Vázquez evaluará información aunque no descarta presentar proyecto alternativo
Ayer, en la despedida del año de la Alianza Progresista, Vázquez reiteró la necesidad de mayor información sobre todos los indicadores económicos del país (situación del sistema financiero, de la deuda externa, situación fiscal, BPS) para tomar una posición sobre la ley planteada por el gobierno, para superar la realidad de la suspensión de los bancos.
El líder de la izquierda dijo que una vez recibidas las preguntas por Jorge Batlle (y previa conversación telefónica con él), éste derivó las respuestas al ministro de Economía, Alejandro Atchugarry, quien se las entregará a los senadores encuentristas de la Comisión de Hacienda del Senado, Manuel Núñez (coordinador de bancada), Danilo Astori y Alberto Couriel.
Vázquez aseguró que los tres legisladores transmitirán a la agrupación parlamentaria del EP-FA, que se reúne el lunes por la mañana, toda la información recibida de Atchugarry. A partir de ello comenzará la discusión de la bancada. Luego, añadió, que más allá de una posible reunión con Batlle (no prevista en estos días), en las charlas telefónicas acordaron que sea el ámbito parlamentario el espacio de negociación.
Para el presidente del EP-FA un aspecto preocupante de la salida de la banca suspendida es el formato jurídico, pues éste debe ser elaborado de forma de impedir una lluvia de demandas contra el Estado.
En otro orden, Vázquez no descartó la posibilidad de presentar un proyecto alternativo al gubernamental, aunque afirmó que la liquidación lisa y llana no es la mejor solución. En cuanto a la posibilidad de que sea el BROU quien absorba los activos, si bien no la desestima, sostuvo que en función de la información en poder de la coalición de izquierda, aparece «como un camino muy riesgoso de recorrer». «Pero no descartamos ningún camino, buscaremos, en poder de los datos, el mejor para todos los actores», afirmó.
Cuatro pasos
En su intervención en la cena, Vázquez repasó la historia del EP-FA, recordando entre otros hitos, la actualización ideológica de 2001 y la elaboración de la estrategia, definida semanas atrás.
El presidente del EP-FA reafirmó luego el carácter de oposición constructiva de su fuerza política, afirmando la lealtad institucional de la misma, aunque precisó que ella «no quiere decir lealtad al gobierno, quiere decir lealtad a los uruguayos».
Más adelante vaticinó que el año 2003 será de elaboración programática y con la participación de todos, incluidos los actores sociales. El primer paso será, agregó, «la reactivación económica del país, a través de la reactivación productiva y el trabajo».
Vázquez sostuvo que para ello es imprescindible reformar el sistema financiero, porque el país sin él no funciona. «Pero debe ser otro que no sea especulativo como el que terminó, como lo hizo éste, porque los gobiernos apostaron al que culminó derrumbado. Necesitamos un sistema financiero, reestructurar un sistema financiero al servicio de ese país de producción y trabajo y no un país de producción y trabajo al servicio del sistema financiero», afirmó.
Luego detalló la necesidad de una reforma tributaria con eje en el impuesto a la renta de las personas físicas, «para que pague más el que especula con el dinero y menos el que trabaja para el país».
Otro aspecto imprescindible, según Vázquez, es la reforma del Estado, porque «no puede ser más que este Estado pesado, gordo y muchas veces ineficiente esté recayendo sobre toda la actividad productiva del país. Tenemos que terminar con un Estado que se formó sobre el amiguismo, cambiando votos por trabajo. No queremos un Estado que haga vasos, pero sí que esté en función del desarrollo que plateamos. Que no planifique la economía, pero sí que la oriente». Finalmente subrayó la necesidad de reinsertar al país en la región y el mundo, señalando que el tamaño de Uruguay exige la integración con los vecinos, sin la característica del pasado Mercosur. *
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