Cordero se resiste a ser juzgado
Si el juez Balcaldi decide elevar a un tribunal de apelaciones los recursos interpuestos por Cordero, el Servicio de Paz y Justicia (Serpaj) tiene previsto solicitar entrevistas con los miembros del tribunal y con los ministros de la Suprema Corte de Justicia, ante la presentación de innumerables recursos por parte de la defensa de Cordero, con el notorio fin de aplazar la comparecencia de su cliente ante el juez Balcaldi.
Cordero, acusado de graves violaciones a los derechos humanos durante la pasada dictadura y con requisitorias de detención y extradición desde la República Argentina, ingresó al estudio del doctor Carlos Curbelo Tammaro a las 13 horas.
Poco antes de las 15, hora a la que estaba fijada la audiencia a la que fue citado, ingresó a la sede del Juzgado Penal de 4º Turno acompañado de su abogado Alejandro Pfeiff. Allí presentó un escrito en que reclamó la nulidad de lo actuado con un recurso de reposición y apelación contra la resolución del juez Balcaldi de fijar la audiencia, desestimando la recusación contra el propio magistrado que Cordero presentó el pasado viernes.
El escrito que presentó Cordero ayer es de una carilla y media y en la misma señala que la audiencia está fijada contraria al derecho de las partes, ante un juez con sed de venganza.
En la recusación que presentó el viernes, Cordero afirmó que Balcaldi fue subalterno suyo en las Fuerzas Conjuntas durante parte de la dictadura y que por ello no puede llevar el caso.
Balcaldi fue funcionario administrativo de la Policía desde 1975 hasta 1980, primero como agente de segunda y después como agente de primera.
Pocos minutos después de las 15.00, Cordero salió del juzgado e ingresó nuevamente al estudio del doctor Curbelo Tammaro. Desde allí se informó que no saldría hasta que los numerosos medios de comunicación presentes abandonaran el lugar. Finalmente, a las 18.35, Cordero salió del estudio jurídico con sombrero, cubriendo gran parte de su rostro con una bufanda y no hizo declaraciones.
Un hombre escoltó al militar hasta un automóvil. Este acompañante, que luego condujo el vehículo en que Cordero se retiró, comentó: «Ven por hablar lo que pasa, quieren que hable todavía». Ya dentro del vehículo Cordero siguió cubriendo su rostro con la bufanda y saludó a las cámaras de televisión con una de sus manos.
El abogado de Serpaj, Guillermo Paysee, concurrió a la audiencia y expresó que «Cordero presentó un nuevo recurso ya que anteriormente había recusado al juez Balcaldi y el Tribunal de Apelaciones había resuelto que era el juez que tenía que entender en la causa. Ante este nuevo recurso, a pesar de haber venido él, lo cual resulta bastante contradictorio, el doctor Balcaldi mandó a suspender la audiencia».
«Supongo yo, porque no vimos al juez, que elevará el expediente al Tribunal de Apelaciones. El Tribunal de Apelaciones ratificará que Balcaldi es el juez indicado para entender en esta instancia y se fijará una nueva audiencia. Estamos esperando desde noviembre de 2001, cuando se interpuso la denuncia por Ley de Prensa, que se tiene que fijar la audiencia a los siete días. Parece un poco risible y comprender este proceso es bastante dificultoso», añadió Paysee.
Cordero fue citado a raíz de una denuncia presentada por organizaciones defensoras de los Derechos Humanos (entre ellas Serpaj) que acusaron al militar por apología del delito, ya que en una entrevista justificó la desaparición de personas, entre otras violaciones a los derechos humanos en el combate a fuerzas irregulares. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad