"Medero me aconsejó: era mi cabeza o la del contador Rodríguez Batlle"
Fernández Becchino compareció el pasado lunes ante la Comisión Investigadora sobre diversas actuaciones relacionadas con el sistema financiero y bancario según sus propias declaraciones: «Decir la verdad, les guste o no a algunos, pero es mi verdad y así es mi manera de actuar durante toda mi vida: cuarenta y un año y medio de trabajo en el Banco de la República Oriental del Uruguay y en el Banco Central del Uruguay».
En tal sentido, como ya lo había expresado en oportunidad de su anterior comparecencia ante la Investigadora parlamentaria, el ex superintendente reiteró que «elevó el expediente» número 9855 al Directorio. En dicho expediente, al cual se le extrajo el folio 41 se daba cuenta del patrimonio negativo del Banco Comercial, a pesar de lo cual fue asistido monetariamente por el BCU.
«Esa elevación quedó registrada en la hoja 41 que se hizo desaparecer. Ahora se está afirmando que esa hoja no existió como así lo dijo el ex presidente del Banco Central del Uruguay, César Rodríguez Batlle», señaló Becchino, según consta en la versión taquigráfica de la reunión.
Interrogó: «¿A quién le interesa que esa hoja falte? En la hoja 41 obviamente estaba contenido el sello fechador de la Secretaría General con la firma de quien lo recibió, y por eso desaparece. Ustedes podrán observar en casi todos los expedientes que cuando lo recibe la Secretaría General hay un sello que expresa: ‘Secretaría General. Fecha. Recibido hoy. Conste’ Por eso desaparece la hoja; si esa hoja no desaparece, queda claro que entró a Secretaría General, y si entró a Secretaría General, entró en el círculo del Directorio».
Asimismo, Becchino planteó otra interrogante: «¿Por qué yo puedo afirmar que ese expediente llegó a destino? Y respondió: «Obviamente, alguien requirió al Banco Comercial los datos que motivaron la respuesta del señor presidente de dicha institución financiera, Henry Frederick, del 17 de abril. Yo no fui». La hoja 41 había sido sustituida por la carta de Frederick enviada al BCU en la cual asegura que el patrimonio del Comercial era negativo. «Sé de la amistad del contador Rodríguez Batlle con algún miembro del Directorio del Banco Comercial de esa época. A uno de los directores lo envió a hablar conmigo, y me confesó que era amigo de Rodríguez Batlle. Entiendo y sostengo que alguien del Directorio pidió al Banco Comercial SA esa nota», agregó Becchino.
Por otro lado, sostuvo que durante todo enero pasado estuvo recibiendo «consejos» de parte de la ex vicepresidenta del BCU, Eva Holz, para que en sus declaraciones ante la Comisión «le quitara importancia al expediente N° 9855, ya que la resolución propuesta era pedir los balances».
«El día 5 de febrero del año en curso, día previo a mi primer comparecencia aquí, recibo una llamada telefónica a mi domicilio, por el aparato de Antel, de la ex directora del BCU, Rosario Medero. Hablamos de varias cosas, le eché en cara todo lo que había dicho de mí en cuanto a que mentía y ocultaba elementos. La conversación fue cortada por la mitad pero me aconsejaba que tuviera cuidado con mis declaraciones porque era la cabeza de César Rodríguez Batlle o la mía», aseguró Becchino.
Agregó que mientras hablaba con Medero, también lo llamó, pero a su celular, César Rodríguez Batlle, aconsejándole lo mismo que la doctora Holz.
«Me decía que informara que yo no había elevado el expediente porque no tenía mayor relevancia, a lo que totalmente ofuscado le expresé que no iba a declarar eso sino la verdad. Por supuesto que el final de la conversación no fue nada cordial; creo que fue con una palabra bastante fuerte», añadió . Explicó que «el folio 41 falta porque tenía el sello de la Secretaría General. Si fuera por mi elevación, importaba un pito, pero como tenía el sello de la Secretaría General era evidente que había entrado». Por otro lado, Becchino sostuvo que Rodríguez Batlle «faltó varias veces a la verdad» y ejemplificó que una de ellas fue cuando dijo que la hoja 41 no existió. Ante lo cual añadió: «Yo le digo que está probado que la hoja 41 existió. Si el señor César Rodríguez Batlle dice que no existió, yo diría, como él dice que está probado que no existió, que el que la arrancó fue él. Yo puse la hoja; y la hoja existió. Por lo tanto, si él dice que la hoja no existió, soy yo el perjudicado por lo que también puedo decir que la hoja 41 existió y que él la arrancó». *
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