4 de julio: crece el temor por un nuevo ataque
Tanto el FBI como las autoridades policiales de diversos estados y los servicios de seguridad prefirieren ahora reiterar sin mucha estridencia las alertas de las semanas pasadas, sobre la posibilidad de atentados durante las múltiples festividades y desfiles en honor del nacimiento de Estados Unidos.
Un sondeo de opinión del Quinnipiac University Polling Institute reveló que el 7% de los votantes de Nueva York consultados cambió sus planes para el fin de semana largo del 4 de julio, preocupado por posibles atentados.
El director del instituto demoscópico, Maurice Carroll, dijo que «en una típica actitud directa de los neoyorquinos, casi nadie en el ‘Estado Imperio’ admite que están corriendo de miedo».
La encuesta muestra que el 92% de los neoyorquinos no cambió sus planes de viaje; el 38% estimó «probable» un ataque; el 27% «no muy probable», y el 10% que «será muy probable».
Pero a la vez que esta celebración del 4 de julio será mucho más vigilada, en Nueva York y el resto del país asumirá un carácter más intenso y marcado tras los atentados del 11 de setiembre.
Robert Mueller, director del FBI, ordenó la elaboración de planes de seguridad en la oficina satélite de Nueva York, al igual que en las otras 55 de todo Estados Unidos, para proteger a los norteamericanos.
El presidente George Bush, por su parte, abogó para que los estadounidenses no se dejen atemorizar por las amenazas de ataques terroristas y participen de las reuniones para celebrar el día de la Independencia, al prometer para esta ocasión medidas de seguridad extremas en las grandes ciudades.
Durante una visita a una iglesia de Milwaukee, Bush dijo que los norteamericanos «deberán celebrar el hecho de que somos lo suficientemente afortunados de ser estadounidenses» en el 4 de julio. Se espera que decenas de millones de norteamericanos se den cita en sitios abiertos para celebrar el primer día de la Independencia desde los ataques del 11 de setiembre, para ver desfiles y disfrutar los shows de fuegos artificiales, conciertos y otras festividades.
Las medidas de extrema seguridad se adoptaron también en los puntos neurálgicos de Los Angeles, Washington, Miami, Las Vegas, así como tras grandes ciudades y puntos de mayor atracción turística durante la festividad de la independencia.
En Nueva York, la seguridad será especial y extremadamente intensa en los shows de fuegos artificiales de la tienda Macy’s, los cuales se desarrollarán sobre el tema «La hora de los héroes».
Durante una conferencia de prensa en Albany, el martes, el gobernador George Pataki dijo que se desplegarán 2.000 miembros de la Guardia Nacional en puntos estratégicos del estado de Nueva York, con refuerzos extraordinarios de policía estatal enviados hacia la frontera con Canadá.
Algunas de las tropas también asistirán la labor de la policía en los puentes y túneles de Nueva York.
Los espectadores que observarán los fuegos de artificio frente al East River, en la parte oriental de Manhattan, deberán atravesar una serie de 14 controles policiales, mientras la policía y la Guardia Costera mantendrán sistemas de vigilancia de superficie y submarinos en torno de la ciudad de Nueva York.
También la Administración Federal de Aviación (FAA) ordenó una zona de no vuelo que se extenderá hasta fines de setiembre cerca de la Estatua de la Libertad.
Equipos de policiales especialmente entrenados con armas pesadas, también fueron asignados a grandes edificios y otros puntos de referencia y monumentos históricos, así como se desplegarán equipos detectores de radiación, aunque no se informó en qué sitios, dijo Pataki. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad