Negociadores árabes aprueban plan de EEUU para Medio Oriente
Minimizando las divergencias, Washington logró la adhesión de varios países árabes incrédulos acerca de su visión sobre la creación de un Estado palestino dentro de tres años.
El presidente George W. Bush y el secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, multiplicaron las garantías sobre sus planes de reforma de los servicios de seguridad palestinos, sobre la manera de ejercer presión sobre Israel para obligarlo a que retome el diálogo político, sobre su disposición a hablar con dirigentes palestinos que no sean Yasser Arafat y sobre su apoyo al pueblo palestino.
«Pienso que ellos querían y necesitaban enterarse de lo que hacemos y preparamos», resumió un responsable estadounidense que se mantuvo en el anonimato, después de varios encuentros esta semana con los ministros de Asuntos Exteriores de Egipto, Arabia Saudita y Jordania. «Ahora lo saben».
Al término de sus conversaciones del jueves con el presidente Bush, estos ministros expresaron su satisfacción ante la prensa.
Fue en este contexto que Estados Unidos denunció el viernes la decisión israelí de expulsar de Cisjordania a la Fraja de Gaza a las familias de activistas palestinos vinculados a ataques antiisraelíes.
«Creemos que este tipo de acciones no resolverán los problemas de seguridad de Israel», dijo a la prensa el portavoz del Departamento de Estado, Richard Boucher.
«Plantearemos estas preocupaciones al gobierno israelí», añadió.
El compromiso estadounidense con la creación de un Estado palestino es «más sólido de lo que pensábamos», declaró el viernes el ministro jordano de Asuntos Exteriores, Marwan Moasher. El presidente nos dijo cinco veces que estaba «seriamente» comprometido en la creación de un Estado palestino antes de los próximos tres años. Y «cuando el presidente de Estados Unidos le dice a tres ministros árabes que es serio, yo le creo», agregó.
Después del discurso de George W. Busn el 24 de junio, los aliados occidentales y árabes de Washington habían rechazado su llamado a apartar a Yasser Arafat. Los escasos contactos a alto nivel habidos hasta esta semana entre Washington y las capitales árabes, que opinaban que Estados Unidos era demasiado favorable a Israel, había fortalecido las dudas sobre sus puntos de vista sobre la paz.
La reunión del cuarteto (Estados Unidos, Rusia, Unión Europea, ONU) el martes en Nueva York había fortalecido esta sensación. De golpe, Washington puso en evidencia su aislamiento cuando reclamó nuevamente la marginación de Yasser Arafat y subrayó que Israel tenía el derecho de no reducir el bloqueo impuesto a los palestinos mientras no mejoraran las condiciones de seguridad.
Los tres socios de Washington destacaron por su lado su voluntad de seguir tratando con Arafat, el presidente electo por los palestinos, y reclamaron una reducción de los sufrimientos del pueblo palestino, incluso sin un mejoramiento simultáneo de la seguridad.
Dos días más tarde, los estadounidenses dulcificaron en Washington su tono, prometiendo a sus interlocutores árabes ejercer presión sobre Israel para obtener un retiro de sus tropas de los territorios palestinos.
Colin Powell anunció asimismo la inminente puesta en marcha de un plan para reformar los servicios de seguridad de la Autoridad Palestina y por primera vez citó a dos responsables palestinos, los ministros de Finanzas y del Interior, con los que Washington estima que puede trabajar.
Al mismo tiempo se emprendieron acciones concretas para ayudar al pueblo palestino con la creación de grupos de trabajo.
Después de un doble atentado antiisraelí el martes, Bush aseguró también que la violencia no evitaría que siguiera buscando la paz en Medio Oriente.
«Los elementos (para la paz) están ahí y tienen apoyo». «Ahora hay que ver cómo se utilizan», sintetiza un responsable del departamento de Estado. «Es un avance en materia de ideas», pero «no un avance en el terreno», reconoció. *
Te recomendamos
¿mesías?
Milei rendirá tributo al mesiánico Rebe de Lubavitch, que predicaba supremacismo racial judío
Desde proclamarse mesías y decir que los judíos son la raza superior hasta los escándalos de pederastia encubiertos por la organización: este es el movimiento al cual Javier Milei rendirá tributo en el Palacio Libertad.
Compartí tu opinión con toda la comunidad