SI Irak no cumple con su desarme, EEUU utilizará 250 mil hombres para hacerlo

Bush aprueba planes de guerra

Nuevos detalles sobre cómo la maquinaria de guerra del Pentágono piensa atacar Bagdad (cuando la Casa Blanca dé la «luz verde») se dieron a conocer, mientras el secretario de Estado, Colin Powell, lanzó ayer una nueva advertencia a Hussein.

«Si esta vez no hay un desarme, Estados Unidos aplicará la ‘tolerancia cero’ hacia cualquier tipo de violación de la resolución aprobada el viernes por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas», amenazó Powell.

Los planes de guerra, aprobados por Bush antes del voto de la ONU, prevén el empleo de una fuerza militar de 250.000 hombres, una campaña aérea inicial mucho más breve que la de la Guerra del Golfo y la rápida conquista de una serie de puentes en el territorio iraquí.

Los proyectos del Pentágono, reveló ayer el diario New York Times, están basados sobre las lecciones aprendidas en la reciente guerra en Afganistán.

Los planes son sólo confiados al apoyo militar de Gran Bretaña, pero la adhesión de otros países será bienvenida.

Una diferencia importante, respecto a la guerra de 1991 con Irak, por parte de Estados Unidos será la utilización de un arsenal con bombas de alta precisión, lo cual permitirá acortar los tiempos de la «fase aérea» inicial (43 días en el ’91), que -según el New York Times- debería durar menos de un mes y ser complementada con ataques terrestres.

Los planes del Pentágono prevén la rápida conquista de puentes principales en territorio iraquí, en el norte y sur, los cuales permitirían a las tropas utilizarlos como «bases avanzadas» para operaciones en profundidad en el corazón del país (como ocurrió en Afganistán para Kandahar).

Intensa será también la actividad de las Fuerzas Especiales, que aprendieron de la reciente campaña contra los talibanes y Al Qaeda, y que se encargarán de destruir los lugares en los que se crea que hay armas de destrucción masiva.

Un objetivo clave en la primera fase de la guerra será la destrucción de los mayores centros de poder de Saddam Hussein con la esperanza de provocar un rápido derrocamiento del mandatario.

A esto se sumó ayer que el presidente Bush concedió una carta blanca a algunos miembros de su gobierno para lanzar un ataque misilístico similar al de la semana pasada que mató en Yemen a seis presuntos miembros de Al Qaeda.

Así lo declaró en una entrevista televisiva, la Consejera para la Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Condoleezza Rice.

«El presidente dio una amplia autoridad a muchas personas para hacer todo lo necesario para proteger al país», dijo Rice a la cadena televisiva Fox.

«Se trata de un nuevo tipo de guerra y estamos combatiendo sobre más frentes», añadió la consejera de Bush.

Tras conocerse la noticia sobre un inminente ataque de Estados Unidos a Irak, los países adherentes a la Liga Arabe expresaron su «solidaridad a los iraquíes» y repudiaron «el ataque o acciones militares» contra aquella nación.

Lo afirmó en una resolución aprobada por unanimidad el Consejo extraordinario ministerial, convocado ayer en El Cairo después de la aprobación de la resolución 1441 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

«Una lectura árabe de la resolución 1441 resalta que la misma no le da el derecho a algunos países (de atacar) y no puede ser utilizada como pretexto para realizar una acción militar automática contra Irak, más que Siria, miembro árabe del Consejo de Seguridad», agregó el comunicado.

El Consejo, sin embargo, «felicita a Irak por aceptar el regreso de los inspectores internacionales y confirma la unidad territorial de Irak y su soberanía en calidad de país árabe», dando ya por hecho la aprobación de Bagdad al retorno de los inspectores de la ONU. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje