Escrito por: John Mastrini - Praga, Reuters

El presidente checo, Vaclav Havel, elogió el martes el papel de su gobierno al encabezar con Polonia una condena de la ONU al historial de derechos humanos de Cuba, en solidaridad con disidentes anticomunistas de la isla.
Havel, un ex disidente que encabezó en 1989 el derrocamiento pacÃfico del gobierno comunista checo, dijo que la resolución de las Naciones Unidas es un llamado a Cuba a que inicie un diálogo con paÃses democráticos sobre los derechos humanos.
“EL objetivo de la resolución (…) no es estimular el clima de enfrentamiento y animosidad, sino de expresar que el problema de los derechos humanos en Cuba puede resolverse sólo con un enfoque de cooperación, basado en el diálogo y la cooperación con las sociedades democráticas”, dijo el portavoz de Havel en un comunicado.
La crÃtica extranjera a Cuba se ha concentrado en la represión del gobierno unipartidista a los disidentes y opositores polÃticos, muchos de los cuales han sido objeto de encarcelamiento y hostigamiento.
La Habana niega que sean opositores polÃticos genuinos independientes, y dice que todos los que afirman serlo son en realidad traidores y mercenarios contrarrevolucionarios respaldados por Estados Unidos.
Castro ha amenazado con romper sus relaciones con Praga debido a la resolución, que fue aprobada por segundo año consecutivo.
Havel evocó las cuatro décadas en que los checos vivieron bajo un gobierno totalitario como una razón para el respaldo de Praga en los últimos dos años a la resolución ante el foro de derechos humanos en Ginebra.
Su portavoz dijo que el presidente checo respaldó la iniciativa porque quiere mostrar solidaridad con los “valientes” disidentes cubanos que han luchado contra la opresión.
Elizardo Sánchez, uno de los disidentes más conocidos de la isla, dijo a Reuters que “nuestro grupo apoya y agradece esta iniciativa checa porque la situación en la isla de los derechos civiles y polÃticos justifica alguna forma de escrutinio internacional”.
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