Polémica en la Cancillería por publicación de libros históricos
El jueves 26 de junio fue presentado en la Cancillería el libro «Cancilleres del Uruguay». La noticia se generó cuando en presencia de Jorge Batlle, Julio Ma. Sanguinetti y Luis A. Lacalle, parte de los asistentes aplaudieron al excarcelado Juan Carlos Blanco, canciller de la dictadura.
Con excepción de algunos aspectos en el texto referido al período dictatorial, el comentario sobre el libro en sí mismo, cedió espacio informativo a lo ocurrido con Blanco. Exactamente un mes después de la presentación una nota remitida a varios medios de prensa firmada por Angel Ayestarán, reclama por la similitud absoluta entre el novel libro «Cancilleres del Uruguay» y el de su coautoría «100 Cancilleres. Reseña de los Ministros de Relaciones Exteriores de la República Oriental del Uruguay, 1828-1999″. Alega el historiador que, junto a Carlos Castells Montero, escribieron el libro «con el valioso aporte de los funcionarios del Archivo Histórico-Diplomático». Les insumió una tarea de años, en tanto las referencias a muchos cancilleres se habían perdido en el tiempo.
«Lo más complicado» –dice Ayestarán– «fue encontrar las fotos, lo que insumió meses. Tuvimos incluso que sacarlas de publicaciones argentinas. Todo fue a costo de nuestros bolsillos y tampoco cobramos nada ya que lo consideramos un aporte a la historia de nuestro país».
El libro fue presentado en la sede de la Cancillería, en el año 2000, por el vicecanciller Vallés, en ausencia de Opertti.
«Las fotos de los cancilleres fueron consideradas de tal importancia que se uniformizaron con el trabajo de un fotógrafo profesional. Enmarcadas, estuvieron presidiendo el Salón de Tratados del Palacio Santos. A alguien no le gustó y terminaron arrumbadas en el archivo», dice Ayestarán.
Finalmente, el libro fue editado, repartiéndose entre las embajadas uruguayas y otros destinos. Los autores se tuvieron por recompensados con sus propios méritos, hasta que, a menos de tres años, se anunció la aparición de un nuevo libro sobre el mismo tema. «Los contribuyentes vuelven a pagar el mismo libro ampliado, en plena crisis, aun suponiendo que los actuales autores lo hayan realizado también en forma gratuita», concluyen, apuntando que la similitud entre los textos es absoluta, amén de las fotografías que son las mismas del anterior libro.
Opertti histórico
Los autores estimaron como «involuntaria» la omisión de citar su trabajo ni tan siquiera en la bibliografía referente para el nuevo texto, declinando apreciaciones sobre las causas de este nuevo opus en tiempos de ahorro.
Más allá de sintéticas ampliaciones acerca de la vida de los cancilleres históricos, el libro presenta sin embargo a un personaje que podría incluso ser asumido como el canciller Nº 100: Didier Opertti Badán.
Efectivamente, el forista no aparecía en el libro anterior y sí lo hace en el nuevo donde, a diferencia de todos sus predecesores que tienen solamente una página de biografía, aparece en las páginas 237, 238, 239 y 240. Los autores (Caetano, Bucheli, Yaffé) avalan además al «abogado de vasta actividad internacional», como quien ha debido enfrentar «las nuevas alternativas en las formas de integración inducidas por el proceso de globalización (que) han exigido de la política internacional del Uruguay una actitud dinámica y de amplios horizontes». *
Compartí tu opinión con toda la comunidad