El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas abre el debate sobre Irak
El Consejo de Seguridad de la ONU empezó a debatir ayer miércoles la cuestión iraquí, con un trasfondo de división entre sus miembros permanentes, mientras el presidente estadounidense George W. Bush lanzaba una nueva advertencia a Saddam Hussein instándole a no poner a prueba la determinación estadounidense.
«Espero que no sea necesario el uso de la fuerza, pero tenemos que hacer frente a la amenaza que supone Irak con todos los medios posibles», declaró el presidente Bush ante una representación de parlamentarios demócratas y republicanos reunidos en la Casa Blanca para la firma de la resolución del Congreso autorizando a usar la fuerza contra Bagdad, aprobada la semana pasada.
El presidente estadounidense calificó de «imprudente» cualquier tentativa de dudar «de la resolución de nuestra nación, de nuestra determinación».
Bush pronosticó además que la desestabilidad que podría generar Irak en Oriente Medio acabaría alcanzando Europa.
Por su parte, el secretario general de la ONU, Kofi Annan, afirmó que «nada debe obstaculizar a los inspectores» de desarme, en la apertura del debate público del Consejo de Seguridad sobre la cuestión.
En un discurso leído por una representante suya en la sede de Naciones Unidas –Annan se encuentra de gira por Asia–, el secretario general afirmó que «las nuevas medidas deben ser efectivas, creíbles y razonables».
El secretario general advirtió que «si Irak no aprovecha esta última oportunidad, y persiste en desafiar» a la ONU, «el Consejo deberá entonces hacer frente a sus responsabilidades».
Una tercera parte de los 191 Estados miembro de la ONU participará en el debate, que fue solicitado por el movimiento de países no alineados, preocupado por la posibilidad de un ataque estadounidense contra Irak. Las gestiones diplomáticas de las últimas semanas no han permitido superar la división de los cinco miembros permanentes del Consejo –Rusia, Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia y China– en torno a una resolución que refuerce el régimen de inspecciones.
El presidente francés Jacques Chirac declaró este miércoles en la ciudad egipcia de Alejandría (noreste) que «Francia, en su calidad de miembro permanente del Consejo de seguridad asumirá sus responsabilidades» sobre la cuestión iraquí, afirmando que la «región no necesita una guerra suplementaria si se puede evitar». Chirac dijo estar «abierto» a que el Consejo de Seguridad adopte una resolución mejorando «las condiciones de trabajo de los inspectores de desarme de la ONU», de acuerdo con las demandas en ese sentido del responsable de los inspectores Hans Blix, en quien Francia «confía».
Por su parte, el primer ministro británico Tony Blair se mostró optimista este miércoles ante las deliberaciones del Consejo y pronosticó que habrá consenso para la adopción de una resolución. *
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