Felipe Michelini pidió la renuncia de Guillermo Valles
El pasado martes se llevó a cabo la interpelación a Valles -promovida por el diputado Carlos Pita (Corriente Popular)- por la moción «inaceptable» del Poder Ejecutivo sobre la invasión de Estados Unidos a Irak.
Si bien la interpelación de Valles culminó sin consecuencias políticas, de todas maneras el Encuentro Progresista-Frente Amplio presentó una moción de insatisfacción con las explicaciones que brindó el vicecanciller y que contó con el respaldo del diputado Michelini del Nuevo Espacio.
A través de la moción, que contó con el voto de 39 legisladores sobre 89 parlamentarios presentes, se declaran insatisfactorias las expresiones de Valles debido a que la posición «del Ministerio de Relaciones Exteriores sobre el inicio del uso de la fuerza militar en forma unilateral en Irak por parte del gobierno de EEUU y de Gran Bretaña, según la declaración del Ministerio del 20 de marzo de 2003 no expresa ni el sentir ni la opinión de la nación».
También considera que la declaración es «un grave y lamentable hecho al referirse a la situación de la guerra y la paz y demuestra el fin de una política exterior de Estado».
Tampoco obtuvo las mayorías necesarias la moción del Partido Colorado en la cual el sector de gobierno expresó que las declaraciones del vicecanciller «son satisfactorias por cuanto recogen los principios de derecho internacional sustentados por la República». La propuesta contó con los votos de los legisladores del Partido Colorado.
Por su parte, el diputado Gustavo Penadés (Herrerismo) argumentó que el Partido Nacional no acompañó ninguna de las dos mociones, porque su colectividad política ratifica la postura asumida en febrero pasado por parte del Directorio del sector.
Durante el debate que se prolongó hasta la madrugada de ayer, Pita indicó que existen dos discrepancias radicales con la Cancillería, «el incumplimiento del compromiso de la consulta a los sectores políticos y la reiteración del concepto de que no es necesario pronunciarse sobre una doctrina».
El diputado Michelini sostuvo que Valles, «no ha contestado, pero no porque no haya comprendido, sino porque no tiene la voluntad de contestar en forma clara e inequívoca si esta guerra es legítima o ilegítima, si está de acuerdo o no con el derecho internacional, si el Poder Ejecutivo se va a pronunciar o no y, además, si está dispuesto a establecer la necesidad del cese de las hostilidades, del restablecimiento de la paz y del respeto a la integridad territorial de Irak».
Agregó que el conflicto es «ilegal, inmoral e injusto» y que no se siente reflejado por la postura del Poder Ejecutivo, «porque no reconoce la ilegalidad, la contravención al derecho internacional ni la inmoralidad ya que había muchas posibilidades de continuar las inspecciones».
«La declaración es inadmisible, incongruente e inconsulta. Es inadmisible porque echa la culpa al Consejo de Seguridad de no haber llegado a una solución», agregó el parlamentario nuevoespacista
Michelini expresó que la actitud de la Cancillería «es producto del abandono por parte del Gobierno de la política de Estado», y ejemplificó con la afiliación a la tesis de la defensa del general Augusto Pinochet, «hablando del neocolonialismo judicial y poniendo el grito en el cielo porque un juez citaba a un criminal de esa calaña a rendir cuentas, y pasando por el absurdo de querer defender los derechos de los cubanos y terminar rompiendo el principal instrumento de ayuda a los derechos humanos de la población cubana, que era mantener la Embajada en La Habana».
«La inteligencia, el esfuerzo y la vocación de servicio del señor ministro interino interpelado está puesta en una causa equivocada, está puesta en defender algo que está mal, y por ende, a los efectos de poder reconstruir de una vez por todas esa política de Estado, quisiéramos ver el gesto afirmativo de poner, al menos, a disposición el cargo para que otros hombres que no tengan estos compromisos puedan recomponer la política de Estado que todos anhelamos», puntualizó.
Por su parte, el diputado Nahum Bergstein (Foro Batllista) considera que todos los sectores son «unánimes en condenar el terrorismo, en rasgarse las vestiduras y en lamentar las pérdidas que éste origina, pero no existe la misma unanimidad a la hora de adoptar medidas concretas respecto al terrorismo».
El parlamentario consideró que la Constitución de la República «no exige la consulta ni siquiera para romper relaciones diplomáticas, tanto menos puede plantear la consulta en términos de legalidad e ilegalidad».
«Este criminal de guerra es quien rige los destinos de Irak. Yo no sé qué hizo Slobodan Milosevic que no haya hecho Saddam Hussein, y Milosevic está preso, sujeto a la jurisdicción de un tribunal mientras a Hussein lo seguimos viendo en televisión», puntualizó el parlamentario forista.
En tanto, el diputado Félix Laviña (Batllismo-Lista 15) argumentó que la política exterior uruguaya está sustentada en varios soportes básicos «como el respeto por el principio de la no injerencia en los asuntos internos de los Estados, el respeto de su soberanía y la defensa de los principios de integridad territorial y autodeterminación de los pueblos».
Asimismo, se mantiene «una firme defensa de los aspectos fundamentales que hacen a la nueva y tradicional temática del derecho internacional, como el respeto por sus principios y normas tanto en materia de derechos humanos como de medio ambiente, paz y seguridad».
Por su parte, el diputado Juan José Domínguez (Movimiento de Participación Popular) expresó que poca gente en el mundo desconoce que esta guerra «es por el petróleo que Irak posee como segunda reserva mundial de crudo. Pero algunos analistas afirman que la verdadera causa de la guerra es la pugna existente entre el dólar y el euro, o sea, la guerra de mercados entre las grandes potencias, los EEUU contra Europa».
Más adelante en su exposición, el legislador consideró que con la doctrina de la guerra preventiva que está llevando adelante EEUU, «ya no se actúa en función de una amenaza real, sino cuando la percibe». *
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