Rechazo desde la izquierda; aguas divididas en el Partido Colorado y el Partido Nacional

Ajuste político: más críticas que apoyos

Lacalle presentó el lunes la iniciativa que denominó «ajuste político», que incluye una reducción a 67 en el número de diputados y a 24 el total de senadores, establece un mayor contralor sobre las finanzas y el gasto público, limita el presupuesto del Parlamento, la Presidencia de la República y las Juntas Departamentales, entre otros puntos. La bancada del Herrerismo había dado ingreso formal ayer al proyecto anunciado hace un año por su líder. Para que el proyecto de ley constitucional presentado por el Herrerismo sea considerado por el electorado, requiere previamente de dos quintos de votos de la Asamblea General. En principio, el documento no cuenta con las mayorías necesarias.

La mayoría de los dirigentes sectoriales de la izquierda entiende que la propuesta es una maniobra que tiene un «gato encerrado», como lo tuvo la reforma constitucional de 1996, que instauró el balotaje. El hambre y el desempleo son para el EP-FA los temas prioritarios a atacar.

El senador de la Vertiente Artiguista (VA) Enrique Rubio dijo que en una primera observación es claro que la derecha política del país pretende obviar los temas de la agenda. Para Rubio, la «verdadera agenda plantea la necesidad de discutir sobre la pobreza, la falta de empleo, la inserción internacional del país (en un cuadro favorable hacia una mayor integración regional, a partir del triunfo de Lula en Brasil), o la imprescindible inversión en ciencia y tecnología».

Esta propuesta de «ajuste político», añadió, es una propuesta «demagógica» que se hace eco de una campaña «antipolítica», y busca aprovechar esa circunstancia para romper con el esquema de representación proporcional integral vigente en el país. Según Rubio se pretende dejar sin mayoría parlamentaria a un próximo gobierno progresista, mediante el mecanismo de dejar dos diputados por departamento y así disminuir la representación de Montevideo y Canelones, donde la izquierda tiene su mayor base.

El senador socialista Reinaldo Gargano cuestionó el proyecto del Herrerismo y le atribuyó intencionalidad electoral. Lo comparó con la práctica realizada por la derecha inglesa: «La derecha británica, ante la amenaza de los liberales (por ejemplo) modificaba los distritos: los achicaba o agrandaba y le daba tantos diputados a éste y tantos al otro según dónde perdía. Acá, el invento del doctor Lacalle es ese: reducir los diputados, adjudicarlos por departamentos, donde como él presume va a seguir ganando un buen porcentaje el Partido Nacional. Entonces va a haber más diputados del Partido Nacional y no va a haber del Frente Amplio. Es una cosa tan burda, un paquete tan impresentable que no sé si vale la pena  con todos los respetos  considerarlo», dijo.

Doreen Ibarra, diputado de la 1001, sostuvo que la iniciativa de Lacalle es inoportuna, en función de las dificultades que vive la sociedad uruguaya en aspectos económicos y sociales y la urgencia en resolverlas. Además, el legislador recordó que «reforma tras reforma, la derecha ha establecido varios gatos encerrados y ésta viene con uno, como lo hicieron en 1996, cuanto establecieron el balotaje para impedir el triunfo electoral del EP-FA. El planteo de Lacalle maneja cifras arbitrarias en la reducción de ambas cámaras, y muestra la intención de restringir la representación proporcional. Además, hay una preocupación por estrangular al Parlamento».

Por su parte, el secretario general del Partido Socialista, Roberto Conde, que también calificó de «artificioso» al proyecto de Lacalle, subrayó que si se pretende una verdadera reforma constitucional y no distraer la atención de la ciudadanía, debe encararse la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente donde toda la sociedad pueda participar en el diseño del nuevo Uruguay.

La diputada Margarita Percovich (Vertiente Artiguista) y presidenta de la Comisión de Constitución y Códigos, calificó de «ridícula» la propuesta de modificar el sistema proporcional de elección ya que se reduce la cantidad de representantes nacionales en la zona sur del país, la que tiene mayor densidad de población.

Sostuvo que más allá de que la propuesta tenga «una intencionalidad política, la reducción va en contra de la representación proporcional que necesitan los ciudadanos»; agregó que si se hace una representatividad general en el país, «entonces debe reducirse la representación del Interior que hoy en el Parlamento está sobrerrepresentado con relación a los departamentos más poblados».

Resistencia blanca

El diputado herrerista Carlos González Alvarez destacó del proyecto los controles y la actitud fiscalizadora del Tribunal de Cuentas de la República, y agregó que debe disminuirse la cantidad de cargos electivos, «pero en el Interior del país debe mantenerse una representación importante».

«No lo veo mal. Tal vez sea más representativo, y con el hecho de que habrá menos legisladores, el ciudadano deberá tener más cuidado a la hora de elegirlos.

Pero también es positivo que se establezca que las intendencias no puedan gastar casi el 80 por ciento de su recaudación en sueldos, y que se disponga un tope para sus gastos a las juntas departamentales del país», puntualizó.

El ex ministro de Industria y dirigente blanco, Sergio Abreu, discrepó con la propuesta y sostuvo que la misma se presenta como «débil e inconsistente».

El ex secretario de Estado consideró además que esta iniciativa se debería tomar como base para intentar consagrar reformas más profundas. «Me parece más importante legislar sobre la financiación de los partidos políticos, para que se dé transparencia a la forma en que se reciben los recursos y que los ciudadanos sepan qué empresas o de qué manera o qué límites tiene la financiación de los partidos, que es el primer paso para evitar los compromisos o el amiguismo que después termina desvirtuando la objetividad en el ejercicio del gobierno», opinó.

En tanto, el diputado Iván Posada (Partido Independiente) señaló que «no habrá en el ámbito del Parlamento posibilidades de una ley constitucional» y expresó sus dudas acerca de la posibilidad de que existan los votos para que un proyecto de estas características tenga siquiera los 2/5 de adhesiones».

Sanabria: «Hay que evaluarlo»

El senador del Foro BatllistaWilson Sanabria dijo que los políticos deberían aprovechar esta iniciativa y tomarla como un primer paso para concretar la modernización del Estado.

«Evidentemente hay ahí modernización del Estado, que es lo que está planteando el Herrerismo. Hay que analizarlo, evaluarlo y luego tomaremos posición. Siempre todas las iniciativas   más en este caso que ha sido planteada por el doctor Lacalle como una iniciativa abierta  es bueno que los políticos las analicemos, junto con el país, entre ellas la posibilidad de una reforma política», dijo.

Si bien aclaró que los colorados todavía no han tomado una posición conjunta, Sanabria destacó la actitud del Partido Nacional.

«Como todas las cosas que vienen del Partido Nacional, bienvenidas son en la medida que son instrumentos que se le quiere dar al país, a las instituciones democráticas del país. Hay que analizarlas con mucha responsabilidad y serenidad. El país tiene que ir generando herramientas acordes con los momentos que estamos viviendo», comentó. *

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