Seis mil policías militares reprimieron violentamente a indios y sin tierra

Brasil festejó sus 500 anos con protestas

«Hoy, en Brasil, tenemos conciencia aguda de las llagas sociales que forman parte de la herencia de estos 500 anos», dijo Cardoso.

La policía militar impidió el acceso de los manifestantes a una sitiada ciudad de Porto Seguro y reprimió la marcha de unos 5.000 indios, sin tierra y «excluidos», que protestaban por los actos oficiales del «descubrimiento» de Brasil.

«La provocación es repelida por la democracia porque abre la puerta al fascismo», dijo posteriormente Cardoso en una rueda de prensa, al respaldar la acción policial.

Sin embargo, en un tono más conciliador, el mandatario dijo que «los protestas son ecos y voces de herencias antiguas que el presidente reconoce».

El balance de varias horas de violencia fue de por lo menos 141 detenidos y unos 30 heridos en una jornada dominada por una fuerte tensión y bajo una lluvia torrencial que atrasó durante dos horas los festejos del gobierno.

«Celebrar una herencia histórica no significa idealizar el pasado», dijo Cardoso, quien sin embargo volvió a criticar al Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST), uno de los promotores de las protestas.

El presidente aludió además a la «eliminación de los pueblos indígenas, como hoy nos recuerdan» y al «recuerdo incómodo» del drama de los sin tierra.

«Es preciso recordar» (la masacre indígena, cuya población pasó de 4 a 5 millones en el ano 1.500 a los 350.000 actuales), dijo Cardoso.

Pero afuera de la ciudad, la violencia incluyó gases lacrimógenos y disparos de balas de goma lanzados por parte de los casi 6.000 policías militares brasilenos que impidieron el acceso de los manifestantes.

En la tierra donde hoy se levanta la ciudad histórica de Porto Seguro, en el estado de Bahía, nordeste del país, llegó el 22 de abril del ano 1.500 el navegante portugués Pedro Alvares de Cabral. «Infelizmente la historia se repite. Usaron la mayor violencia posible contra los indios», dijo el jefe de gabinete del estatal Fondo Nacional del Indio (Funai), Fernando Carvalho Dantas.

El presidente brasileno, Fernando Henrique Cardoso, y su colega portugués, Jorge Sampaio, debieron reducir al mínimo la agenda oficial ante la fuerte tormenta, después de los recortes sufridos ante el temor a una ola de violencia.

Cardoso suspendió por la manana una visita a la aldea «pataxó» de Coroa Vermelha, donde 30 «punks» fueron detenidos tras enfrentarse con la policía militar.

La violencia se desató en Santa Cruz de Cabralia, al norte de Porto Seguro, cuando 1.000 miembros del Movimiento Negro, punks, estudiantes, militantes de partidos de izquierda y miembros del MST se enfrentaron con 200 policías.

Los efectivos de seguridad lanzaron gases lacrimógenos y dispararon balas de goma para dispersar la movilización, que buscaba unirse a unos 2.000 indígenas en Coroa Vermelha, a 20 kilómetros de Porto Seguro.

Unos 141 manifestantes, en su mayoría negros y estudiantes, fueron detenidos y varios resultaron heridos, dijo a ANSA el portavoz del MST en Bahía, Valmir Assuncao.

El foco de violencia se trasladó enseguida a la marcha indígena que se dirigía a la misma hora a Porto Seguro con varios miembros de tribus autóctonas brasilenas armados con arcos y flechas.

En la represión quedó envuelto el propio presidente de la gubernamental Fundación Nacional del Indio, Carlos Mares, y una asesora suya, que sufrieron leves heridas en las piernas, según fuentes del organismo.

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