Histórico acuerdo comercial entre Brasil y México
El acuerdo fue firmado ayer en Brasilia por el canciller brasileño, Celso Lafer, y el secretario de Comercio mexicano, Luis Ernesto Derbez, en el marco de la visita a Brasil del presidente mexicano Vicente Fox.
El mandatario mexicano llegó el martes por la noche a Brasilia, donde ayer se reunió con Cardoso, recibió a los candidatos presidenciales, y por la noche partía rumbo a Buenos Aires para participar como invitado de la cumbre de presidentes del Mercosur, el viernes.
El Acuerdo de Complementación Económica Brasil-México firmado ayer será un capítulo dentro del acuerdo de México con el bloque de países del Mercosur, que Fox firmará en Buenos Aires con sus colegas de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.
«Este acuerdo», dijo ayer el presidente mexicano, «es un instrumento para dar mayor crecimiento a las inversiones mutuas y a las exportaciones de cada país». También fueron firmados ayer acuerdos de cooperación empresarial y del área de cultura.
Tanto Cardoso como Fox destacaron la importancia de estrechar vínculos entre los dos países que, juntos, tienen un mercado de casi 300 millones de personas. «Los campos para una colaboración más estrecha entre ambos países es aún muy grande», dijo Fox.
Ambos mandatarios compartieron un almuerzo, durante el cual Cardoso afirmó, entre risas, que su colega mexicano había programado esta fecha para su visita «porque ya sabía que Brasil sería campeón» en el Mundial de Corea y Japón.
Como parte de las negociaciones comerciales, Brasil y México lograron también un acuerdo para el sector automotor, que prevé la liberación total del intercambio entre ambos países para 2006.
El acuerdo del sector automotor prevé un sistema de cuotas de exportación recíprocas crecientes año a año con arancel de 1,1 por ciento, hasta llegar a la liberación total en 2006.
En una declaración conjunta, ambos mandatarios subrayan que el acuerdo automotor «es un paso de extraordinaria importancia para sentar las bases de un futuro Acuerdo de Libre Comercio que vincule a México con el Mercosur».
Este acuerdo es visto como una «tabla de salvación» para el sector automotor brasileño, que hoy cuenta con un porcentaje de ociosidad de casi el 40 por ciento, en parte por la caída de exportaciones a Argentina, sumida en una profunda crisis.
Según voceros del sector, las montadoras brasileñas estiman incrementar sus exportaciones gracias al acuerdo en 12.000 millones de dólares hasta 2005.
México produce unos 900.000 vehículos por año, de los que exporta la mitad, mientras que Brasil, que produce 1,8 millones, apenas envía al exterior el 20 por ciento de esa producción.
El ministro de Desarrollo brasileño, Sergio Amaral, destacó que, además del sector automotor, otros productos brasileños se beneficiarán con el acuerdo, como la tradicional cachaca, las maquinarias textiles y el equipamiento para la agroindustria, que tendrá una tarifa de importación en México cercana a cero.
México es ayer el cuarto socio comercial de Brasil, al que el año pasado compró productos por 1.900 millones de dólares, y ya superó a Argentina, socia del Mercosur, cuyo comercio se desplomó desde diciembre, cuando estalló su crisis económica.
El país azteca se ha convertido en la novena economía del mundo, y en 2001 su producto interno bruto sumó 609.000 millones de dólares, lo que lo convirtió en la principal economía latinoamericana.
El canciller brasileño, Celso Lafer, admitió recientemente que el gobierno brasileño busca que el acuerdo bilateral con México pueda ser el punto de partida para un acuerdo de libre comercio entre México y el Mercosur.
Fox, que anoche fue agasajado por Cardoso con una cena de honor, mantuvo esta mañana un largo coloquio reservado con el presidente brasileño, al que luego se sumó el ministro de Hacienda de Brasil, Pedro Malán. Luego, ambos presidentes compartieron el almuerzo.
Entre los temas que discutieron ambos mandatarios, dijeron fuentes diplomáticas, se destacaron la marcha de las negociaciones del ALCA, el acuerdo de libre comercio hemisférico que impulsa Estados Unidos, y la crisis argentina. *
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