"Había 29 planes para secuestrar aviones y lanchas: no tendremos clemencia"

Fidel Castro: "Querían provocar un conflicto armado con EEUU"

El mandatario denunció que tras la conspiración para subvertir a la isla se esconde la idea siniestra de la ultraderecha cubano americana radicada en Miami, Florida, de romper los acuerdos migratorios bilaterales (1994 y 1885), forzar una emigración masiva y provocar un conflicto armado entre Cuba y Estados Unidos. Fidel Castro dijo que se descubrieron 29 planes para secuestrar aviones y naves y provocar incidentes.

El presidente cubano se dirigió también a quienes «preguntan qué pasa, a nuestros amigos» y dijo, «no podemos revelar todos nuestros puntos, nuestras estrategias, porque los planes de EEUU están en marcha, pero les pedimos que confíen en la Revolución».

El presidente cubano, Fidel Castro, afirmó ayer que un eventual ataque militar estadounidense no podrá poner fin al proceso revolucionario en la Isla, cuyos principales dirigentes, advirtió, jamás levantarán «bandera blanca».

Más de 40 años de fracasos tras fracasos debieran persuadir a cualquier gobierno de Estados Unidos de que las más sofisticadas armas no podrían aplastar la resistencia de nuestro pueblo, indicó el jefe de estado en una comparecencia especial radiotelevisada. Tras denunciar la creciente hostilidad del gobierno del presidente norteamericano, George W. Bush, contra la Revolución cubana, en el poder desde 1959, Fidel Castro señaló que el pueblo conoce de antemano las tácticas y las formas de lucha a utilizar para reducir a cero la superioridad tecnológica de Washington.

El líder cubano denunció que los sectores ultraconservadores tienen la «idea siniestra» de provocar un conflicto armado entre Estados Unidos y la isla caribeña, con la esperanza de liquidar a la Revolución. «Olvidan aquello de que quien intente apoderarse de Cuba recogerá el polvo de su suelo anegado en sangre, si no perece en la lucha», recordó el jefe de estado, al citar una frase de Antonio Maceo, uno de los héroes de la independencia cubana.

Tras advertir que no se conquista un país con divisiones blindadas, miles de tanques, helicópteros, aviones, decenas de portaaviones, bombarderos y de cazas y decenas de miles de misiles, Fidel Castro aseguró que los grupos mercenarios de Miami durarían «lo que un merengue en la puerta de una escuela». Decenas de miles de combatientes ocuparán el puesto de cuanto jefe muera en la eventual contienda, y ninguno de los principales líderes cubanos levantará jamás bandera blanca, remarcó.

El mandatario cubano sentenció que la guerra no culminará con la ocupación de la Isla, sino que comenzará. En una comparecencia televisiva, el mandatario afirmó que las autoridades cubanas no volverán a suministrar combustible a ninguna nave aérea o marítima que algún terrorista lo exija para continuar viaje hacia la vecina nación norteña u otro país.

El jefe de Estado se refirió a los más recientes plagios de dos aviones y una lancha de pasajeros -hechos que pusieron en peligro la vida de decenasde rehenes, incluidos mujeres y niños- por parte de delincuentes con pésimos antecedentes penales, muchos de los cuales fueron liberados a su arribo a Estados Unidos.

Los secuestradores, enfatizó, deben saber que serán sometidos a juicios sumarísimos por los tribunales y no deberán esperar clemencia del Consejo de Estado.

En alusión a la pena de muerte aplicada contra los tres terroristas que robaron el ferry, el pasado 2 de abril, Fidel Castro dijo que es una medida dura y dolorosa, pero imprescindible para arrancar de raíz tales crímenes. La experiencia demuestra que cuando no tienen alternativas (los secuestradores) se abstienen de cometer semejantes acciones, subrayó. El líder revolucionario reveló además que desde el pasado 19 de marzo, fecha del primer plagio aéreo, se comprobaron otros 29 proyectos de secuestros de la misma índole. Recordó que en los últimos 22 años ningún avión norteamericano fue desviado hacia Cuba precisamente por la decisión de la isla de devolver a Washington a los comisores de esos delitos. Exhortó al gobierno estadounidense a actuar en esa misma línea y no dar apoyo a los delincuentes que llegan a su territorio estimulados por la Ley de Ajuste Cubano (1966), que promueve la emigración ilegal de personas independientemente de los medios empleados para lograrlo.

Según el estadista, quienes tratan de viajar a Estados Unidos mediante esos métodos no son aquellos que solicitan visas en la Sección de Intereses de Washington en La Habana, por lo general personas sin antecedentes penales y nivel de educación superior, aclaró. El mandatario denunció que tras la conspiración para subvertir a la isla se esconde la idea siniestra de la ultraderecha cubano americana radicada en Miami, Florida, de romper los acuerdos migratorios bilaterales (1994 y 1885), forzar una emigración masiva y provocar un conflicto armado entre Cuba y Estados Unidos. Más de 40 años de fracasos tras fracasos debieran persuadir a cualquier gobierno de la Casa Blanca de que las más sofisticadas armas no podrán aplastar la resistencia de nuestro pueblo, que de antemano sabe qué táctica y forma de lucha debe utilizar para reducir a cero la superioridad tecnológica, sentenció. Fidel Castro aseguró que este archipiélago jamás podrá ser conquistado solo con divisiones blindadas, ni miles de tanques, helicópteros, aviones y decenas de portaviones y bombarderos. Habrá que gobernar a decenas de millones de personas en ciudades y campos y de nada servirán en Cuba los grupos mercenarios, los cuales durarán lo que un merengue en la puerta de una escuela, advirtió el dignatario, quien alertó que tras una virtual ocupación la guerra no termina sino comienza. Nunca, en ninguna época, ningún ejército en ninguna parte del mundo luchó contra hombres y mujeres de un pueblo de cientos de miles de profesionales revolucionarios, remarcó. La actuación de James Cason, jefe de la Oficina de Intereses de Estados Unidos en esta capital (SINA, siglas en inglés), prueba los planes maquiavélicos de su gobierno contra Cuba. El presidente cubano hizo una cronología de hechos desde la llegada de Cason a La Habana en el año 2002, en que comenzó su labor de conspiración para organizar una contrarrevolución interna en la Isla. Dijo que el nombramiento de Cason no fue obra de la casualidad, porque ya conocía a Otto Reich, actual Representante especial del presidente de Estados Unidos para América Latina en el Consejo de Seguridad Nacional.

El mandatario expresó que los nexos entre Cason y Reich datan desde que éste último se desempeñaba como director de diplomacia pública en la administración Reagan (en los años 80 del siglo pasado. Cason entonces era el segundo jefe de la misión diplomática en Honduras,donde estaba la base de las operaciones contra el sandinismo nicaragüense.

Relató cómo con apenas 16 días en Cuba, Cason se reunió con sus connacionales empresarios participantes en una feria de productos agropecuarios, con el objetivo expreso de obstaculizar presentes y futuros acuerdos, al advertirles de supuestas deudas de la Isla. El estadista explicó que el jefe del Consulado norteamericano prosiguió sus maniobras para fabricar una disidencia en Cuba entre ex reclusos no elegibles para emigrar a Estados Unidos y cubanos devueltos al país en su intento de viajar por sus medios a territorio norteamericano. *

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