Moussaoui se declara culpable y asegura ser miembro de la red Al Qaeda
El anuncio de Moussaoui, en audiencia pública y ante la estupefacta jueza Leonie Brinkema, sorprendió a todos, ya que menos de 15 minutos antes se había negado a declarar su culpabilidad o no culpabilidad.
El acusado, de 34 años, se enfrenta a la pena de muerte por complicidad con los autores de los atentados contra Washington y Nueva York de setiembre de 2001.
«Quiero declararme culpable, sé quién lo hizo, qué grupo y quién ha participado. Esto me ayudará a salvar la vida. Juro fidelidad a Osama Bin Laden. Soy un miembro de Al Qaeda», declaró el detenido en un tono emotivo cuando estaba por levantarse la sesión.
Su imprevista declaración sucedió en momentos en que la sesión iba a ser levantada, cuando el acusado sorpresivamente y sin la invitación de la jueza –como se estila– se puso de pie, lo cual obligó a los guardias a precipitarse hacia él a modo de precaución.
Contrariamente a su costumbre, Moussaoui habló entrecortadamente, buscando cada palabra. Con una palidez que contrasta con la negrura de su espesa barba y la respiración pesada, levantó la mano derecha, como para prestar juramento y repitió: «Quiero declararme culpable. Soy miembro de Al Qaeda. Eso me ayudará a salvar mi vida».
Esta actitud del acusado podría ser interpretada como una voluntad para llegar a un compromiso con la Justicia, siguiendo los pasos del talibán estadounidense John Walker Lindh, quien al declararse parcialmente culpable ya no se enfrenta a la prisión de por vida.
Pero su gesto también podría considerarse como una confesión de complicidad en la preparación de los atentados y de sus vínculos con los 19 aeropiratas responsables de la muerte de unas 3.000 personas cuando el 11 de setiembre de 2001 convirtieron dos aviones comerciales en misiles al estrellarlos contra el Pentágono y las Torres Gemelas del World Trade Center.
«Baje su mano», le ordenó la jueza, quien intentó hacerle comprender las consecuencias de su confesión.
«Eso quiere decir que admite lo que el gobierno dice que usted hizo», le dijo Brikema, quien le impuso una semana de reflexión, para pensar en esa decisión.
Moussaoui sacudió su cabeza en signo de negación. «Digo que soy culpable. El asunto ahora es saber hasta qué punto», señaló.
Brikema le impuso una semana para reflexionar y antes de declarar terminada la audiencia argumentó: «Usted cambió de opinión demasiadas veces en el pasado».
La próxima audiencia fue fijada para el jueves 25 de julio a las 13H00 locales (17H00 GMT).
Desde el inicio de la audiencia de este jueves, el acusado y la letrada se habían enfrentado varias veces, ya que Moussaoui se negaba a optar por declararse culpable o no culpable, al igual que en la audiencia anterior, el 25 de junio.
El acta de acusación enmendado reconfirma los cargos que pesan contra el francés, cuyos cuatro primeros son pasibles de la pena de muerte: complot para cometer actos internacionales de terrorismo, actos de piratería a bordo de un avión, para destruir aviones y utilizar armas de destrucción masiva, complot para matar a estadounidenses y destruir bienes inmobiliarios.
El Departamento de Justicia había solicitado enmiendas para asegurarse de que Moussaoui sea ejecutado si se reconocía culpable. *
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