Shevardnadze reelecto en Georgia
El líder histórico Eduard Shevardnadze ganó ampliamente ayer, en primera vuelta como lo suponían las previsiones, las elecciones presidenciales desarrolladas en Georgia, la ex república soviética.
Tras los primeros resultados en las encuestas a boca de urna, que le adjudicaron alrededor del 60 por ciento de los votos, la Comisión Electoral Central anunció que el ex ministro de Exteriores soviético había alcanzado un nuevo mandato: «Podemos ya decir con seguridad que no será necesario un balotaje».
Datos extraoficiales sobre el 53 por ciento de los votos escrutados mostraban a Shevardnadze con un 80,52 por ciento de los sufragios, contra el 16,55 de Dzhumber Patiashvili, el contrincante más cercano proveniente del comunismo.
Los comicios registraron una asistencia del 70 por ciento de los ciudadanos habilitados para sufragar, sobre un total de 3,1 millones de electores.
El propio Patiashvili reconoció la derrota, pero no obstante denunció «serias violaciones a las leyes electorales».
La carrera de Shevardnadze prácticamente no tuvo obstáculos y confirmó la tendencia que ya se había observado en 1995, cuando accedió a su primer mandato mediante el voto popular (en 1992 fue electo presidente por el Parlamento) con el 72 por ciento sobre el 19 de Patiashvili.
El mayor desafío de Shevardnadze en su futura gestión será llevar, tal como lo prometió, a Georgia al seno de la OTAN antes del 2005, cuando finalizará su nuevo mandato.
Para lograr ese objetivo, el líder deberá superar la fuerte resistencia que la alianza atlántica genera en amplios sectores de la población de Georgia.
Durante la campana electoral, Shevardnadze se ufanó de haber «salvado a Georgia de la bancarrota, de la desintegración y de la amenaza de guerra civil».
«Estabilizada la situación, ahora podemos abrir una nueva página en la historia de esta república caucásica», insistió tras los comicios.
En 1992, en una Tbilisi devastada por los enfrentamientos internos y las peleas entre sus partidarios y los del depuesto presidente nacionalista Zviad Gamsakhurdia, Shevardnadze enfrentó y venció primero a la reacción armada de los sostenedores del líder destronado.
Un ano después, reprimió el levantamiento de la República Autónoma de Abkhazia, que se había proclamado independiente, a un altísimo costo de millares de muertos y centenares de miles de refugiados, muchos de los cuales aún hoy viven en condiciones sumamente precarias.
El conflicto entre los independentistas de Chechenia y Rusia provocó tensiones entre el gobierno de Georgia y el de Moscú, que se tornaron más graves aún cuando se conoció la postura pro-Otan de Shevardnadze.
Milagrosamente ileso tras dos atentados, el líder de Georgia, de 72 anos, parece apuntar su gestión a una audaz política: desvincular a su tierra del protectorado ruso y avanzar en una mayor integración al mundo occidental a partir de la propia identidad.
Te recomendamos
¿mesías?
Milei rendirá tributo al mesiánico Rebe de Lubavitch, que predicaba supremacismo racial judío
Desde proclamarse mesías y decir que los judíos son la raza superior hasta los escándalos de pederastia encubiertos por la organización: este es el movimiento al cual Javier Milei rendirá tributo en el Palacio Libertad.
Compartí tu opinión con toda la comunidad