue que la consulta popular que decidirá el destino de Ancap, no puede tomarse como un tema desgajado de las definiciones estratégicas.
«Cuando, en determinado momento se pretendió poner en el debate del Plenario, el plebiscito de Ancap por separado, dijimos que no. Discutir estrategia incluye discutir el referéndum, pero en un marco más amplio. El debate estratégico es acerca de cómo acumular en todo este período y hay distintos caminos y aspectos para ello.
La acumulación incluye una política de alianzas, las tareas concretas, el relacionamiento interno de los sectores internos del EP-FA, las discusiones internas y las grandes tareas nacionales», sostuvo el dirigente emepepista. En cuanto a la ley de Ancap, Bonomi expresó que ella refleja una gran contradicción con la derecha «y que la discusión de las privatizaciones, las concesiones y las asociaciones se da en el marco del modelo neoliberal vigente. El MPP está claramente en contra de la ley por tres elementos: el objetivo de la misma, que implica invitar a participar a un socio de las ganancias del mercado interno uruguayo (que es cautivo y monopólico) y, además, entregarle la gestión de la nueva sociedad. No está previsto que la refinería produzca más que lo que requiere el mercado uruguayo y lo que sobraría no da para pelear otro mercado; no tenemos garantía sobre el socio y menos de quién la conducirá. Si Lacalle no le tiene confianza a Batlle para llevar adelante una campaña, nosotros no le tenemos para que lo haga con una asociación». Respecto a las distintas visiones internas, añadió que «es claro que hay un sector que está a favor de la ley.
Y la derecha está tan debilitada que quiere endosar a ese grupo, la propiedad de la norma. Es cierto que parte de dicho agrupamiento cuando se discutió en la comisión estuvo de acuerdo, pero le adjuntaba un marco regulatorio y un acuerdo político para controlar la aplicación de la ley. Cuando se votó en el Senado, esos dos puntos desaparecieron. Es una ley acordada por blancos y colorados y no de la oposición». *
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