Jacques Chirac debería recuperar la plenitud de la función presidencial
Durante la campaña, el jefe del Estado se comprometió personalmente reclamando a los franceses «una verdadera mayoría» para poner en práctica su política.
Los resultados de la primera vuelta de las legislativas del domingo parecen validar sus líneas estratégicas.
En primer lugar, muestran que los franceses acogieron bien la nominación como primer ministro de Jean-Pierre Raffarin, percibido como un hombre nuevo y representativo de la Francia provinciana.
«La primera vuelta es debida en gran parte al efecto Raffarin», comentó este lunes un próximo de Chirac.
Los electores parecen también haber apreciado los primeros pasos del nuevo gobierno muy mayoritariamente compuesto de hombres y mujeres que nunca habían ejercido funciones ministeriales y del cual han sido mantenidos separados todos los actores del fracaso de la derecha en las municipales de París. Además, los múltiples anuncios gubernamentales en materia de seguridad y de fiscalidad han podido contribuir a los resultados del domingo.
Siete ministros, entre ellos el potente del Interior, Nicolas Sarkozy, fueron reelegidos desde la primera vuelta y los otros van a la segunda con perspectivas favorables. Como Chirac, los franceses han rechazado también la cohabitación.
Si la segunda vuelta confirma la primera, Chirac obtendrá la legitimidad que algunos le negaban después de su reelección después que menos de 20% de los franceses votaron por él en la primera vuelta y que el 82% que lo hizo en la segunda se debió en parte a la izquierda.
En caso de victoria, el ejecutivo recuperará su coherencia y Chirac gozará de una mayoría por cinco años.
Aunque niega que quiera convertir a Raffarin en el «director del gabinete del jefe del Estado» parece determinado a ejercer plenamente sus prerrogativas institucionales.
Así, podría esbozarse un retorno a una práctica más presidencial de la constitución con una implicación más fuerte del jefe del Estado en el ejecutivo gubernamental pero también de la mayoría parlamentaria.
«Respetaremos los compromisos tomados por el presidente de la república durante la campaña presidencial», declaró Raffarin.
Jacques Chirac puede congratularse por otra parte de haber alentado la creación acelerada de la Unión por la Mayoría Presidencial (UMP) La etiqueta UMP permitió generalmente a sus candidatos ganar las primarias de la derecha frente a disidentes de derecha.
En la segunda vuelta, la derecha se beneficiará de los resultados en baja de la extrema derecha que sólo puede mantenerse en 37 circunscripciones mientras que en 1997 había impuesto 97 triangulares de alto riesgo.
Este mal resultado de la extrema derecha reconforta también la firmeza del presidente de la república que había condenado por avance cualquier alianza con el Frente Nacional de Jean-Marie Le Pen. *
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