Miami semiparalizada por exiliados cubanos
Desde maestros en las escuelas públicas, hasta jugadores de béisbol profesional, el paro fue obedecido por miles de personas, pero algunas se quejaron de verse obligados a sumarse a la protesta por temor a represalias contra sus negocios.
«Si tuvieras una tienda en la Pequeña Habana, sería un estigma el haber trabajado hoy», afirmó el propietario de un supermercado en el área.
Varios jugadores del equipo de Grandes Ligas, los Marlins, anunciaron que no se presentarán hoy en el terreno de juego frente a los Gigantes de San Francisco, en adhesión al paro.
«No soy cubano, pero me molesta ver cómo sacaron al niño de esa casa, como si fuera la Segunda Guerra Mundial», dijo el primera base Mike Lowell.
Miles de niños se quedaron sin ir a las escuelas. Los choferes de autobuses y los maestros se declararon en huelga por un día.
«Cerrado por Elián», decía la puerta de entrada de «Madame Kim», una espiritista del bulevard de Coral Way.
En el centro de Miami, el ambiente era como el de un sábado por la tarde: pocos vehículos circulaban en las calles y, desde restaurantes McDonalds hasta algunos bancos, las puertas permanecían cerradas.
La cantante Gloria Estefan anunció que su cadena de restaurantes, Larios, no atenderá y el principal distribuidor de cervezas del sur de Florida, Carlos Manuel de la Cruz, ofreció asueto a sus empleados. Sedanos, la mayor cadena de supermercados latinos de Miami, cerró sus 22 tiendas.
El líder de ese sector, la cadena Publix, anunció que cerró 8 de sus 50 tiendas, en aquellas áreas con mayor presencia de hispanos.
Muchos de los vehículos en las calles portaban banderas de Cuba y Estados Unidos y, como sucede desde el sábado, las bocinas repican día y noche por toda la ciudad.
No obstante, entre algunos residentes existe desconcierto en cuanto al objetivo del paro.
El balserito de 6 años, sacado a punta de metralla y gases lacrimógenos de la casa de sus parientes, donde permaneció casi cinco meses, se muestra en tanto feliz y sonriente con su padre en las fotografías divulgadas por el gobierno nortemericano desde la Base Edwards de Fuerza Aéra, en Maryland.
Todos los familiares del niño se han trasladado a Washington y, tras varios rechazos, hoy confiaban en recibir una respuesta a su solicitud de entrevistarse con él, «para comprobar si está bien».
El paro de los cubanos contó hoy con el apoyo de otras organizaciones de hispanos, peruanos, dominicanos, nicaragüenses y colombianos.
«Los cubanos sentaron las bases para hacer de Miami un bastión latinoamericano en Estados Unidos, por eso creo que no podemos dejarlos solos en esto», afirmó un ingeniero peruano a través de Radio Mambí, la emisora preferida de los exiliados cubanos.
En cambio, casi todos los negocios en los vecindarios de la comunidad negra abrieron sus puertas, ignorando la convocatoria de los anticastristas.
«Yo tengo que llevar dinero diariamente a mi casa», afirmó un obrero afroamericano que se dedica a repara frenos de automóviles.
Para la tarde de hoy, las organizaciones cubanas tienen pensado dar fin a la jornada con una concentración frente a la Torre de la Libertad, un histórico edificio del centro de la ciudad utilizado para albergar a las primeras oleadas de refugiados que huyeron de la revolución castrista hace casi 40 años.
Compartí tu opinión con toda la comunidad