Perú a las urnas: una jornada entre tamales y acusaciones
Cerca de 14,5 millones de personas están habilitadas para votar en la elección, cuyo proceso previo ha sido duramente criticado por observadores internacionales –incluida una misión de la OEA– y por organizaciones locales que afirman que hay falta de transparencia.
Los favoritos eran Fujimori, que buscaba sumar un quinquenio más a sus diez anos en el poder, y el economista Alejandro Toledo, que surgió con fuerza en los últimos 15 días.
Según las encuestas, ninguno de los dos alcanzaría la mayoría de 50 por ciento más uno de los sufragios válidos para ganar los comicios en primera vuelta.
En el último simulacro de votación realizado antes de las elecciones por la Companía Peruana de Investigación de Mercados (CPI), Fujimori obtuvo 46,3 por ciento y Toledo 41,7 por ciento de los votos válidos.
Ayer antes de votar, ambos candidatos abrieron sus puertas a la prensa durante la hora del desayuno.
Toledo sirvió él mismo un desayuno típico peruano: jugos, tamales, habas con cilantro y cebolla, ensalada de frutas y choclos en su casa del sureste de Lima.
Toledo agradeció a su bella esposa de origen belga pero muy popular entre los peruanos, su aporte en la campana. «Hemos arado juntos estos últimos ocho meses para sembrar en el corazón de los peruanos la necesidad del cambio», dijo.
Luego se refirió al tema que ha manchado la campana: «Tengo gran confianza en la sabiduría de la gente, tengo confianza también en el rol histórico que los miembros de las fuerzas armadas van a jugar. Creo que ellos no van a entrar, por más presión que les hagan, a participar en un fraude», dijo.
Fujimori, también durante un desayuno de tamales, chicharrones, café y jugos que compartió con dos de sus hijas y sus candidatos a vicepresidentes, rechazó la denuncia.
«La posibilidad de fraude no existe porque todos estamos participando para que no la haya», dijo. «Hagamos que estas elecciones sean normales como siempre lo han sido, transparentes, limpias, sin mayores inconvenientes y mostremos al mundo cómo participan los peruanos en este proceso democrático», instó.
Proceso vigilado
Según los observadores, problemas ocurridos durante la campana electoral como el bloqueo en canales de televisión a los candidatos opositores, el uso de recursos del Estado en el proceso, y la violencia en los mítines, han extendido los temores de un fraude a favor de Fujimori.
El presidente, de riguroso traje negro que contrastaba con la sudadera amarilla con la que se lo había visto tomando su desayuno, votó temprano en la manana y volvió a rechazar las denuncias de fraude.
Toledo fue a emitir su sufragio en horas del mediodía junto a su esposa y a su hija y denunció la existencia, en algunas mesas de votación, de cédulas que no lo incluían como candidato.
Casi 89.000 mesas fueron desplegadas en todo el país para el sufragio, que se desarrolla desde las 8.00 hora local (1300 GMT) hasta las 16.00 (2100 GMT).
Unos 17.000 observadores del grupo peruano de defensa de la democracia Transparencia y unos 80 miembros de la misión de la OEA se repartirán en mesas de todo el país. «Estaremos muy atentos a todos los temas, tanto los que hemos senalado nosotros como aquellos que se nos han senalado», dijo el jefe de la misión de la OEA, Eduardo Stein antes de la apertura de los comicios.
En tanto, la policía de Tingo María en la selva al noreste de Lima denunció que rebeldes de Sendero Luminoso pintaron autos pidiendo no votar.
El casi desaparecido Sendero Luminoso, que en los 80 y parte de los 90 realizó varios atentados contra los procesos de elecciones, aún mantiene columnas rezagadas en esta zona del país, según autoridades. La Oficina Nacional de Procesos Electorales dijo que iniciaría la difusión de los primeros resultados cinco horas después de que termine el sufragio.
Estas elecciones son el decimoquinto proceso del último siglo para escoger presidente, dos vicepresidentes y 120 congresistas en este país de 25 millones de habitantes.
Te recomendamos
¿mesías?
Milei rendirá tributo al mesiánico Rebe de Lubavitch, que predicaba supremacismo racial judío
Desde proclamarse mesías y decir que los judíos son la raza superior hasta los escándalos de pederastia encubiertos por la organización: este es el movimiento al cual Javier Milei rendirá tributo en el Palacio Libertad.
Compartí tu opinión con toda la comunidad