Más de 300 mil personas participaron en marcha de Orgullo Gay en San Pablo
Un frente de imponentes motoristas de la Asociación de Mujeres que Aman a Mujeres (AMAM) inició el desfile. «Es la primera vez que abrimos las mujeres, caminamos a la igualdad», dijo Rafaela Piris montada en su gigante moto.
Un grupo de majestuosamente fantasiadas drag queens siguió en la apertura bajo una gran pancarta: «Gays y lesbianas con orgullo de su cultura». Atrás, sobre el primero de los más de 20 camiones de sonido estaba la alcaldesa de São Paulo, la sexóloga y psicóloga de izquierda Marta Suplicy. Un popurrí de bandas brasileñas, clásicos de los setenta y extasiante música electrónica invadieron la principal avenida financiera de São Paulo, con una explosión de colores, globos, disfraces y banderas auriverdes de Brasil y el arcoiris de la diversidad sexual. «Estoy representando a Brasil», proclamó la drag queen de trenzas rubio platino Blanca Vogue. Por única ropa sobre sus contorneadas formas más que femeninas llevaba mini-pañuelitos con la bandera brasileña y el bien identificado lema «Orden y progreso». Unos cincuenta metros más allá posaba Duda, drag profesional enfundada en los más exquisitos elementos del glamour: corsé, plumas, brillantes y gasas en los colores del arcoiris. «Me estoy manifestando por una causa justa», dijo Duda, que afirmó haberse «asumido homosexual a los 16 años». «Esta es una fiesta de orgullo y una protesta por el prejuicio y las agresiones que enfrentamos en Brasil», proclamó Rogério Muñoz, director de la Asociación Orgullo GLBT (gays, lesbianas, bisexuales y transexuales). El desfile sirve para reivindicar las principales causas gays: «La unión civil de personas del mismo sexo y leyes contra la discriminación». Este año se le suma el pedido de que se entregue a la pareja de la cantante fallecida Cassia Eller la custodia de su hijo, explicó Beto Jesus, presidente de la asociación organizadora. El desfile es también un llamado contra la violencia. «Hace un mes un homosexual fue asesinado en Alagoas (norte de Brasil) arrastrado por una moto: necesitamos leyes que penalicen el crimen del odio», denunció Jesús, enfundado en la camiseta amarilla de la selección de fútbol. Uno de los más recientes adeptos a la causa gay es el presidente Fernando Henrique Cardoso, que en mayo posó con la bandera multicolor durante un acto de derechos humanos. *
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