JUGANDO A LA GENÉTICA

El creador del labradoodle dice estar arrepentido de haber liberado un “Frankenstein”

El perro suele ser uno de los mejores amigos de los humanos, pero el creador del "labradoodle" se arrepiente de haber creado "un monstruo".

Un labradoodle australiano de color marrón. Foto: Pixabay
Un labradoodle australiano de color marrón. Foto: Pixabay

Wally Conron creó el primer crossover hipoalergénico de labrador-caniche mientras trabajaba para la organización Guide Dogs Victoria en Australia.

Fue una innovación creada, en principio, para una mujer ciega cuyo esposo era alérgico al pelo de perro.

Sin embargo, el perro se volvió popular en Australia y, posteriormente, en el mundo. “¿Por qué la gente los está criando hoy en día? no tengo ni idea”, dijo en entrevista en la Australian Broadcasting Program (ABC).

Según él, su “monstruo Frankenstein” es “el mayor arrepentimiento de su vida” dado el gran aumento de cruces de imitadores en todo el mundo que producen crías con diversos y severos problemas de salud.

Todo por el dinero

“Abrí la caja de pandora y me arrepiento”, aseveró Conron. Y es que un cachorro de esta variedad, oficialmente llamada labradoodle australiano, puede costar entre US$1.800 y US$3.000.

“La gente solo está criando por el dinero; los criadores sin escrúpulos cruzan caniches con perros inapropiados simplemente para decir que son los primeros en hacerlo y por las ganancias”.

Pero Conron fue realmente el primero en hacerlo. En la década de los ochentas cruzó una hembra labrador amarillo con un macho caniche, y de ese hibridaje salieron tres cachorros mixtos.

De los tres, uno llamado Sultan volvió compatible para la mujer cuyo marido era alérgico al pelo de perro. Lo entrenaron y lo enviaron a la paciente en Hawaii, pero los otros dos cachorros fueron un problema: nadie los quería porque parecían de ninguna raza conocida.

“Fue entonces cuando dije: ‘¿por qué no salimos a los medios y decimos que hemos creado una nueva raza?’ La podemos llamar labradoodle y anunciamos que es hipoalergénica”, contó Conron.

No pasó mucho tiempo antes de que la gente empezara a a llamar para pedir un cachorro.

Se dio cuenta de su error “en cuestión de días” porque empezó a ver anuncios de otras personas que ofrecían labradoodles, cuyas condiciones de cría eran dudosas o desconocidas.

Entre los problemas que pueden tener los cachorros de labradoodle están diversos problemas mentales o psiquiátricos y enfermedades hereditarias. “He visto algunos labradoodles saludables, pero la mayoría están locos o enfermos”, concluyó.

 

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