Paquistaníes confiesan atentado a consulado de EEUU
Ambos, custodiados por paramilitares paquistaníes durante una conferencia de prensa en Karachi, dijeron que su plan original era asesinar a fines de abril al presidente paquistaní Pervez Musharraf, pero su coche bomba falló en la detonación.
En cambio, detonaron una bomba afuera del consulado estadounidense el 14 de junio, matando a 12 personas e hiriendo de gravedad a más de 20.
«Yo y mis otros amigos estuvimos involucrados en el atentado contra (el consulado de) Estados Unidos», dijo Mohammad Hanif en la conferencia de prensa. «Actuamos en consulta. Uno de nuestros amigos, que estaba dispuesto a suicidarse, llevó a cabo el atentado».
El mayor general Salahuddin, jefe de las tropas de asalto paramilitares que investigaron el atentado, dijo en la rueda de presa que Hanif y otras dos personas también fueron responsables por otros atentados contra objetivos occidentales, como cadenas de comidas rápidas.
«Pudimos atrapar a tres de los principales culpables. Ellos estuvieron involucrados en la explosión del consulado», declaró Salahuddin.
Agregó que los detenidos eran miembros de la organización Harkat-ul-Mujahideen al-Almi, que tendría estrechos vínculos con el Talibán, el movimiento derrocado en Afganistán tras la operación lanzada por la coalición liderada por Estados Unidos a raíz de los atentados del 11 de setiembre en Nueva York y Washington.
También se informó que la facción está vinculada a los separatistas que luchan contra el control de la India en Cachemira. Desde hace mucho tiempo, Harkat-ul-Mujahideen estuvo en una lista negra de organizaciones consideradas «terroristas» por Estados Unidos. Los tres arrestados en Karachi incluyen al jefe de una de las ramas del al-Almi, Mohammad Imran, quien también estaba bajo custodia en la conferencia de prensa. Hanif era su segundo y el jefe del brazo militante, mientras el tercero fue identificado como Mohammad Ahmed.
«Desde 1988, estuve involucrado en la jihad (guerra santa) en Cachemira y Afganistán», admitió Imran.
Tanto Imran como Hanif, que durante la conferencia lucían una vestimenta típica de la región y largas barbas, se mostraron seguros y no estaban esposados, aunque sí vigilados por guardias de las tropas de asalto que estaban fuertemente armados.
Salahuddin dijo que las autoridades recuperaron una cantidad sustancial de armas y municiones, y que la red de la organización había sido seriamente deteriorada.
El atentado de junio contra el consulado estadounidense fue el cuarto realizado este año en Pakistán contra objetivos occidentales. En mayo, un atentado suicida con un coche bomba mató a 11 ingenieros franceses y a dos paquistaníes en la entrada de un hotel en Karachi, mientras el periodista estadounidense Daniel Pearl fue secuestrado en enero en la misma ciudad y luego asesinado.
En marzo, un ataque con granadas contra una iglesia de Islamabad mató a cinco personas, tres de ellas extranjeras.
Pakistán estuvo colaborando con Estados Unidos en su campaña para tratar de encontrar a Osama bin Laden y su red Al Qaeda, a la que culpan por los atentados del 11 de setiembre, y ha sido un país clave en la guerra contra el terrorismo declarada por Washington. *
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