Ayer juró un socialista como premier del gobierno italiano
El gobierno del nuevo presidente del Consejo italiano, Giuliano Amato, prestó juramento este miércoles ante el jefe de Estado, Carlo Azeglio Ciampi, convirtiéndose oficialmente en el quincuagésimo octavo gabinete en Italia desde fines de la Segunda Guerra Mundial.
El jueves por la tarde, Amato mantendrá la primera reunión del Consejo de ministros y luego pronunciará su discurso de política general frente a los diputados. La noche del viernes el Parlamento se pronunciará sobre su confianza al nuevo gobierno.
El gabinete será completado el jueves con el nombramiento de 55 secretarios de Estado. El gobierno anterior, de Massimo D’Alema, contaba con 66 secretarios de Estado.
Durante una breve ceremonia de traspaso del poder, D’Alema deseó un «buen trabajo» a su sucesor.
Sólo 23 ministros, de los 24 que Amato anunció en su lista del martes por la noche, prestaron juramento de «fidelidad a la República» y de «respetar fielmente la Constitución», durante la ceremonia realizada este miércoles en el Palacio del Quirinal, sede de la presidencia.
El dirigente de los Verdes italianos Edo Ronchi, quien el martes anunció que rechazaba su nombramiento como ministro de Política Comunitaria (Asuntos Europeos), no cambió de idea.
De esa forma dejó en claro su disconformidad con el hecho de haber perdido la cartera de Medio Ambiente, que en este nuevo gabinete fue encomendada a Willer Bordon, ex titular de Obras Públicas, y allegado al presidente del Consejo Europeo, Romano Prodi. Mientras se aguarda el nombramiento de un nuevo ministro, Amato asumirá el ministerio vacante. Los Verdes, que habían obtenido dos carteras en el nuevo gobierno –Política Comunitaria y Agricultura– se reunirán el jueves para encontrar un reemplazante a Ronchi.
Esta primera crisis pone en evidencia la fragilidad del nuevo gobierno y la influencia de los partidos políticos en la vida institucional.
Los pequeños partidos, que cuentan con pocos diputados y no superaron la barrera del 2% en las elecciones regionales del 16 de abril, tuvieron su peso a la hora de formar el gobierno.
El «equipo restringido» que deseaban Ciampi y Amato no se hizo realidad. El nuevo gobierno tiene un ministro menos que D’Alema y ocho formaciones están representadas.
La mayor parte de los ministros del gabinete precedente fueron mantenidos en sus cargos o simplemente cambiaron de cartera.
Los ministerios de Relaciones Exteriores, Interior y Defensa, siguen en manos de sus ministros anteriores.
Cinco nuevos ministros, entre ellos dos técnicos (al frente de Educación y Salud) ingresan al gabinete Amato, que sigue dominado por los ex comunistas de los Demócratas de Izquierda (DS, socialdemócrata), la formación a la cual pertenece D’Alema y que cuenta con siete representantes.
En teoría, el gobierno de Amato puede contar con 320 votos favorables en la cámara de Diputados, es decir seis más que la mayoría necesaria para obtener la confianza. Sin embargo, la mayoría está lejos de alcanzar la unanimidad.
En ese contexto, el senador de centroizquierda y ex juez anticorrupción, Antonio Di Pietro, ya anunció que no dará su confianza al nuevo gobierno.
También votarán en contra los 13 diputados del Partido de la Refundación Comunista.
Di Pietro acusó a Amato de haber intentado impedir en los años 90 investigaciones anticorrupción.
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