"Renovación y continuidad" de los socialistas griegos

El premier socialista Costas Simitis seguirá en el poder en Grecia tras la victoria de su partido Pasok en los comicios legislativos del domingo, pero deberá enfrentar a una derecha consolidada que le arrebató parte del electorado centrista y puso en riesgo la continuidad de su gobierno.

Simitis, que ayer se reunió con el jefe del Estado, Costis Stephanopulus, para recibir el encargo oficial de formar el nuevo Ejecutivo, dijo que en los próximos días formará un gobierno «de renovación y continuidad».

Con sólo un punto de ventaja equivalente a unos 70 mil votos sobre la oposición derechista Nueva Democracia (ND) de Costas Karamanlis, el Pasok contará con la mayoría absoluta gracias al sistema electoral griego que favorece a los partidos ganadores.

El Pasok contará en efecto con 158 escaños contra los 125 diputados de ND, pero el ajustado resultado del voto constituye de por sí una victoria para Karamalis y un fuerte toque de advertencia para el futuro.

El análisis de los resultados, que excluyen al parecer a algunos de los socialistas «históricos», hace prever, según los observadores, la formación de un nuevo Ejecutivo desplazado hacia el centro, una posición propugnada por Simitis contra el socialismo populista de su predecesor Andreas Papandreu.

Inmediatamente después de que se conocieran los resultados de la votación, Simitis dijo que el Pasok tenía ahora la misión de proseguir por el camino emprendido, con nuevas ideas y una nueva fuerza.

En las próximas semanas, Smitis deberá negociar la adhesión de Grecia a la zona del Euro, la moneda única europea, una cita a la que acudirá reforzado por el nuevo mandato que acaba de obtener.

Los socialistas gobiernan en Grecia casi ininterrumpidamente –con sólo un breve paréntesis de tres años– desde 1981 y para muchos analistas la victoria de Simitis, después de dos mandatos socialistas consecutivos (1993 y 1996) es un logro personal.

En efecto, el Pasok de Simitis obtuvo 2,5 puntos más que en los comicios precedentes, pese a las crisis y dificultades que afrontó el país en los últimos cuatro años.

El Pasok, si bien perdió votos entre el electorado centrista, ganó parte de los votos de los pequeños partidos de la izquierda griega, el populista Dikki y el SYN.

Para los analistas políticos, el electorado griego escuchó sobre todo el mensaje del líder socialista que «pidió tiempo para terminar su trabajo».

Los conservadores de Nueva Democracia coincidieron durante la campaña electoral con los socialistas del Pasok en sostener algunos de los temas fundamentales para el próximo futuro del país, como la adhesión al euro o la política de las privatizaciones.

Simitis parte por lo tanto aventajado respecto de la posibilidad de concretar ambos temas, puesto que los conservadores perderían el crédito de sus electores si se opusieran a la política que ellos mismos propugnaron durante la campaña electoral.

El líder de ND, Costas Karamanlis, que durante la campaña hizo hincapié en las deficiencias sociales del gobierno de Simitis, advirtió sin embargo que el nuevo Ejecutivo tendrá que contar con la aprobación de la oposición para llevar adelante su plan de reformas.

Simitis dijo hoy que con el nuevo gobierno comenzará un nuevo ciclo de reformas y cambios «que abrirán nuevos horizontes para Grecia» y agradeció la posibilidad que le dio el electorado de aplicar su programa para que el país pueda colocarse al mismo nivel de los otros países de la Unión Europea. Por el momento, la reacción de los mercados en Grecia a la nueva victoria socialista, fue positiva y la Bolsa de Atenas cerró con una leve alza, después de alguna sesiones negativas.

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