El balotaje entra en su fase decisiva y la televisión será fundamental
La campaña por el balotaje presidencial del 27 de octubre entra hoy en su fase decisiva: comienza la propaganda por radio y TV, que promete un abundante fuego cruzado entre Lula Da Silva, el gran favorito, y José Serra, quien ya probó que puede dar vuelta las encuestas.
Serra, el candidato del presidente Fernando Henrique Cardoso, dará el tono a la campaña por la radio y, en especial, la TV, que es el escenario principal de las elecciones en Brasil, un país donde la mayoría de la gente decide su voto en el living de su casa.
En la TV, Lula Da Silva y Serra tendrán el mismo tiempo, 10 minutos, para dos «programas electorales» por día, al almuerzo ya la cena, además de 5 spots a lo largo de cada jornada.
A Serra le espera una tarea ciclópea: según la última encuesta de Datafolha, Luiz Inácio «Lula» Da Silva tiene el 58 por ciento de la intención de voto, mientras que el candidato oficialista posee el 32 por ciento.
La diferencia equivale a 25 millones de votos.
De acuerdo con Vox Populi, a dos semanas del balotaje Lula Da Silva vence a Serra por el 60 por ciento de la intención de voto contra el 30 por ciento, con el 10 por ciento de indecisos y sufragios nulos y en blanco.
La diferencia es tan grande que a Serra no le queda otro camino que partir al ataque, a vencer o morir.
El viernes, luego de visitar al presidente Cardoso en su departamento de San Pablo, el publicista de Serra, Nizan Guanaes, explicó que «vamos a cambiar todo el formato de la campaña por TV porque en el segundo turno el partido empieza de cero; no tiene nada que ver con el primer turno».
«Vamos a mostrar que el Partido de los Trabajadores es una cosa en la TV y otra cosa cuando gobierna, que Serra es mucho más preparado y tiene más experiencia que Lula para gobernar y que Lula no quiere debatir con Serra porque tiene miedo», agregó.
Serra ya envió algunas ráfagas la semana pasada: dijo que, sigana, Lula Da Silva «conducirá a Brasil a una crisis en sólo tres meses» y lo comparó con el presidente venezolano Hugo Chávez y el ex mandatario argentino Fernando De la Rúa.
El presidente Cardoso también hizo su aporte.
«Si se trata de cambiar para peor, es mejor dejar todo como está, que no está tan mal. El problema de Lula es que tiene una cabeza de los años ’60 para problemas del siglo XXI», afirmó.
En el lenguaje de Nizan Guanaes y de los publicistas esa táctica se llama «de-construir» la imagen del adversario, lo mismo que hizo el oficialismo en el primer turno con otro opositor, Ciro Gomes, quien le llevaba 15 puntos a Serra. *
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