Autoridades policiales sospechan que Al Qaeda estuvo detrás del asesinato

Miles de afganos rindieron último homenaje al vicepresidente Kadir

Kadir fue asesinado el sábado a tiros por dos individuos en el centro de Kabul, capital afgana, mientras salía de su oficina a bordo de una camioneta conducida por su yerno, que también murió.

El féretro del vicepresidente, cubierto con la bandera nacional verde, negra y roja, fue sepultado en uno de los jardines del centro del oasis sur oriental de Jalalabad, capital de la provincia de Nangarhar, luego de una ceremonia fúnebre en la Mezquita Blanca de la ciudad.

En Kabul, miles de personas y varias personalidades políticas, incluido el presidente Hamid Karzai y el ex rey Zahir Shah, se reunieron en la Mezquita de Eid Gah para rendir un homenaje al féretro, que luego fue trasladado vía aérea a Jalalabad.

Agentes del Ministerio del Interior, con ametralladoras, vigilaron el trayecto desde el templo islámico hasta el aeropuerto, un kilómetro y medio aproximadamente, mientras una multitud despidió los restos del señor de la guerra, polémico, pero que en este momento podía contribuir a la estabilidad política del país.

En Jalalabad, puestos de bloqueo desviaron el tránsito en el oasis, mientras helicópteros de las fuerzas de las Fuerzas Internacionales para la paz en Afganistán (ISAF) aterrizaron en el aeropuerto.

De acuerdo a la tradición musulmana, sólo las mujeres fueron a presentar sus condolencias y respeto en la ceremonia fúnebre, mientras los hombres se reunieron en la antigua residencia invernal de los reyes durante la monarquía.

Hasta ahora nadie reivindicó el atentado, que asestó un duro golpe a la frágil estabilidad del recientemente elegido gobierno de Karzai.

La policía de Kabul apuntó hoy a algunos miembros de Al Qaeda, la red terrorista de Osama bin Laden, como posible autora del crimen.

Sin embargo, otras fuentes –que pidieron permanecer en el anonimato– dijeron a ANSA que nadie sabe quiénes son los responsables del atentado.

«Es verdad, podrían ser hombres de Al Qaeda, o los mismos talibanes que mataron en noviembre pasado el hermano Abdul Haq, o traficantes de heroína contra los cuales se había declarado Haji Kadir en los últimos tiempos. Se navega en la oscuridad», dijo un político local.

Pero el asesinato, el segundo de un ministro desde febrero pasado, pone más en evidencia la debilidad de Karzai, elegido presidente por la Loya Jirga (el Consejo tribal) en junio, para un gobierno de transición que debería conducir al país a elecciones generales en 2004, sostuvieron las fuentes.

«Es difícil hacer previsiones sobre lo que ocurrirá, pero no debemos ser pesimistas, ésta es la última oportunidad para que nuestro país se recupere luego de 23 años de guerra», añadió el político afgano.

«Creemos que fue un acto individual para desestabilizar al gobierno», dijo el coronel turco Samet Oz, portavoz de la Fuerza Internacional de Paz en Afganistán (ISAF).

Turquía tomó el mes pasado el mando de los 5.000 soldados de esa fuerza de paz.

En tanto, un hombre, que llevaba una pequeña cantidad de explosivos, fue arrestado esta mañana, dijeron fuentes de la policía. Haji Kadir, ministro en el anterior gobierno interino de Karzai, había silo elegido uno de los tres vicepresidentes y responsable de la cartera de Trabajo para equilibrar un gobierno considerado demasiado inclinado en favor de los tajikos de la Alianza del Norte.

La muerte de Kadir puede significar desórdenes en Nangarhar, una de las regiones más ricas de Afganistán, en la frontera con Pakistán, famosa por el cultivo de opio.

El hermano de Kadir, Din Mohammaded, podría ser designado gobernador de Karzai, para mantener el control de Kabul sobre la región, ámbito de enfrentamientos en las últimos meses.

El principal rival de Kadir era Haji Zaman Khan, cuyas fuerzas se aliaron con Estados Unidos, en el ataque de diciembre pasado contra la base de Al Qaeda en Tora Bora, 40 kilómetros de Jalalabad.

Zaman ambicionaba el cargo de gobernador, ahora que Kadir había sido designado vicepresidente, y sus hombres combatieron con los del jefe de la policía local, Hazrat Ali.

El 9 de abril un misil fue lanzado contra un convoy oficial de la cual formaba parte Kadir y el ministro de Defensa, Mohammad Fahim.

Los funcionarios habían llegado a Jalalabad para inaugurar un programa contra el opio, que fue, luego, suspendido para no poner en peligro a otros funcionarios del gobierno. *

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