Bush asume protagonismo en comicios legislativos
El mandatario está en medio de una maratón preelectoral que lo llevó a 16 estados en sólo cinco días y que terminó ayer lunes en la noche en su estado adoptivo de Texas, horas antes de que se abran las urnas hoy martes.
En cada uno de esos actos, Bush dedicó sus esfuerzos a que los ciudadanos vayan a votar y a que lo hagan por los candidatos de su partido. También su esposa, la Primera Dama Laura Bush participa de la campaña y ha realizado su propio periplo. La pareja presidencial se reencontró el domingo en la noche en Sioux Falls (Dakota del Sur) y tiene previsto votar el martes en la mañana en la localidad de Crawford (Texas), donde la familia tiene una hacienda.
Las más recientes encuestas ofrecen buenos pronósticos para el partido de gobierno. Según esos sondeos, los republicanos podrían revertir la tendencia habitual, según la cual el partido oficialista suele perder escaños en las elecciones legislativas y locales que se llevan a cabo cada dos años.
Hoy martes, los electores votarán para renovar los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 34 de los 100 senadores.
También elegirán a 36 gobernadores estatales de un total de 50, así como numerosos legisladores locales o estatales.
La meta del presidente Bush es que su partido mantenga la mayoría en la Cámara de Representantes y recupere la mayoría del Senado, que perdió en mayo de 2001, cuando el senador de Vermont (norte) James Jeffords desertó y se convirtió en independiente.
La tasa de participación en estas elecciones intermedias es habitualmente bajo, en el orden del 35%. Solamente en 1934 y en 1998, el partido del presidente ha logrado aumentar la cantidad de legisladores de su partido en la Cámara de Representantes.
A pesar de la mala situación económica de su país, el presidente Bush sigue gozando de apoyo popular e intenta centrar la atención pública en la crisis con Irak y la amenaza terrorista.
Esos temas han privilegiado sus intervenciones de los últimos meses. Pero en los últimos quince días ha dedicado su tiempo a tener un mayor contacto directo con los electores.
En esos discursos, los temas privilegiados pasaron a ser la economía, la educación, y el futuro del sistema de pasividades y de seguridad social, aunque sin permitirle olvidar a su auditorio, en cada escala, que «Saddam Hussein debe desarmarse» y que Estados Unidos actuará contra Irak si la ONU no lo hace.
Pero el objetivo central del presidente Bush es retomar el control del Senado, para intentar aplicar su programa legislativo que está siendo bloqueado por los demócratas en esa Cámara.
«No tenemos la mayoría en la Cámara y es siempre más fácil mantener algo que intentar conseguir algo nuevo», dijo un funcionario de alto rango de la administración de Bush que acompaña al mandatario en su gira electoral. *
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