Debate acotado sobre un tema candente
Durante la discusión, el diputado socialista Roque Arregui aclaró que no está de acuerdo con el aborto, «porque cuando se llega a ese punto la mujer lo hace desde una situación límite en la que termina llevando una pesada carga sobre sus espaldas».
Señaló que está a favor del proyecto de ley, porque no quiere que una mujer «vaya a prisión porque se haya practicado un aborto».
Para el legislador, dentro de quienes defienden la despenalización del aborto o mantener las normas vigentes «existen actitudes de carácter honesta que buscan de buena fe evitar el aborto, como también existen algunas actitudes fundamentalistas en ambas posiciones».
«No estoy de acuerdo conque sigan las normas vigentes porque a pesar de éstas el aborto sigue existiendo como también es cierto que si se aprueba la despenalización del aborto el mismo seguirá existiendo en cualquiera de las dos posturas, ya que para evitar el aborto deben atacarse los problemas de fondo como la educación sexual, la prevención y planificación. Además deben solucionarse los problemas sociales, económicos y culturales», añadió el parlamentario.
En el mismo sentido, el diputado Jorge Orrico (Asamblea Uruguay) expresó que en Uruguay el aborto es un delito, «pero su práctica está legitimada por gran parte de la sociedad y esto no es de ahora, es decir, la gente tiene una determinada conducta y no cree que la misma sea ilícita. Estaríamos llenos de cinismos si no decimos que estas conductas no se denuncian».
«Cuando uno legisla no puede tener en cuenta sus propias concepciones filosóficas, sino la capacidad que tiene la sociedad de integrarse con distintos valores. Cuando legislamos el divorcio no le dijimos a la gente que tenía la obligación de divorciarse», agregó el legislador».
Por otro lado, para el diputado Gustavo Borsari (Corriente Nacionalista Renovadora) «la más refinada hipocresía es usada constantemente en defensa del aborto, la interrupción del embarazo como se podría llamar a la horca o al garrote interrupción de la respiración».
«Es necesario defender la vida de la mujer y la del ser que está en vía de nacer. Es necesario comprender que hay dos vidas y no una que puede decidir sobre la viabilidad de otra. Defender la libertad de la mujer no tiene nada que ver con la interrupción de la vida de ese ser independiente el cual tiene que ser amparado en su derecho a la vida y con las excepciones que existen en nuestro derecho positivo», agregó Borsari. Por su parte, Enrique Pérez Morad (Unión Frenteamplista) consideró que el proyecto de ley es algo que puede comenzar a mejorar la realidad.
Agregó: «Estamos convencidos en que la vida es una sola. Compartimos los contenidos de esta ley de fomentar la educación sexual y creemos que si se aprueba esta ley, la cantidad de abortos serán menores y las condiciones médicas las que corresponden a cualquier ciudadano sólo por el hecho de nacer». *
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