Irak prepara una respuesta positiva al ultimátum de ONU
Aunque los analistas subrayan que con Saddam Hussein no se deben excluir las sorpresas varios elementos permiten presuponer que, antes del plazo del 15 de noviembre fijado por la ONU, Hussein aceptará todas las condiciones contenidas en el texto aprobado por unanimidad.
El presidente iraquí, en tanto, ya convocó para mañana lunes a la reunión extraordinaria del Parlamento para examinar la resolución 1441, según confirmaron fuentes parlamentaria.
Según refirió la televisión estatal, la Asamblea transmitirá luego sus recomendaciones al Consejo del Comando de la Revolución (CCR), máximo órgano ejecutivo del país conducido por Hussein.
La televisión no precisó la fecha en que tendrá lugar la reunión pero se presume que será cuanto antes visto el tono belicoso de las declaraciones que siguen arribando de Washington y que parece improbable que Bagdad quiera jugar con fuego.
Las señales de una respuesta iraquí positiva no faltan y, en ese sentido, el canciller saudita, Saud al Feisal, dijo ayer en El Cairo que Bagdad ya aceptó la resolución después de haber obtenido de Siria la garantía de que la misma no prevé una intervención militar «automática».
El canciller iraquí, Naji Sabri, quien también se encuentra en la capital egipcia para la reunión extraordinaria de la Liga Arabe, precisó que Bagdad «está todavía estudiando la resolución».
Sin embargo parece solamente una estrategia que sólo busca dilatar un poco en el tiempo el hecho de que Bagdad ya está convencida, o resignada, a responder de manera positiva a la ONU y permitir a los inspectores su retorno al país el 19 de noviembre, como prevé la resolución.
La prensa oficial iraquí, además, adoptó un tono crítico pero no de rechazo en relación con el texto del Consejo. El diario gubernamental Al Jumhuriya, de hecho, casi intenta hoy presentarla como una victoria de la diplomacia de Bagdad.
«La resolución ha frustrado la primera parte del complot, que consistía en el recurso automático de la fuerza», escribe hoy el diario.
«La suspensión de los planes de agresiones norteamericanas por parte de los pueblos árabes, europeos y del mundo entero además de la toma de conciencia de parte de los otros países de las motivaciones y de los diseños de la campaña contra la nación árabe… han desenmascarado el complot anglonorteamericano», añade.
El periódico recuerda además que ya el 16 de septiembre pasado Irak se había pronunciado a favor del reinicio de las inspecciones.
Pero en diciembre podrán realmente ser evaluadas las intenciones de Saddam Hussein cuando a partir del 8, en base a la resolución, Irak deba informar a la ONU sobre eventuales programas nucleares, químicos o bacteriológicos. El 23 de diciembre, además, las inspecciones deberán ser reanudadas después de una interrupción de cuatro años.
Se trata de dos fechas claves que podrían devolver la cuestión iraquí al Consejo de Seguridad si Hans Blix, el jefe de los inspectores, halla dificultades para su tarea y se activan entonces las «graves consecuencias» con las que amenaza la resolución.
Bagdad también se prepara para esta eventualidad. La agencia oficial INA difundió hoy un llamamiento al mundo árabe del canciller Naji Sabri que pidió, en caso de guerra, bloquear la exportación de crudo a los «agresores», cerrar puertos y aeropuertos en Estados Unidos y Gran Bretaña y reingresar los capitales depositados en los bancos de estos países. *
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