ENTREVISTA: Roberto Jones (Línea Blanca) "De Mujica no me separa nada"

Roberto Jones: "Larrañaga es el único que puede encarnar el pensamiento wilsonista"

–Antes de Larrañaga, ¿a qué sector apoyaba?

–Estaba en Manos a la Obra, con Alberto Volonté.

–¿Por qué se inclinó por Alianza Nacional?

–Volonté está como embajador y no tiene una presencia en el país cuando estamos a un año de las elecciones internas. Hizo una opción personal. Siempre va a ser un buen apoyo para el partido pero creo que ni Volonté, ni Ramírez, ni Lacalle son mi opción.

–¿Por qué sí Larrañaga?

–En primer lugar porque es un wilsonista, blanco, con capacidad administrativa, joven, muy amplio, dispuesto a escuchar. Un hombre con mucha fuerza, muy convencido. Yo lo veo como el único que puede encarnar el pensamiento wilsonista en las circunstancias actuales.

–¿Por qué no Lacalle?

–Lacalle fue presidente y presidente del Directorio pero creo que ya cumplió. Sería una buena cosa para el partido que no ganara porque pienso que si gana Lacalle todo va a seguir como está tanto a nivel partidario como nacional. El país tiene que cambiar, es inevitable un cambio, porque hay mayoritariamente una izquierda nacional, que está naciendo. Es una izquierda que se está haciendo no sólo en el Partido Nacional sino en todas las estructuras partidarias.

Se está tomando conciencia de la necesidad urgente de unirse al Brasil y fortalecer el Mercosur para que el sur se convierta en una patria grande productora y de paz.

Veo a Larrañaga dentro de esta izquierda nacional. Es un hombre que puede tejer muchos puentes.

–¿En el Partido Colorado también?

–En el Partido Colorado yo veo a gente como Stirling, que me parece una persona muy bien. Claro que le cuesta porque el Partido Colorado es un partido de gobierno, alineado con Estados Unidos, con el imperio, como siempre fue.

–¿Cómo ve a la izquierda?

–A la izquierda yo la veo con contradicciones normales. Ha crecido muchísimo. En el Partido Nacional va a resurgir esa izquierda pero en doce años el Partido Nacional perdió más del 60% de sus votantes, lo que amerita una profunda autocrítica de los dirigentes.

El blanco no es blanco porque esté en el Directorio del Partido ni porque tenga una divisa.

–¿Cómo se define desde el punto de vista político?

–Artiguista y blanco. Pertenezco a la agrupación Línea Blanca.

–Usted proviene de la izquierda. ¿Cómo rompió con aquel pasado?

–Milité en el MLN y estuve preso. Tengo una gran admiración por Pepe Mujica y me siento cerca ideológicamente de él porque quien arriesga la vida en la lucha por un ideal, más allá de que después nos separemos, es muy fuerte romper esas ligaduras. Yo me siento emocionalmente ligado a Raúl Sendic, al Pepe Mujica.

–¿Y ese perfil no ahuyenta al votante tradicional del Partido Nacional?

–¡Pero si Wilson fue el que nos llamó a hacer la paz a todos los exiliados en Buenos Aires! El nos llamó a luchar contra la dictadura.

–¿Qué lo distancia de la izquierda?

–De Mujica no me separa nada. Tengo mis discrepancias con Tabaré Vázquez como con Sanguinetti pero los considero dos personas a las que no hay que dejar solas. Lo peor que nos puede pasar es que se vayan todos. Intelectuales, artistas, deportistas nos tenemos que acercar.

Los frentistas rodear a Vázquez, los colorados a su candidato y nosotros al nuestro. Yo quiero que nuestro candidato sea Larrañaga.

–¿Cómo se llevan hoy por hoy la cultura con la política?

–Están lamentablemente separadas. Ese es uno de los motivos que me lleva a militar. Wilson gritaba: «No nos dejen solos». Todo lugar vacío lo ocupa otro y esa separación entre la dirigencia política y la cultura es mala. Llamar a la gente de la cultura sólo para que lea una proclama es malo. Los artistas no buscamos cargos pero queremos que nos escuchen porque sin cultura no hay alma y a un pueblo sin alma siempre se le mete otra alma adentro.

–¿Qué opina de las conclusiones de la Comisión para la Paz?

–La Comisión para la Paz culminó su tarea; pensé que iba a ser más fructífera pero igual pienso que es un paso importante.

–¿La guerra?

–Es una resignación tremenda pensar que siempre hubo guerra. Los seres humanos no podemos resignarnos a que ocurra la barbaridad cometida por Estados Unidos e Inglaterra. La derecha sajona es la nueva guardia pretoriana. Es el imperio que está empezando a tomar posesión del planeta con muchísimas tácticas. Los anglosajones se abalanzan sobre el mundo y la manera de combatirlos no son las armas pero sí la resistencia.

Por otra parte, yo pensé que Saddam se iba a pegar un tiro o a escapar. Si lo agarran creo que sería bueno que lo fusilen por sacar la gente a la masacre y después escapar.

–¿El teatro cambió después de la crisis en el Uruguay?

–Hace cuatro o cinco años que el teatro está en crisis, lo cual es bueno si se sabe aprovechar. Nosotros sufrimos una crisis en la dictadura pero fue fenomenal porque ahí surgió el autor nacional con fuerza y la capacidad de hacer versiones de textos clásicos. Ahora no está el dramaturgo, falta el que exprese la situación que estamos viviendo pero es una oportunidad para que aparezca.

–¿La dirigencia política está en crisis?

–Yo creo que está cuestionada por la sociedad pero no es verdad que todos los políticos son malos. La política es buena y los políticos son buenos. Cometen errores como todos pero hay que juzgarlos individualmente y no colectivamente.

Hay que acercarse a los políticos. En la década del 60 a algunos jóvenes nos pasó que los partidos no nos asimilaron y nos tuvimos que ir y ese lugar lo ocuparon otras personas. Eso no puede volver a pasar.

–¿Sigue sintiéndose un rebelde?

–Sí.

–¿Y revolucionario?

–Si se entiende como revolucionario el cambio de las estructuras en beneficio de los desposeídos y a favor de la educación, la salud y la vivienda, lo soy. Pero pienso que revolucionario es quien lleva la revolución a su vida cotidiana. Esa es la diferencia entre Sendic y yo.

–¿Jorge Batlle?

–Es terrible. Yo lo voté en la segunda vuelta y creo que le dio una bofetada a los votantes blancos. No tuvo la grandeza de pensar que hubo votantes blancos que hicimos el enorme esfuerzo moral de votarlo. No fue capaz de interpretar ese gesto y ponerse por encima de sus pensamientos individuales. Yo no le doy más mi voto a los colorados.

–¿Por qué?

–Este es un gobierno personalista, que no tiene partido atrás ni estructura de gobierno. Es un gobierno con la brújula al servicio de las ideologías de la derecha republicana norteamericana y punto.

A mí me parece lamentable que eso pueda llenar a un Batlle y lo lamento mucho por su apellido, por su familia y por él mismo.

El Uruguay tiene que aliarse con los sudamericanos pero no para crear el Virreinato del Río de la Plata. Esas brutalidades no pueden concebirse en un hombre que nos dijo que estaba capacitado para gobernar.

–¿En la televisión uruguaya, no hay lugar para Roberto Jones?

–Ni para Roberto Jones ni para nadie. La televisión evidentemente funcionaba a base de subsidios. Es una empresa que no supo invertir ni reciclarse y eso demuestra una lamentable carencia. La programación son refritos argentinos lamentables.

Me encanta la televisión y me encantaría volver. Presenté proyectos permanentemente y rebotaron. Ya no presento más nada. La extraño muchísimo y extraño a mis compañeros pero no les voy a dar el gusto de que me vean llorando. No lloro, pero me duele.

Yo les hice ganar mucho dinero. Les aporté mi talento y mi cara y no me arrepiento. Creo que no han sabido devolver esa actitud.

–¿Además del teatro, a qué se dedica?

Hoy yo hago teatro y me gano la vida dando clases, lo cual es buenísimo. Soy director de la Escuela de Teatro de Maldonado desde hace trece años y doy clases en el MEC desde hace ocho años. *

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