Viejas carrocerías de vehículos abandonados, objetos de plástico, chatarra y restos de materiales

Las pirámides de Giza en peligro

«Las pirámides son atacadas por todas partes por las construcciones modernas. Es necesario reaccionar, ya que no se puede saquear monumentos por responder a los deseos de la gente», declaró a la AFP el secretario general del Consejo de Antigüedades Egipcias, Zahi Hawas.

A Giza, llega diariamente una multitud de turistas extranjeros a los que los días feriados se agregan miles de familias egipcias.

Los vendedores de recuerdos son legión y, los días de mayor afluencia, la basura se acumula.

Más lejos, el desierto está salpicado de viejas carrocerías de vehículos abandonados, objetos de plástico, chatarra y restos de materiales de construcción.

Al sur de las tres grandes pirámides hay incluso la base de calzada de una autopista, resto de un proyecto de carretera de circunvalación de El Cairo.

La obra, que fue abandonada, es el testimonio de una controversia internacional que ha vuelto a plantearse.

En efecto, el presidente Hosni Mubarak anunció a fines de mayo que pediría la opinión de la Unesco respecto a la idea de cavar un túnel cerca de las pirámides para poder terminar ese proyecto de autopista de circunvalación de la capital.

La impaciencia de algunos dirigentes egipcios es grande respecto a esta obra, que consideran necesaria.

El ministro de Vivienda figura entre los que defienden el proyecto de un túnel a unos cuatro kilómetros de las pirámides.

Moubarak se había opuesto ya a principios de los años 90 al proyecto de la autopista en la zona. Y, en 1998, la Unesco amenazó con borrar las pirámides de la lista del Patrimonio de la Humanidad si dicha ruta se realizaba.

Según el ministro de Cultura, Faruk Hosni, su colega de Vivienda resucita ahora el proyecto con la variante del túnel. Prudentemente, Mubarak llevó el diferendo a la Unesco.

Interrogada al respecto, la comisión de la Unesco en El Cairo declaró que hasta ahora no ha recibido ningún pedido sobre este asunto.

Zahi Hawas estimó que «el túnel causará daños en el lugar, de la misma manera que la autopista exterior».

El funcionario recordó que Giza forma parte de una «zona protegida» por la Unesco de 50 km cuadrados, que se extiende al sur hasta Saqqara.

«La Unesco propuso otro túnel, que pasaría al norte de las pirámides, lo que sería la mejor solución», agregó Hawas.

Pero, según la prensa egipcia, el alto costo de este último proyecto (200 millones de dólares) hace difícil su adopción.

Hawas señaló que, paralelamente, es necesario «poner orden» en el lugar, cada vez más amenazado por el avance urbano de los suburbios de El Cairo.

«Hay casas a 15 metros de la Esfinge (situada cerca de las pirámides), y yo temo que un día haya a diez metros y luego a cinco», agregó.

Además, las autoridades acaban de hacer construir un muro en el flanco sur, para separar el sitio arqueológico de los centros ecuestres cercanos.

«Hoy, las pirámides se han convertido en un zoo. Hay que limitar su acceso», sostuvo Hawas, reconociendo que la nueva protección permitirá mejorar la seguridad, una de las principales preocupaciones de las autoridades. *

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