Duhalde busca un candidato y piensa en el gobernador de Córdoba, De la Sota

Hacia una polarización electoral: Carrió vs Menem

ISIDORO GILBERT

 

En primer lugar, le quita al Presidente Eduardo Duhalde un instrumento para impedir el ascenso a esa candidatura de Carlos Menem, cuya estrella a pesar de la mala imagen que exhibe en las encuestas, ha comenzado a caminar por el subjetivismo colectivo.

Pero sobre todo, deja abierto un escenario de confrontación, si el riojano finalmente se impone en la interna peronista en noviembre, en dos polos antagónicos: Menem y su proyecto de mayor supeditación a los EEUU por un lado y Elisa Carrió al frente de una confluencia aún en construcción, habida cuenta que es hoy por hoy la política de mejor imagen en la Argentina.

Muchos analistas temen esta confrontación porque lleva al extremo las diferencias, sin espacio de negociación. A pesar de que Reutemann era en cierto modo el mejor visto por los norteamericanos y el alto mundo empresarial, lucía para las capas medias como una «salida», por temor a elevar al sillón de Rivadavia a la combativa legisladora.

¿Por qué? Temen que sea torpedeada por la elite política que puede conservarse, si no hay cambios profundos en el Parlamento y las provincias, desde donde la torpedearían hasta la misma desestabilización.

Duhalde busca un reemplazo, acaso el gobernador de Córdoba, José Manuel de la Sota, viejo pretendiente a la silla presidencial quien por ahora prefiere seguir meditando si da ese paso.

El fantasma Carrió

Carrió es consciente de los enemigos que debe enfrentar y por lo pronto ayer dio dos pasos importantes. Por un lado, con el respaldo de una minoría peronista y la diputada de Izquierda Unida, Patricia Walsh, presentó en la Cámara baja el proyecto de caducidad de los mandatos legislativos y declaración de la necesidad de refundar las instituciones democráticas de la Nación, vía una reforma de la carta magna.

Importante: la llamada Mesa del Diálogo, un espacio que motoriza la Iglesia Católica y las Naciones Unidas, le pidió a Duhalde que se renueve todo el elenco político.

Para Alternativa para una República de Iguales la caducidad de los mandatos de diputados y senadores nacionales en ejercicio operaría al momento de la asunción de los legisladores que resulten electos en las próximas elecciones generales, junto con el presidente y vice de la Nación.

Los mismos electos, antes de asumir, cumplirían funciones constituyentes para facilitar la caducidad por medio de una cláusula transitoria para disponerla «por única vez» al igual que la de la totalidad de los ministros de la Corte Suprema que cesen en sus funciones.

No se trata de una tarea sencilla vencer la oposición de la elite política, a pesar de que la caducidad de los mandatos legislativos y la renovación de la Corte Suprema es un reclamo popular, medido tanto en las manifestaciones callejeras por aquello de que «se vayan todos», como en las encuestas de todos los que las hacen científicamente.

Para presionar, Carrió motorizó ayer un encuentro junto al gobernador peronista de Santa Cruz, Néstor Kichner, y con el jefe de gobierno porteño Aníbal Ibarra, donde quedó instituido un espacio institucional para conseguir la caducidad de los mandatos. Curioso: la diputada y el gobernador sureño jamás habían hablado antes.

Un frente institucional

En rigor, la legisladora del ARI pensó en atraer también a este espacio a Reutemann.

Pero el gobernador de Santa Fe desestimó ser candidato peronista acaso por no sentirse lo suficientemente fuerte para enfrentar la gravísima situación económica y social. Aunque declaró que vio algo «que no le gustó», señales que dejaron «incógnitas sobre si las internas serán limpias».

Kirchner no ha dicho por ahora si continuará o no con su objetivo de presentar batalla dentro del peronismo para ser él el candidato presidencial, algo poco probable. Se especula que podría intentar acordar electoralmente con Carrió e Ibarra, y el encuentro de ayer da motivos para ello aunque allí se subrayaron los límites programáticos de la convocatoria.

Ibarra, titular del Frente Grande, ya definió su posición a favor de la candidatura presidencial de Carrió, aunque la diputada no habló nada de apoyarlo para que renueve su mandato como jefe de Gobierno porteño.

Ibarra ya envió un proyecto a la Legislatura para hacer coincidir la renovación del Ejecutivo y el cuerpo legislativo en su totalidad, junto con las elecciones presidenciales.

El frente institucional requeriría, para los analistas, mayor presencia por «derecha» y por izquierda.

Hay hombres de la popularidad del socialista Luis Zamora que no se integran a ese núcleo a pesar de compartir sus objetivos.

Y el movimiento social que tiene como motores a los piqueteros y a las revividas Asambleas barriales no parecen ahora dispuestos a aportar al esfuerzo a pesar que también comparten las metas. *

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