Maniobra fraudulenta de traspaso de fondos al TCB data desde, al menos, abril de 2001
En un correo electrónico, de fecha 6 de abril de 2001, remitido a las12.42 PM, José Peirano señaló que «por instrucción de Juan (Peirano) -actualmente prófugo- y por necesidades de BM, se avanzó en la apertura de cuentas en forma directa de clientes del BM en TCB para bajar un poco la exposición que se tiene» (ver facsímil y recuadro). La misiva confirma que dichas transacciones se realizaron antes de que se produjera la crisis argentina. La maniobra había sido identificada el juez penal Eguren, el 8 de agosto de 2002 al dictar el auto de procesamiento. El magistrado pudo probar que cuentas de clientes vinculados al grupo eran utilizadas para realizar traspasos de fondos hacia el exterior o para abonar deudas incumplidas por TCB cuando vencían los depósitos realizados en dicha Banca off Shore. De esta forma, se encubrían y se violaban las normativas bancocentralistas aumentando la exposición del Banco Montevideo a favor de las empresas del grupo situadas en el exterior.
En la tarde de ayer la Comisión Investigadora sobre el sistema financiero recibió a los integrantes de la Comisión creada por el artículo 31 de la Ley de Fortalecimiento del Sistema Bancario, que deberá determinar si los ahorristas del TCB están dentro del núcleo de depositantes del Banco Montevideo. En ese marco, el diputado Víctor Rossi (Alianza Progresista) presentó ante el grupo de labor parlamentario la copia de la misiva con fecha 6 de abril de 2001 que José Peirano remitió a Javier Carlevaro, gerente del Banco de Montevideo -actualmente también en prisión-, a través de la cual expresa que «por instrucciones de Juan (Peirano) y por necesidades del Banco de Montevideo, se avanzó en la apertura de cuentas en forma directa de clientes del Montevideo en el TCB, para bajar un poco la exposición que se tiene». En la comunicación, Peirano destaca el problema que existía desde el TCB referido a que «cuando se aplica un criterio en forma masiva, los riesgos que se corren son enormes, ya que el TCB no puede captar fondos de residentes». «Mi preocupación pasa porque en las sucursales del Montevideo se está vendiendo en forma directa al TCB esto es, parafraseando al presidente, Jorge Batlle ‘como fumar adentro de una garrafa’ ya que se puede estar vendiendo tanto a residentes como a no residentes. Me animaría a decirte que la mayoría de los clientes de las sucursales son residentes», asegura José Peirano. Asimismo, le solicita a Carlevaro que «le diera alguna vuelta al tema para ver qué soluciones se le puede encontrar.». Rossi sostuvo que la misiva demuestra que «las operaciones ilegales del Banco de Montevideo no comenzaron con la crisis argentina, sino que por el contrario se produjeron mucho tiempo antes y que, por tanto, el Banco Central del Uruguay (BCU) debía tener conocimiento de que esto sucedía, y si no aplicó los mecanismos de control estuvo en omisión».
A su vez, el documento que obra en poder de la Investigadora «demuestra que hubo una intencionalidad de parte de las autoridades del BM que instruía a sus funcionarios para que se realizaran aperturas de cuentas en el TCB, incluso conscientes del riesgo que esto significaba para la propia estabilidad financiera del banco», agregó Rossi.
Por otro lado, el vicepresidente del BCU, Miguel Vieytes señaló que la Comisión debe actuar con un criterio subjetivo ante cada caso particular y resaltó que los informes de la Comisión «no son vinculantes» ante el directorio del BCU. La Ley faculta al BCU a otorgar a los ahorristas del BM y Caja Obrera, cuyos depósitos hayan sido transferidos a otras instituciones sin mediar consentimiento, los mismos derechos que corresponden a los demás depositantes. Ante la Comisión se presentaron 1.354 casos de los cuales han analizados cerca de 200 situaciones. *
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