Argentina: el 27 de abril habrá comicios presidenciales
Bajo el impacto de la muerte por desnutrición de una decena de criaturas en varias provincias, pero particularmente en la de Tucumán, los gobernadores y líderes parlamentarios de un sector del Congreso Nacional aprobaron un documento donde se contemplan, al menos en su mayoría, puntos reclamados por el FMI para que se redacte un borrador definitivo para un acuerdo que despeje el futuro peligro de que este país entre en cesación de pagos, luego que la semana pasada no levantara un pagaré con el Banco Mundial por 805 millones de dólares, aunque se abonaron los intereses cercanos al 10% de esa cifra.
Mientras no se firme el acuerdo con el FMI que precisamente busca reprogramar todos los compromisos con las entidades financieras internacionales, quedan pendientes numerosos compromisos y el gobierno ha señalado que no usará de sus reservas para levantarlos. De hacerlo, los casi 10.000 millones de dólares atesorados se gastarían de aquí a la asunción del próximo mandatario.
Duhalde consiguió el respaldo del arco no menemista, pero los más firmes partidarios el ex mandatario, o no firmaron el documento final o no se hicieron presentes.
No es seguro que el FMI acepte este acuerdo como suficiente garantía de respaldo político, no tanto porque el menemismo no lo avala, sino porque algunos de sus requerimientos tienen respuestas ambiguas, como en los casos de la suspensión de los juicios por deudores hipotecarios, que es una de las mayores diferencias con el organismo financiero que considera que de esa manera se viola la ley de quiebras, un instrumento que en su momento virtualmente «arrancó» al gobierno.
Hay apoyo para incrementar las tarifas de los servicios públicos privatizados pero en un 10% y no en un 30% como reclamó el FMI ante el propio ministro de Economía, Roberto Lavagna, días atrás en Washington, a horas de que no se pagara el compromiso con el Banco Mundial.
Asimismo, los gobernadores aceptaron cumplir con los ajustes necesarios para poner en caja sus finanzas, pero aún no se avanzó en el reclamo del Fondo para sacar de circulación las monedas paralelas, que, de hecho, son las que han impedido que la crisis fuera mucho más grave.
Varios de estos puntos necesitan de leyes, un trámite que no parece que será muy rápido.
Los parlamentarios de la mayoría del peronismo, con respaldo de los radicales y de algunos partidos provinciales, aceptaron que esta semana votarán al menos en la Cámara baja la aceptación de la renuncia de Duhalde con fecha 25 de mayo, para «dar certeza de que no hay maniobras continuistas», explicaron en sectores oficialistas.
Pero las elecciones presidenciales no se harán el 30 de marzo sino el 27 de abril y el 18 de mayo en el casi seguro segundo turno, habida cuenta de la enorme paridad de intención de voto que recogen, hasta ahora, tanto los pretendientes peronistas mejor posicionados, Adolfo Rodríguez Saá, Néstor Kirchner y Carlos Menem, y la líder del ARI, Elisa Carrió.
Según la encuestadora Ibope OPSM, primero es el no voto, con el 22%. Le siguen Rodríguez Saá con el 15,1%, Kirchner con el 13%; Carrió con el 12,3% y Menem con el 11%.
Los parlamentarios se comprometieron a suspender por única vez la ley que fijó el 15 de diciembre como fecha de las internas abiertas. Es el día que Menem y el ex gobernador de San Luis demandan que se cumpla y como lo dispuso la Cámara Federal Electoral: será un forcejeo fuerte.
La suspensión del instrumentos, en principio, alejaría las instancias judiciales, pero Menem –que hoy reunirá a sus partidarios en un plenario especial– seguirá bregando para que no le impongan un cronograma inaceptable. Por ejemplo que las internas en el peronismo se hagan en enero, como lo resolvió el Congreso partidario o se sigan estirando para más adelante. Cada partido, con la suspensión de la ley sobre internas, las hará de acuerdo a su carta orgánica.
El ex presidente cabalga sobre una realidad: que el duhaldismo y sus aliados no consiguen imponer un candidato y por eso se conforman con haber logrado tiempo.
El gran cónclave de Olivos había comenzando con un opíparo asado en la quinta de Olivos, la noche del domingo y luego de un sueñito reparador, continuó hasta ayer a la tarde con la difusión del acuerdo de «consenso», un término relativo por la no firma de los menemistas.
Aguijoneados por las muertes de niños, cuyas fotos conmueven al más mentado de los insensibles, se debieron adoptar medidas de emergencia y tratar de exhibir ante la opinión pública alarma por lo sucedido. No escasearon estos días los pases de factura sobre el uso del dinero para los planes de ayuda.
Elisa Carrió, que encabezó ayer un comité de estudio sobre el tema, consideró que el impacto social causado por la desnutrición infantil puede ser aprovechado para poner el tema del hambre «como un objetivo prioritario de consenso nacional» que convoque a todo el arco político.
«No hay que despreciar las oportunidades de encerrarlos dijo con relación a la derecha y los grupos de poder para demostrar que el hambre y la desnutrición tienen que ver con la distribución del ingreso en la Argentina». *
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