Bagdad dice que el texto presentado es una declaración de guerra

Irak insta a la ONU a no ceder ante Estados Unidos

Estados Unidos presentó el miércoles un borrador de resolución para el desarme en Irak a los quince miembros del Consejo de Seguridad de la ONU, con el propósito de que sea sometido a votación a principios de la semana próxima.

Rusia se opuso inmediatamente al texto de Estados Unidos, cuyas versiones anteriores ya fueron desestimadas, y Francia expresó fuertes reservas. Sin embargo, Gran Bretaña dijo que sería un copatrocinador del documento.

China se reservó el jueves su juicio sobre el nuevo borrador, en la víspera de una reunión entre el presidente chino, Jiang Zeming, y el mandatario estadounidense, George W. Bush, en el rancho de éste en Texas.

Se espera que durante el encuentro, Bush busque el consentimiento de China a una acción militar contra Irak.

El borrador de la resolución, que busca la eliminación de las armas de exterminio masivo en Irak, todavía deja abierta la posibilidad de una guerra.

El texto revisado el miércoles deja a un lado la autorización explícita para una acción militar si Irak no cumple con las inspecciones de armas de la ONU, pero declara a Irak en «violación material» de las resoluciones del organismo internacional y amenaza con «serias consecuencias».

El ministro de Relaciones Exteriores de Irak, Naji Sabri, dijo que el borrador de la resolución estadounidense podía compararse con una declaración de guerra contra Bagdad y las Naciones Unidas.

«Estados Unidos quiere crear justificaciones para atacar Irak con una nueva resolución y el borrador de resolución presentado por Estados Unidos, que enmendó para peor, es un insulto a las Naciones Unidas y a la comunidad internacional», dijo Sabri el jueves al canal de televisión por satélite Al-Jazeera, de Qatar.

«Este borrador de resolución es una flagrante violación a las Naciones Unidas y es comparable a una guerra contra las Naciones Unidas», dijo.

En Bagdad, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Irak dijo que no es necesario que el Consejo de Seguridad adopte una nueva resolución, porque ya existen todos los mecanismos para comenzar las inspecciones de armas.

«Estados Unidos no quiere que los inspectores regresen porque pondrán en evidencia sus mentiras y acusaciones contra Irak», dijo el comunicado.

Sabri ha conversado varias veces este año con el secretario general de la ONU, Kofi Annan, sobre el regreso de los inspectores de armas que partieron de Bagdad en diciembre de 1998 antes de los bombardeos británico-estadounidenses.

Para que sea adoptada una resolución del Consejo de Seguridad necesita nueve votos a favor y ningún veto de sus cinco miembros permanentes (Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Rusia y China).

El Consejo tiene previsto discutir la resolución de nuevo el viernes y escuchar el lunes al jefe de inspectores de armas de la ONU, Hans Blix.

El secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, dijo que estaba abierto a más cambios, pero enfatizó que no se eliminará del documento la parte que declara a Irak en «violación material» de las resoluciones de la ONU ni la advertencia de «serias consecuencias» para Bagdad.

Por su parte, Rusia y Francia, ambas con poderes de veto, consideran que ese tipo de lenguaje cubre legalmente a Estados Unidos para una acción militar sin una autorización explícita del uso de la fuerza.

«No es un decreto que hayamos escrito», dijo Powell a periodistas que lo acompañan en Los Cabos, México, en una cumbre del grupo de 21 países del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC). *

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