Relaciones comerciales entre Uruguay e Israel "a la deriva"
La inminente renovación del contrato al agregado civil y comercial en la embajada que nuestro país tiene en Tel Aviv permitirá que el contador Samuel Hendel cumpla sus 82 años ocupando un puesto rentado de alta dinámica, vital para las exportaciones uruguayas.
Actualmente con 79 años, Hendel, aunque carente de carrera diplomática, accedió al puesto por vinculaciones políticas directas de otras épocas, reforzadas con su actuación en el entonces Ministerio de Hacienda, hoy de Economía y Finanzas.
La colonia uruguaya en Israel, que antes de la emigración masiva de 2002 se calculaba ya en unas 15.000 personas, ha expresado reiteradamente su preocupación ya que desde julio de 2002 no hay cónsul en Tel Aviv que atienda las necesidades de nuestros compatriotas. Los contactos efectuados con el propósito de solucionar la vacante han caído en saco roto. La Cancillería alegó que esto se debía a una falta de rubros que impediría atender la emergencia.
La colonia uruguaya se pregunta cómo es posible que no haya rubros para algo tan vital como un cónsul cuando se le sigue pagando a Hendel más de 3.000 dólares mensuales por una labor que, afirman, está lejos de atender. Así quedó en evidencia en los últimos intentos de concretar inversiones o incentivar el comercio entre ambos países. Efectivamente causó extrañeza entre las dos recientes misiones comerciales uruguayas a Israel que Hendel apenas pudiera atenderles, y en ningún caso acompañarles, debido a causas ignotas, máxime teniendo en cuenta que una de sus principales funciones como agregado comercial es acompañar estas misiones.
La situación alcanzó peor cariz cuando una misión de inversores y potenciales compradores israelíes visitó el año pasado nuestro país. En esa ocasión tampoco actuó el agregado. Varios uruguayos interesados en esas negociaciones debieron efectuar contactos de último momento, tanto en Tel Aviv como en Montevideo, a fin de suplir esta función, vital en cualquier misión internacional que aspire a concretar algo.
Cuando el embajador en Israel, José Luis Pombo, fue consultado acerca de las razones que le llevan a hacer él personalmente las gestiones propias del agregado comercial descartó efectuar comentarios al respecto.
Cabe consignar que desde la asunción de Hendel como agregado civil y comercial no existe ninguna actuación atribuible a sus gestiones que haya fructificado en acuerdo comercial alguno en beneficio de Uruguay, ni tampoco de Israel.
Ahora el presidente Batlle y el canciller Opertti se aprestan a renovar el contrato por tres años a este agregado de cuota política, que el año entrante cumple 80 años y que seguirá hasta los 82 . Cabe señalar que a los embajadores y otros diplomáticos de carrera se les obliga a jubilarse a los 70 años.
Además del agregado comercial más viejo del mundo, y de menor aparición, cabe otro atributo a Hendel: el manejo del e-commerce, herramienta actualmente vital en el mundo de las relaciones comerciales entre países, le es ajeno: aún no ha aprendido computación básica, como para manejarse en Internet.
Buscando votantes
La situación retrotrae a otra designación que hoy cumple exactamente un año, sobre la cual se inició una investigación que aún está por dilucidarse. A pesar de ello, el cargo, a un costo de 3.000 dólares mensuales para el Estado, sigue siendo cobrado por su titular.
Cargo curioso si los hay, el de «agregado civil especial», una designación perimida en toda la diplomacia americana, con excepción de Bolivia y Uruguay. La designación, que hoy cumple un año, sin que plan de ahorro alguno la haya alcanzado, es la del «operador político» de Lacalle en Argentina. Schubert Flores Vasella, uruguayo residente en Buenos Aires, conductor del programa radial «Cerro oriental», en la emisora El Sol de Lanús (?) cobra «una remuneración mensual equivalente al noventa por ciento (90%) del sueldo que corresponda a un Secretario de Tercera», según el decreto firmado oportunamente por Batlle y Opertti. Flores Vasella cuenta además con pasaporte diplomático, aun cuando jamás haya accedido a estudios de algo llamado servicio exterior.
Aunque Uruguay cuenta con otros varios agregados civiles especiales pagos en el mundo, el caso de Flores Vasella tiene características que apuntalaron la investigación.
Agregados civiles especiales son designados, según la normativa, aquellos «ciudadanos de reconocidas aptitudes en el sector de actividades sobre el cual verse la designación», (decreto de Julio María Sanguinetti del 7/5/ 96, el último conocido en la materia). Su labor se ejerce en la órbita de las embajadas.
Sin embargo, Flores Vasella ha sido el primer agregado civil especial, designado para cumplir funciones en un Consulado General, en toda la historia. Es precisamente en el Consulado, que no en la Embajada, donde se manejan todas las direcciones de los uruguayos que residen en Buenos Aires. Epicentro del mailing de los residentes compatriotas, el Consulado General es considerado punto clave de cualquier campaña electoral.
Operador conocido de las campañas del Herrerismo en Argentina, Flores Vasella alcanzó un cargo de importancia crucial cuando de impulsar opinión se trata, con esta designación inédita en la historia diplomática de Uruguay. *
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